El Índice de la Producción Manufacturero (IPI Manufacturero) marcó una caída mensual desestacionalizada del 0,8% en octubre (-2,0% i.a.), cortando así con una racha de tres meses consecutivos al alza. No obstante, cabe resaltar que se realizó una fuerte corrección hacia atrás en los meses previos: mientras que hasta el mes pasado el IPI había subido 12,2% en el tercer trimestre (jul-sep), con la corrección hacia atrás esa suba llegó al 13,6%. De todos modos, el indicador aún se ubica un 5,1% por debajo de su nivel promedio en 2023.
El Indicador Sintético de la Construcción (ISAC) marcó una caída mensual desestacionalizada del 4,0% para octubre, más que compensando la recuperación de 1,9% de septiembre. De esta manera, el indicador se encuentra un 24,8% por debajo de su nivel en el mismo mes del 2023, mientras que en los primeros 8 meses del año acumula una caída del 29% interanual.
Pareciera que la actividad no termina de despegar. Aunque hasta septiembre se venía registrando una recuperación, sobre todo de la industria, octubre fue un mes negativo tanto para la industria y como para la construcción. De cara a noviembre, los indicadores temprano de la actividad son mixtos.
La industria cortó su racha positiva
El Índice de la Producción Manufacturero (IPI Manufacturero) marcó una caída mensual desestacionalizada del 0,8% en octubre (-2,0% i.a.), cortando así con una racha de tres meses consecutivos al alza. No obstante, cabe resaltar que se realizó una fuerte corrección hacia atrás en los meses previos: mientras que hasta el mes pasado el IPI había subido 12,2% en el tercer trimestre (jul-sep), con la correción hacia atrás esa suba llegó al 13,6%.
De todos modos, el indicador aún se ubica un 5,1% por debajo de su nivel promedio en 2023. En este sentido, el acumulado de enero-septiembre de 2024 presenta una disminución de 11,6% respecto a igual período de 2023. En cuanto a la comparación interanual, el retroceso es generalizado: once de las dieciséis ramas se mantienen con caídas contra octubre del 2023, aunque mejoró respecto al envío pasado, donde eran trece las ramas en rojo.
Los sectores con mayores caídas fueron Minerales no metálicos (-13,7%), Productos de metal, maquinaria y equipo (-9,8%), Otros equipos y aparatos (-6,7%), Muebles y otras industrias manufactureras (-2,9%) y Madera, papel, edición e impresión (-0,3%).
Por su parte, los sectores que aportaron positivamente fueron Alimentos y bebidas (+6,9%), Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear (+12,4%) y Automotores y otros eq. De transporte (+5,2%). En cuanto a los Alimentos y Bebidas, se destaca el buen desempeño en la molienda de oleaginosas, que experimentó un aumento del 107,1% interanual, contribuyendo con 2,8 puntos porcentuales al +2,6% del total interanual.
En términos más generales, registran contracciones los bienes de uso intermedio (-8,7% i.a.) y los bienes de capital (-6,0% i.a.), mientras que los bienes de consumo no durables se ubicaron un 2,6% por encima del nivel alcanzado en el mismo mes del año anterior, apuntalados principalmente por la buena performance de la molienda de oleaginosas y cereales.
La construcción, el sector más golpeado del año
El Indicador Sintético de la Construcción (ISAC) marcó una caída mensual desestacionalizada del 4,0% para octubre, más que compensando la recuperación de 1,9% de septiembre. De esta manera, el indicador se encuentra un 24,8% por debajo de su nivel en el mismo mes del 2023, mientras que en los primeros 8 meses del año acumula una caída del 29% interanual.
En cuanto a los insumos para la construcción, los que registraron mayores caídas desestacionalizadas fueron Asfalto (-13,3% mensual, insumo estrechamente relacionado con la obra pública), Cemento portland (-10,6%), Pinturas para la construcción (-10,2%), Hormigón (-9,6%), Pisos cerámicos (-2,5%), ladrillos huecos (-2,1%) y Yeso (-1,8%). Por el contrario, los insumos que crecieron en su comparación mensual desestacionalizada fueron Mosaicos (+4,1%), Hierro redondo y aceros para la construcción (+3,3%), Placas de yeso (+0,2%) y Artículos sanitarios de cerámica (+0,2%).
En adelante, según la encuesta cualitativa de la construcción elaborada en el marco del indicador, el panorama no es alentador para los encuestados. En este sentido, 61,7% de las empresas de obras privadas encuestadas prevé que el nivel de actividad del sector se estanque (+-8,0 p.p. respecto a septiembre) durante los próximos tres meses, 20,8% estima que aumentará (-4,3 p.p.) y 17,5% que disminuirá (+3,7 p.p.).
¿Qué esperamos para lo que resta del año?
Pareciera que la actividad no termina de despegar. Aunque hasta septiembre se venía registrando una recuperación, sobre todo de la industria, octubre fue un mes negativo tanto para la industria y como para la construcción.
Esta última, que tuvo una mayor caída en octubre, tiene todavía mucho más terreno para recuperar que la industria, teniendo en cuenta la fuerte caída inicial del sector dado su componente procíclico con la actividad económica y la marcada caída en la inversión productiva y la obra pública. Además, la construcción es uno de los sectores de la economía más intensivos en materia de empleo, por lo que su paupérrimo desempeño no sólo tiene repercusiones en materia de actividad, sino también en el mercado laboral.
Por el lado de la industria, las ramas asociadas a estos sectores (energético, minero y agropecuario) seguirán con este buen desempeño en los próximos meses y serán los que traccionen la actividad industrial durante los últimos dos meses. Sin embargo, si bien las ramas que están más vinculadas a la demanda interna (que se vio gravemente deteriorada por la caída del ingreso disponible) comenzaron a recuperar, vienen más rezagadas y no volverían a niveles previos a la recesión a menos hasta mediados del próximo año.
Volviendo a la construcción, resulta crucial diferenciar la dinámica de la obra pública y la obra privada. Por el lado de la obra pública, difícilmente se vea una recuperación significativa dado el freno al gasto de capital llevado adelante por el Gobierno. Con respecto a la obra privada, la reaparición del crédito hipotecario, el blanqueo y la falta de alternativas de inversión podrían ser factores que jueguen a favor en adelante.
En este sentido, la baja en la cotización de los dólares paralelos resulta en un aumento de los costos de construcción en dólares. Entonces, mientras se mantenga el elevado costo relativo, la recuperación del sector va a depender de que los precios de las propiedades suban para que se vuelva rentable. Esto último dependerá de que termine pasando con la demanda, que viene siendo traccionada por el blanqueo y la reaparición del crédito hipotecario, aunque todavía con un stock de oferta previo elevado.
De cara a noviembre, los indicadores temprano de la actividad son mixtos. Por el lado de la construcción, el índice Construya (mide la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado para la construcción) registró una contracción mensual de 3,2% desestacionalizado, hilando cuatro meses consecutivos de caída, mientras que los despachos de cemento cayeron 3,4%. Sin embargo, por el lado de la industria, el verde se mantiene: la producción automotriz (ADEFA) mostró un incremento mensual del 4,4% s.e; aunque los patentamientos de 0km cayeron 1,9% m/m.