Resumen Diario | 01.04.25

ESCENARIO ECONÓMICO

El BCRA continúa con las ventas en el MULC. En la jornada de ayer, el BCRA vendió divisas en el mercado oficial por USD 143 M, siendo la onceava jornada de ventas. Con este resultado, la autoridad monetaria acumula ventas por USD 1.780 M desde la racha iniciada el 14 de marzo. De esta forma, las reservas brutas se redujeron a USD 25.052 M.

Jornada cambiaria al alza. El lunes todos los dólares paralelos presentaron subas. En detalle, el dólar blue subió 1,9% hasta los $1.325, el dólar MEP cerró en $1.316 (+0,9%) y el dólar CCL medido con CEDEARs finalizó en $1.319 (+0,7%). Como resultado, la brecha cambiaria promedio subió a 23%, el valor más alto desde octubre del 2024.

Resultados a la baja en el mercado financiero local. En la jornada de ayer, el S&P Merval medido en dólares (CCL con CEDEAR) cayó 2,9% por cuarta jornada al hilo y finalizó en USD 1.774. En sintonía, la deuda soberana en moneda extranjera tuvo resultados a la baja: tanto los Bonares como los Globales cayeron 0,2%. Como consecuencia, el riesgo país subió 19 p.p. y cerró en 816 puntos básicos.

Reducción de aranceles en la industria de indumentaria y calzado. El Gobierno Nacional oficializó ayer lunes la baja de aranceles a la ropa, calzado y telas. El decreto establece las nuevas alícuotas de los hilados, que bajan de 18% a 12%, 14% y 16%, las telas se reducen de 26% a 18%, la indumentaria de 35% a 20%, el calzado de 35% a 20% y se eliminan los aranceles en kits calzado deportivo y capelladas. Según las autoridades, el objetivo de la medida es aumentar el ingreso de los productos del exterior e incentivar la competencia con la industria local, y así, recudir los precios de la indumentaria en Argentina.

La liquidación del agro se sostiene. La liquidación del sector agropecuario totalizó USD 1.880 M durante marzo y alcanza los USD 6.135 M en lo que va de 2025, según informo CIARA-CEC. De esta forma, la liquidación promedio diaria se situó cerca de los USD 100 M, en línea con el mes previo, y se colocó como uno de los mejores marzos desde el 2022 al evaluarla en términos reales.  

La Cuenta Corriente marca un nuevo déficit. En febrero, la Cuenta Corriente cambiaria del sector privado marcó un déficit de USD 472 M por tercer mes consecutivo. Al interior, el saldo comercial contribuyó con un ingreso neto de divisas por USD 869 M, pero no fue suficiente para compensar un desbalance turístico por USD 941 M, el febrero más negativo desde el 2018. Por su parte, la Cuenta Financiera financió el resultado de la CC y marcó un superávit de USD 1.411 M, con los préstamos financieros (ONs, títulos de deuda del exterio, etc.) generando un ingreso neto por USD 1.144 M, el registro más elevado desde noviembre del 2017.

 

LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO

La pobreza finalizó en 2024 por debajo del 40%. Según el INDEC, la pobreza fue de 38,1% en el segundo semestre del año anterior, registrando una fuerte reducción de 14,8 p.p. respecto al semestre previo, y situándose en su valor más bajo desde la primera mitad de 2022. De esta forma, de las 29,8 millones de personas de los principales aglomerados urbanos, 11,3 millones se ubicó por debajo de la línea de la pobreza. Dentro de ellos, 2,4 millones se encontraron por debajo de la línea de indigencia, que alcanzo a 8,2% de la población en el mismo periodo (-9,9 p.p. respecto al semestre anterior). En cuanto a los grupos de edad, se destaca que más de la mitad (51,9%) de las personas de 0 a 14 años forman parte de hogares bajo la línea de pobreza.

 

TENES QUE SABER

Un desembolso especial. La Directora del FMI, Kristalina Georgieva, dijo en una entrevista con Reuters que le parecía razonable la solicitud de Argentina de recibir un desembolso inicial por el 40% del total del nuevo programa (USD 8.000 M), porcentaje poco usual para los programas de los últimos años del organismo. Asimismo, comentó que espera que las negociaciones finalicen antes de las reuniones de primavera entre el FMI y el Banco Mundial, que tendrán lugar durante el 21 y 26 de abril.

 

 

Resumen Diario | 31.03.25

ESCENARIO ECONÓMICO

En el plano cambiario-monetario finalizó una semana con una continuación en las tensiones cambiarias. Por un lado, la cotización de los bonos soberanos extendieron la sangría (-1,8%), al tiempo que el riesgo país subió a 797 puntos (+31 p.b.). Por otro lado, los dólares paralelos finalizaron por encima de la semana anterior. En números, el dólar MEP subió 1,4% respecto al viernes pasado ($1.304), el dólar blue trepó 1,6% ($1.300) y el dólar CCL medido en CEDEARs aumentó 0,8% ($1.303). Como resultado, la brecha cambiaria promedió finalizó en la zona del 20%.

En este marco, la plaza de futuros siguió marcando nuevas subas: los contratos de dólar futuro de abril a junio (omitiendo marzo por la proximidad al vencimiento) subieron 0,2% en promedio, y aquellos con vencimiento de junio en adelante escalaron 2,3%. De este modo, las devaluaciones implícitas promedian un 3,7% entre abril y junio (vs 3,4% una semana atrás), y un 2,6% en adelante.

Asimismo, el BCRA siguió desprendiéndose de divisas. Durante las últimas cinco ruedas, la autoridad monetaria vendió USD 629 M, empujando a las ventas hacia los USD 1.600 M desde el 14 de marzo. Para dimensionar, la cifra ya representa un 6% de las reservas brutas (al 14/03), y es la racha más abultada desde octubre de 2019 tras la corrida producida por la derrota electoral de Cambiemos.

Para revertir el sobresalto cambiario, Finanzas volvió a ofrecer instrumentos Dollar Linked en la licitación de la semana. Del financiamiento obtenido por $6,3 bn (rollover del 100%), los instrumentos atados al dólar acapararon el 18% de lo adjudicado, principalmente en aquel con vencimiento a junio del 2025. En medio del creciente apetito por cobertura cambiaria, la reapertura de los DLK permitió ofrecer un instrumento sustituto para los dólares futuros (aunque subieron nuevamente durante la jornada del viernes) y oficiar como una herramienta de “intervención” en los mercados dada la reticencia del Gobierno a operar en la plaza de futuros (según declaraciones de los funcionarios). Asimismo, primó entre los inversores la elección de instrumentos cortos y a tasa fija, con el 79% colocado en LECAPS con vencimiento en abril, mayo y julio, cuyas TEM estuvieron en línea con el mercado secundario (2,8%).

Además, con el objeto de contener las expectativas, el jueves por la mañana Caputo anunció que el monto del acuerdo con el FMI alcanzaría los USD 20.000 M. Los mismos serían destinados a recapitalizar el BCRA, y se le añadirían nuevos préstamos con organismos internacionales (Banco Mundial, BIS y CAF) que como resultado aproximarían a las Reservas Brutas a los USD 50.000 M (desde cerca de USD 26.200 M de ese día). Asimismo, durante una entrevista por Caputo ayer por la noche, el Ministro comentó que aún están negociando con el staff del Fondo el monto del primer desembolso.

El deterioro de la performance del BCRA en el MULC se da en medio de una constante presencia de la autoridad monetaria en los mercados financieros. Durante febrero, el organismo destinó cerca de USD 490 M para contener la demanda de divisas, trepando a cerca de USD 1.500 M durante el primer bimestre de 2025. Detrás de ello, se encuentra una salida neta de divisas por turismo que alcanzó sólo por el segundo mes del año los USD 940 M, el febrero más negativo desde el 2018.

Por otro lado, se conoció el dato de actividad económica del mes de enero, donde se observó una continuación en la recuperación. En detalle, el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) creció un 0,6% mensual (+6,5% i.a.), marcando el noveno mes consecutivo de aumentos desde el piso de abril de 2024 y acumulando un crecimiento cercano al 8% respecto al mismo. De esta forma, el nivel de actividad se ubica en los niveles más altos desde agosto del 2022. Asimismo, se cumplen tres meses en los que la caída de la actividad no es compensada por el sector agropecuario: excluyendo el aporte del agro (+0,8% i.a.), el EMAE hubiera crecido 5,4% i.a., destacándose la incidencia positiva de Comercio (+11,3% i.a.) y de Intermediación Financiera (+25,7% i.a.). Por su parte, la Construcción registró su primera variación interanual positiva (+1,9% i.a.) y cortó una racha de 13 meses consecutivos a la baja. Sin embargo, se deben tomar con cautela las comparaciones interanuales considerando la baja base de comparación del comienzo de 2024.

Además, se conoció el dato de salarios de INDEC correspondiente al mismo mes. Los salarios del sector registrado crecieron 1,9% mensual y se ubicaron por segundo mes consecutivo por debajo de la inflación del mes (+2,2% en enero). Al interior, el resultado del sector registrado estuvo influido por los trabajadores del sector público, que registraron una baja del 1,2% en términos reales por segundo mes al hilo, al tiempo que los trabajadores del sector privado registrado se ubicaron levemente por encima del a inflación (+0,1%) por decimo mes consecutivo.

En el plano político, se publicó el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, que mostró una caída en el mes de marzo. En detalle, se contrajo a 2,42 puntos (-5,5% i.a.), con una baja mensual de 5,4%, acumulando cuatro meses en descenso. De esta forma, es la primera vez desde octubre del 2024 que el valor del índice queda por debajo del promedio de confianza de 2,53 de la gestión actual. Asimismo, el nivel de confianza actual es 4,5% mayor al de la medición de marzo 2017, al principio del segundo año de gobierno de Mauricio Macri, y 35,7% mayor al de la medición de marzo 2021, durante la gestión de Alberto Fernández. En la comparación mensual, solo uno de los cinco componentes del índice mostró una mejora: Preocupación por el interés general (2,16 puntos, +11,1%). En cambio, los otros cuatro indicadores cayeron: Capacidad para resolver los problemas del país (2,85 puntos, -5,5%), Honestidad de los funcionarios (2,62 puntos, -5,4%), Eficiencia en la administración del gasto público (2,36 puntos, -11,1%) y Evaluación general del gobierno (2,13 puntos, -12,2%).

¿Qué pasó en el plano internacional? La noticia más destacada de la semana fue la publicación de la inflación PCE en Estados Unidos, la principal medida de evolución de precios que sigue la FED. Durante febrero, el PCE registró una variación mensual de 0,3%, impulsada por un aumento significativo en health care. En su medición core, la variación fue de 0,4%, situándose por encima de lo esperado por el mercado (+0,3%), y arrojando una variación anual de 2,8%.

A su vez, Donald Trump continuó amenazando con la implementación de tarifas vinculadas a la industria automotriz y otros aranceles recíprocos. En línea con un mayor temor por una guerra comercial, la estimación para el primer trimestre 2025 del GDP Now de Atlanta se contrajo hasta -2,8% debido a un aumento de importaciones. En este sentido, la expectativa está puesta en el miércoles 2 de abril, deadline estipulado por el gobierno estadounidense para la efectivización de los aranceles.

RADAR SEMANAL

Datos. Los primeros datos tendrán lugar en la jornada de hoy, donde el INDEC publicará los resultados de pobreza correspondientes al segundo semestre del año anterior. Además, el martes se publicará el resultado de recaudación de marzo. En materia internacional, el viernes se conocerá los datos por marzo correspondientes al mercado de trabajo en Estado Unidos.

¿A qué estar atentos? Durante la semana, seguiremos de cerca las potenciales novedades en torno al programa con el FMI, las eventuales declaraciones de los funcionarios respecto al tema y las repercusiones en el mercado. Asimismo, monitorearemos la intervención del BCRA en el MULC, la evolución de los dólares paralelos y los dólares futuros.

Un anuncio que no despeja la incertidumbre

La semana siguió cruzada por las tensiones cambiarias registradas desde mediados de marzo. Los dólares paralelos siguieron al alza, con las cotizaciones rozando los $1.300. Por otro lado, el BCRA siguió desprendiéndose de divisas en la semana y alcanzó la racha más abultada desde octubre de 2019 tras la corrida producida por la derrota de Cambiemos.

En este marco, ¿cuál fue la reacción de las autoridades? Por un lado, Finanzas volvió a ofrecer instrumentos Dollar Linked, los cuales acapararon el 18% de lo adjudicado. Además, el jueves por la mañana Caputo anunció que el monto del acuerdo con el FMI alcanzaría los USD 20.000 M. Los mismos serían destinados a recapitalizar el BCRA, y se le añadirían nuevos préstamos con organismos internacionales (Banco Mundial, BIS y CAF) que como resultado aproximarían a las Reservas Brutas a los USD 50.000 M. Sin embargo, aún resta conocer el cronograma de desembolsos. Precisamente, este es uno de los principales temas de discusión que tienen hoy el Gobierno y el organismo. De todas formas, la certeza es que el equipo económico buscará maximizar los desembolsos en el corto plazo de cara a las elecciones. De todas formas, persisten las faltas de precisiones en torno al aspecto cambiario. A pesar de la preferencia del Fondo por esquemas ligados a la flotación, luce poco probable que el Gobierno esté dispuesto a patear el tablero en la previa electoral. En este sentido, un punto medio podría ser sostener la pauta de devaluación actual, pero con bandas de intervención mediante.

Hacia adelante, la estrategia será volver al statu quo. Si el gobierno logra disipar el ruido logrando un acuerdo cuyos desembolsos se concreten más temprano que tarde, maximizará las chances de un buen desempeño electoral. La apuesta podría ser que estos factores propicien una baja del riesgo país que permita un eventual retorno a los mercados financieros internacionales en 2026.

 

La semana siguió cruzada por las tensiones cambiarias registradas desde mediados de marzo. Si bien el ruido cambiario no escaló, la situación en el plano cambiario-financiero estuvo lejos de presentar una mejoría. Por un lado, la cotización de los bonos soberanos extendieron la sangría (-1,8%), al tiempo que el riesgo país subió a 797 puntos (+31 p.b.). Por otro lado, los dólares paralelos siguieron al alza, con las cotizaciones rozando los $1.300 y la brecha situándose en la zona del 20%.

Asimismo, el BCRA siguió desprendiéndose de divisas en la semana. Durante las últimas cinco ruedas, la autoridad monetaria vendió USD 629 M, empujando a las ventas hacia los USD 1.600 M desde el 14 de marzo. Para dimensionar, la cifra ya representa un 6% de las reservas brutas (al 14/03), y es la racha más abultada desde octubre de 2019 tras la corrida producida por la derrota electoral de Cambiemos.

El motivo es que no se despejaron las dudas en torno al esquema cambiario tras la entrevista que brindó el ministro de Economía, Luis Caputo, durante el martes 18 por la mañana (previa a la apertura del mercado). En la misma, comentó que Argentina nunca contó con las condiciones adecuadas para flotar debido al déficit fiscal, y luego respondió que la cuestión cambiaria “es parte del acuerdo y no lo puedo decir” ante la pregunta de si nos dirigimos a un régimen de libre flotación o continua el crawling peg.

La declaración contrastó con las declaraciones previas que realizaban los distintos integrantes del Gobierno, donde señalaban que el acuerdo no viene de la mano de un cambio en el régimen cambiario. Producto de ello, las expectativas de devaluación se desalinearon. Esto activo la demanda de divisas y revirtió la extensa racha compradora del BCRA hasta el momento. Detrás de ello las mayores expectativas de devaluación desarticularon el carry en USD, factor clave para mantener el equilibrio en el MULC.

Operativamente, mientras a principios de mes las LECAPs con vencimiento a abril promediaban un rendimiento del 31% TNA, el dólar futuro para el mismo lapso ofrecía 25% TNA. Bajo una pauta de devaluación oficial creíble, los incentivos inclinaban a los importadores a postergar el acceso al MULC (haciendo “tasa”) y a los exportadores a adelantar liquidaciones (vía préstamos y prefinanciaciones en USD). No obstante, la creciente expectativa de devaluación vis a vis un mayor apetito por cobertura cambiaria se tradujo en un giro en el rendimiento de los instrumentos, con las TNA de LECAPs a 31%, pero futuros viajando al 61%.

Todo esto derivó en un aumento de la demanda de divisas por parte de importadores (sumado al cierre de posiciones por parte de bancos privados), que confluyó con una merma de la liquidación de exportaciones por parte del sector agropecuario. Recién durante las últimas cinco ruedas (con datos hasta el 27/3) la liquidación promedio diaria volvió a situarse cerca de los USD 100 M, algo que no pasaba desde el 12 de marzo. De todas formas, es importante destacar que, con datos parciales hasta el 22/03, los préstamos documentados en USD (si bien desacelerando) no registran una corrida para cancelar los mismos.

Así las cosas, ¿cuál fue la reacción de las autoridades? Por un lado, en la licitación que tuvo lugar en la semana Finanzas volvió a ofrecer instrumentos Dollar Linked. Del financiamiento obtenido por $6,3 bn (rollover del 100%), los instrumentos atados al dólar acapararon el 18% de lo adjudicado, principalmente en aquel con vencimiento a junio del 2025. En medio del creciente apetito por cobertura cambiaria, la reapertura de los DLK permitió ofrecer un instrumento sustituto para los dólares futuros y oficiar como una herramienta de “intervención” en los mercados dada la reticencia del Gobierno a operar en la plaza de futuros (según declaraciones de los funcionarios).

Además, con el objeto de contener las expectativas, el jueves por la mañana Caputo anunció que el monto del acuerdo con el FMI alcanzaría los USD 20.000 M. Los mismos serían destinados a recapitalizar el BCRA, y se le añadirían nuevos préstamos con organismos internacionales (Banco Mundial, BIS y CAF) que como resultado aproximarían a las Reservas Brutas a los USD 50.000 M (desde cerca de USD 26.200 M de ese día).

Sin embargo, la falta de detalles sembró una nueva duda en torno a si el monto a desembolsar por el organismo sería en términos brutos o netos, sumado a las metas que tendría como contrapartida el programa y, especialmente, el cronograma de desembolsos. Precisamente, este es uno de los principales temas de discusión que tendría sobre la mesa hoy el Gobierno con el organismo. Si bien la vocera del Fondo, Julie Kozack, habló de un monto considerable (y confirmó una llamada entre Georgieva y Caputo vía X), también dijo que los tramos y la magnitud de los desembolsos aún están en discusión. Esto es clave porque sería la principal fuente de financiamiento en un año en el que el gobierno tiene compromisos tanto con acreedores privados como con el propio organismo (por parte del pago de intereses del acuerdo todavía vigente).

Dejando a un lado la cuestión sobre el monto total, la certeza es que el Gobierno buscará maximizar los desembolsos en el corto plazo en la búsqueda por robustecer las variables económicas de cara a las elecciones. En concreto, dotar de mayor poder de fuego al Central para disipar las expectativas devaluatorias, que no sólo permitiría incentivar la liquidación de la cosecha gruesa y trazar un panorama de una macro estable e inflación a la baja de cara a las legislativas de octubre, sino también restablecer el esquema previo de carry en USD (tasa en pesos por encima de la expectativa de devaluación esperada) y acumular reservas (seguramente, una de las metas del acuerdo por venir).  

De todas formas, persisten las faltas de precisiones en torno al aspecto cambiario. Es sabido que el esquema cambiario actual no está dentro de las preferencias del FMI, lo que plantea la incógnita de si el gobierno ofreció alguna modificación como moneda de cambio para destrabar el acuerdo en ciernes (blend, regla de intervención). A pesar de la inclinación del Fondo por esquemas ligados a la flotación, luce poco probable que el Gobierno esté dispuesto a patear el tablero en la previa electoral. En este sentido, un punto medio podría ser sostener la pauta de devaluación actual, evitando un salto discreto del tipo de cambio, pero con bandas de intervención mediante. En cualquier caso, las opciones son múltiples y habrá que esperar para tener definiciones.

Hacia adelante, la estrategia será volver al statu quo. Si el gobierno logra disipar el ruido logrando un acuerdo cuyos desembolsos se concreten más temprano que tarde, maximizará las chances de un buen desempeño electoral. La apuesta podría ser que estos factores propicien una baja del riesgo país que permita un eventual retorno a los mercados financieros internacionales en 2026.

El BCRA vende divisas en el MULC

Durante las últimas cinco ruedas, BCRA profundizó las ventas en el MULC al desprenderse de USD 629 M, lo que hundió el saldo vendedor del mes a los USD 1.361 M. El resultado se vio especialmente influido por las fuertes ventas durante la jornada de hoy por USD 192 M. Detrás de ello, se encuentran las mayores expectativas de devaluación y su derivación en el desarme de posiciones de carry en USD. Con todo, las Reservas Netas se habrían ubicado hoy en USD 10.700 M (-USD 8.400 M si no se descuentan los depósitos del Tesoro).

La brecha cambiaria cierra al alza

Durante la semana, los dólares paralelos finalizaron levemente por encima de la semana previa. En números, el dólar MEP subió 1,4% respecto al viernes anterior ($1.304), el dólar blue escaló 1,6% ($1.300) y el dólar CCL medido en CEDEARs aumentó 0,8% ($1.303). Como resultado, la brecha cambiaria promedió finalizó en la zona del 20%.

Se despiertan los futuros del dólar

Los contratos a futro del dólar terminaron la semana al alza. En detalle, los contratos de abril a junio (omitiendo marzo por la proximidad al vencimiento) subieron 0,2%, y aquellos con vencimiento de junio en adelante escalaron 2,3%. Respecto a las devaluaciones implícitas, promedian un 3,7% entre abril y junio (vs 3,4% una semana atrás), y un 2,6% en adelante.

Resumen Diario | 28.03.25

ESCENARIO ECONÓMICO

El BCRA continúa con las ventas en el MULC. En la jornada de ayer, el BCRA vendió divisas en el mercado oficial por USD 84 M, siendo la novena jornada de ventas. Con este resultado, lleva acumuladas dos semanas completas de ventas por USD 1.445 M y el saldo negativo del mes se hundió hacia los USD 1.170 M. De esta forma, las reservas brutas se redujeron a USD 26.246 M.

Jornada cambiaria a la baja. El jueves todos los dólares paralelos presentaron caídas y cortaron una racha de tres ruedas al alza. En detalle, el dólar blue cayó 0,8% hasta los $1.300, el dólar MEP cerró en $1.293 (-0,3%) y el dólar CCL medido con CEDEARs finalizó en $1.299 (-0,1%). Como resultado, la brecha cambiaria promedio se mantuvo en la zona de 20%.

Resultados mixtos en el mercado financiero local. En la jornada de ayer, el S&P Merval medido en dólares (CCL con CEDEAR) cayó en 0,6% por segunda jornada al hilo y finalizó en USD 1.866. En contraste, la deuda soberana en moneda extranjera tuvo resultados al alza: los Bonares subieron 0,2%, mientras que los Globales lo hicieron en 0,5%. Como consecuencia, el riesgo país bajó 10 p.p. y cerró en 759 puntos básicos.

Superávit de Cuenta Corriente en 2024. El INDEC publicó el resultado del balance de pagos por el cuarto trimestre del 2024, donde se registró un nuevo superávit de Cuenta Corriente por USD 1.029 M Al interior, el superávit comercial de bienes (USD 4.881 M) compensó el déficit en la balanza comercial de servicios (-USD 1.608 M) y del ingreso primario (-USD 2.864 M), dentro del cual se encuentra utilidades, intereses y dividendos. De esta forma, en el acumulado de 2024 la Cuenta Corriente finalizó con un superávit de USD 6.285 M (1% del PIB), contrastando con el déficit por USD 20.956 M acumulado en el 2023.

 

LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO

Continúa la recuperación de la actividad. En enero, el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) creció un 0,6% mensual (+6,5% i.a.), marcando el noveno mes consecutivo de aumentos desde el piso de abril de 2024 y acumulando un crecimiento cercano al 8% respecto al mismo. De esta forma, el nivel de actividad se ubica en los niveles más altos desde agosto del 2022. Asimismo, se cumplen tres meses en los que la caída de la actividad no es compensada por el sector agropecuario: excluyendo el aporte del agro (+0,8% i.a.), el EMAE hubiera crecido 5,4% i.a., destacándose la incidencia positiva de Comercio (+11,3% i.a.) y de Intermediación Financiera (+25,7% i.a.). Por su parte, la Construcción registró su primera variación interanual positiva (+1,9% i.a.) y cortó una racha de 13 meses consecutivos a la baja. Sin embargo, se deben tomar con cautela las comparaciones interanuales considerando la baja base de comparación del comienzo de 2024.

 

TENES QUE SABER

Licitación con un nuevo rollover. En la jornada de ayer, Finanzas obtuvo un rollover cercano al 100% al adjudicar $6,3 bn, dado que el remanente de vencimientos por $2,9 bn se encontraba en manos del BCRA (que no puede participar de las licitaciones primarias) según informaron las autoridades. De esta manera, el Tesoro cerró marzo logrando rollear prácticamente la totalidad de los vencimientos por segundo mes consecutivo y dejó atrás una racha de cinco meses sin cubrir la totalidad de vencimientos. En particular, cerca de un 18% de lo adjudicado se colocó en instrumentos Dollar Linked (principalmente en aquel con vencimiento a junio 2025) en medio del creciente apetito por cobertura cambiaria que disparó los futuros de dólar al alza. Asimismo, primó entre los inversores la elección de instrumentos cortos y a tasa fija, con el 79% colocado en LECAPS con vencimiento en abril, mayo y julio, cuyas TEM estuvieron en línea con el mercado secundario (2,8%).

 

 

Resumen Diario | 27.03.25

ESCENARIO ECONÓMICO

El BCRA continúa con las ventas en el MULC. En la jornada de ayer, el BCRA vendió divisas en el mercado oficial por USD 48 M por octava rueda consecutiva. De esta forma, la racha negativa extendió las ventas a los USD 1.361 M, la peor racha desde octubre de 2019, en pleno escenario de corrida cambiaria tras la derrota electoral de Cambiemos. De esta forma, las reservas brutas se redujeron USD 1.871 M en lo que va de marzo y se sitúan en USD 26.246 M.

Jornada cambiaria al alza. El miércoles, todos los dólares paralelos presentaron subas. El dólar blue subió $15 (+1,2%) por tercera jornada consecutiva y finalizó en $1.310. Por su parte, el dólar MEP cerró en $1.297 (+0,3%) y el dólar CCL medido con CEDEARs finalizó en $1.300 (+0,2%). Como resultado, la brecha cambiaria promedio sigue en la zona del 20%.

Resultados a la baja en el mercado financiero local. En la jornada de ayer, el S&P Merval medido en dólares (CCL con CEDEAR) cayó en 2,1% luego de dos jornadas al alza y finalizó en USD 1.877. En paralelo, la deuda soberana en moneda extranjera tuvo resultados a la baja: los Bonares cayeron 0,7%, mientras que los Globales lo hicieron en 1,0%. Como consecuencia, el riesgo país subió 1 p.p. y cerró en 762 puntos básicos.

La balanza comercial energética tuvo un nuevo superávit en febrero. Las exportaciones fueron USD 620 M (+16,8% i.a.), mientras que las importaciones alcanzaron los USD 167 M (+24,7% i.a.), arrojando un saldo comercial por USD 515 M en el segundo mes del año. De esta manera, el resultado comercial del primer bimestre del año registra un saldo positivo por USD 1.120 M, por encima del mismo periodo del año anterior (+USD 390 M). De este modo, la balanza comercial energética marcó otro hito al acumular un saldo positivo por USD 6.040 M en los últimos doce meses, el valor más elevado desde diciembre del 2006 (a precios corrientes). Para dimensionar, sin la contribución positiva del resultado energético el saldo comercial hubiera marcado un rojo de USD 930 M en lo que va de 2025.

Continúa la caída de visitantes extranjeros y la suba del turismo argentino en el extranjero. Durante febrero, la cantidad de turistas argentinos que viajaron al exterior subió un 73,7% contra el mismo mes del año pasado, equivalente a más de dos millones de personas. Por su parte, el turismo receptivo trepó a 700 mil, representando una caída del 35,8% interanual e hilvanando once meses a la baja. En consecuencia, el saldo fue negativo por 1.680,7 miles de visitantes internacionales. Asimismo, el saldo de turismo para el primer bimestre del año fue negativo por 490.521 miles al contar sólo aquellos realizados por vía aérea, y alcanzó su valor más elevado desde febrero del 2018. Volviendo a febrero, el 86,2% del turismo emisivo se dirigió a países limítrofes, siendo los principales destinos Brasil (38,6%), Chile (20,2%) y Uruguay (16,3%). Cabe destacar el balance con Chile: la cantidad de turistas argentinos que viajaron al país limítrofe en enero subió un 146,8% interanual, mientras que la cantidad de turistas chilenos que visitaron el país cayó un 46,4%. Naturalmente, detrás de este número se encuentra el fenómeno de “tour de compras” incentivado por el tipo de cambio prevaleciente.

 

LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO

Habemus monto con el FMI. En el marco de la participación en la Conferencia Anual sobre Regulación y Supervisión de Seguros en América Latina, el ministro de Economía señaló que el monto del acuerdo en marcha con el FMI es de USD 20.000 M, los cuales serían destinados para la recapitalización del BCRA. Asimismo, comentó que se está avanzando en otras negociaciones para obtener nuevos préstamos con el Banco Mundial y el BIS. Como resultado de las operaciones, Caputo comentó que las Reservas Brutas se aproximarían a los USD 50.000 M (hoy en USD 26.246 M). Con todo, aún resta conocer las metas que establezca el organismo como contrapartida y, especialmente, el cronograma de desembolsos, que echará luz sobre sobre si el monto mencionado es en términos brutos o netos. Asimismo, será importante ver la reacción del mercado, en un día donde además confluye una licitación del Tesoro que ofrecerá dólar linked en la búsqueda por calmar las aguas en materia cambiaria.

 

TENES QUE SABER

Nueva caída en la Confianza en el Gobierno. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, hiló cuatro meses a la baja en marzo al caer 5,4% mensual (-5,5% i.a.). De esta forma, el índice en el mes se situó en 2,42 puntos (casi 10% por debajo del pico de noviembre del 2024) y quedó por debajo del promedio de confianza de la gestión actual (2,53), algo que no ocurría desde octubre del 2024. No obstante, el nivel de confianza actual es 4,5% mayor al de la medición de marzo 2017, al principio del segundo año de gobierno de Mauricio Macri, y 35,7% mayor al de la medición de marzo 2021, durante la gestión de Alberto Fernández. Cabe destacar que el relevamiento es previo al reciente repunte de los dólares paralelos, pero es el primero desde el acontecimiento de $LIBRA y a la percepción de cierto recrudecimiento del conflicto social.

Resumen Diario | 26.03.25

ESCENARIO ECONÓMICO

El BCRA continúa con las ventas en el MULC. En la jornada de ayer, el BCRA vendió divisas en el mercado oficial por USD 109 M por séptima jornada consecutiva. De esta forma, acumula una racha de ventas por más de USD 1.300 M, lo que representa un 5% del stock de reservas brutas al 14 de marzo (previo al inicio de ventas). Asimismo, las reservas brutas se sitúan en USD 26.441 M.

Jornada cambiaria al alza. El martes, todos los dólares paralelos presentaron subas. El dólar blue subió 1,2% hasta los $1.295, el dólar MEP cerró en $1.294 (+0,6%) y el dólar CCL medido con CEDEARs finalizó en $1.297 (+0,4%). Como resultado, la brecha cambiaria promedio cerró en 21%.

Resultados al alza en el mercado financiero local. En la jornada de ayer, el S&P Merval medido en dólares (CCL con CEDEAR) subió 1,8% y finalizó en USD 1.918. En paralelo, la deuda soberana en moneda extranjera tuvo resultados al alza: tanto los Bonares subieron como los Globales subieron 0,3%. Como consecuencia, el riesgo país bajó 8 p.p. y cerró en 761 puntos básicos.

 

LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO

Un llamado a licitación orientado a contener las presiones cambiarias. Ante vencimientos por $9,2 bn (debido en gran medida al vencimiento de la letra S31M5), la Secretaría de Finanzas realizará una nueva licitación el jueves 27 de marzo. En esta oportunidad, la novedad se encuentra en la reapertura del bono dólar linked con vencimiento a junio (TZXM7) de este año y la letra con vencimiento a enero del 2026 (D16E6). Con esto, el gobierno busca contener y atraer el apetito dolarizador de las últimas jornadas que disparó los futuros de dólar al alza, con tasas implícitas ubicándose por encima de las tasas ofrecidas por los instrumentos en moneda local. Por otro lado, se incluyen tres letras capitalizables: S28A5 (vencimiento el 28/04/2025), S30Y5 (30/05/2025) y S31L5 (31/07/2025). También se reabrirán dos bonos cero cupón ajustables por CER: TZXM7, con vencimiento el 31/03/2027, y TZXO5, con vencimiento el 31/10/2025.

 

TENES QUE SABER

Resultados mixtos en las ventas de enero. En el primer mes del año, las ventas en supermercados en términos reales mostraron un avance del 1,9% respecto diciembre (+4,2% i.a.), y se ubicaron en su nivel más alto desde noviembre del 2023. Por otro lado, las ventas en autoservicios mayoristas repuntaron al subir 4,2% mensual en la serie desestacionalizada, aunque no alcanzaron a recuperar la fuerte caída registrada en diciembre del 2023 (-13% mensual). Además, las ventas en el canal mayorista se ubicaron 10,5% por debajo de enero del 2024, y se colocaron como el peor arranque de año para la serie iniciada en 2017.  

Resumen Diario | 25.03.25

ESCENARIO ECONÓMICO

En el plano cambiario-monetario finalizó una semana con un tinte negativo. En medio de una mayor volatilidad internacional (por temor al estallido de una guerra comercial), durante la semana anterior existió un ruido extra por la falta de precisiones en torno al acuerdo con el FMI, generando un contexto de incertidumbre.

A pesar de la aprobación en la Cámara Baja, la falta de precisiones del acuerdo no hizo más que plantear nuevas incógnitas. Ya es un hecho que habrá que esperar para conocer aspectos claves como el monto, el nuevo cronograma de vencimientos y las condicionalidades, lo que abona a la formación de especulaciones y conjeturas en torno al resultado de las negociaciones. En especial, aquellas referidas al esquema cambiario del Gobierno, que parecería que no se encuentra dentro de las recomendaciones y preferencias del organismo.

En medio de las especulaciones y conjeturas en torno a las eventuales modificaciones en el plano cambiario que traería el acuerdo, las expectativas de devaluación se desalinearon. Las dudas en torno al esquema cambiario se recrudecieron especialmente con la entrevista que brindó el ministro de Economía, Luis Caputo, durante el martes pasado por la mañana (previa a la apertura del mercado). En la misma, comentó que Argentina nunca contó con las condiciones adecuadas para flotar debido al déficit fiscal, y luego respondió que la cuestión cambiaria “es parte del acuerdo y no lo puedo decir” ante la pregunta de si nos dirigimos a un régimen de libre flotación o continua el crawling peg.

El contraste con las declaraciones previas (donde se sostuvo la continuidad del esquema cambiario) provocó que la lectura del mercado se incline por una potencial modificación del crawling peg el corto plazo, resultando en un aumento de los dólares financieros y los contratos de dólar futuro. En detalle, los dólares paralelos finalizaron al alza: el dólar MEP escaló 3,9% respecto al viernes anterior ($1.286), el dólar blue subió 3,2% ($1.237) y el dólar CCL medido en CEDEARs trepó 4,2% ($1.292). Como resultado, luego de alcanzar el 21% (con el CCL en la zona de los $1.300), la brecha cambiaria promedio desaceleró levemente y finalizó en torno al 20% (+4 p.p.). Por su parte, los contratos de dólar futuro también finalizaron con subas: los contratos de marzo a mayo subieron 1,8% y aquellos con vencimiento de junio en adelante treparon 3,1%.

En este marco, el BCRA aceleró las ventas en el MULC y se desprendió de USD 730 M. De esta forma, desde el viernes pasado las ventas superan los USD 1.200 M, colocándose como las ventas más elevadas desde octubre del 2019, en pleno escenario de corrida cambiaria tras la derrota electoral de Cambiemos. Detrás de este resultado operó la fuerte volatilidad cambiaria, el desarme de posiciones de carry en USD y una merma de las liquidaciones del sector agropecuario. Con todo, las Reservas Netas se habrían deteriorado hacia los USD 10.200 M (-USD 7.900 M si no se descuentan los depósitos del Tesoro) y las Reservas Brutas en USD 26.626 M (último dato disponible del viernes).

En términos de estadísticas, el INDEC dio a conocer datos del cuarto trimestre del 2024. Por un lado, el PBI creció 1,4% respecto al trimestre (-1,7% anual en promedio) anterior en la serie desestacionalizada, acumulando dos trimestres consecutivos en alza. Al interior, el Consumo Privado creció 3,2% trimestral, aunque no fue suficiente para compensar las bajas previas y cerró el año 4,2% por debajo de 2023.

Por el otro, la tasa de desempleo fue de 6,4% en el cuarto trimestre del año pasado (+0,7 p.p. respecto al año previo). Al mismo tiempo, la tasa de actividad alcanzó 48,8% de la población económicamente activa de los 31 aglomerados urbanos que releva la Encuesta Permanente de Hogares, continuando su tendencia alcista y llegando al máximo desde 2016. Por su parte, el empleo creció 0,6% i.a., traccionado por una suba de casi 6% i.a. del cuentapropismo. Con todo, el 2024 cerró con un desempleo promedio de 7,1%, 1 p.p. por encima del 2023 y un estancamiento del empleo total (+0,3%), apuntalado por el avance de 3,5% del cuentapropismo.

Además, se conocieron estadísticas del mes de febrero. Por caso, el INDEC publicó el resultado comercial, donde se observó una reducción del superávit (USD 227 M). Detrás de ello, las exportaciones rozaron los USD 6.090 M (+10,1% interanual), impulsado principalmente por un incremento de 12,0% en las cantidades, mientras que los precios cayeron 1,6%. Por su parte, las importaciones fueron USD 5.864 M (+42,3% interanual), explicado por un aumento del 55,4% en las cantidades importadas que más que compensaron una baja del 8,5% de los precios. De esta forma, las importaciones iniciaron el 2025 con un gran despegue (+11,4% sin estacionalidad), al tiempo que las exportaciones se mantuvieron relativamente estables (-0,1% s.e.), produciendo un saldo comercial de tan sólo USD 389 M en los primeros dos meses del año (vs USD 2.193 M en 2024).

Asimismo, el índice de precios internos al por mayor (IPIM) creció 1,6% mensual (+32,7% i.a.) en febrero y se ubicó levemente por encima respecto al mes previo (+0,1 p.p.), justo en el mes donde la pauta de devaluación bajó al 1% mensual. Al interior, el alza estuvo explicada por la suba de los productos nacionales (+1,7%; +36,6% i.a.), al tiempo que los productos importados subieron por segunda vez al hilo (+0,5%; -4,2% i.a.) luego de cuatro meses de bajas. Al interior de los productos nacionales, se destaca la suba de los productos primarios (+2,3%), seguido por los productos manufacturados (+1,6%) y una leve suba de la energía eléctrica (+0,3%).

Por su parte, enfebrero el SPN registró un superávit primario de $1,17 billones y, con intereses por $0,86 billones, el resultado financiero fue de $0,31 billones (0,1% del PIB). El saldo positivo se explicó por un aumento real del 5,4% en los ingresos totales, acompañado de un crecimiento del 19% interanual en el gasto primario. Los ingresos tributarios crecieron un 8,8% en términos reales, acumulando tres meses de expansión. A diferencia de enero, los recursos del comercio exterior registraron subas reales, mientras que tributos clave como el IVA, Ganancias y las contribuciones a la seguridad social continuaron en alza. Por otro lado, el gasto primario profundizó su recuperación, con prestaciones sociales en crecimiento por tercer mes consecutivo.

¿Qué pasó en el plano internacional? La noticia más destacada de la semana pasada fue la decisión de la FED de mantener la tasa de interés inalterada en el rango de 4,25%-4,5%, en línea con la expectativa de mercado. A su vez, en el comunicado establecieron una desaceleración del quantitative tightening (absorción monetaria), permitiendo una mayor liquidez en la economía norteamericana, y empeoró levemente la estimación de la actividad (pasó de 2,1% a 1,7%). Finalmente, el dot plot indica que para fin de 2025 la tasa se reduciría 50 puntos básicos, a diferencia de la expectativa de mercado que marcan un recorte más. 

En paralelo, varios bancos centrales definieron su tasa de interés: Brasil la incrementó en 100 puntos básicos y llegó a 14,25%, mientras que el Reino Unido y Japón la mantuvieron inalterada en 4,5% y 0,5%, respectivamente.

RADAR SEMANAL

Datos. En la cuarta semana de marzo, los primeros datos tendrán lugar en la jornada de hoy con la estadística de turismo internacional por febrero de INDEC. Durante el jueves, el mismo organismo publicará el informe de balanza de pagos del cuarto trimestre del 2024 y de actividad económica por enero. Durante el mismo día. Además, Finanzas dará a conocer el resultado por la última licitación del mes (el llamado se realiza hoy). Por último, el viernes el INDEC publicará los datos de salarios de enero y el BCRA publicará los resultados del MULC por febrero. En materia internacional, el jueves se publicará la versión final del PIB del cuarto trimestre de Estados Unidos.

¿A qué estar atentos? Luego de la aprobación del DNU durante la semana anterior, seguiremos de cerca los potenciales detalles que se puedan conocer en torno al nuevo acuerdo con el FMI (por caso, aún no se conoció el monto y el perfil de vencimientos). En especial, a las declaraciones de los distintos funcionarios y las potenciales lecturas del mercado, factor clave para explicar el sobresalto de los dólares durante la semana previa. Asimismo, será importante ver el resultado de la licitación del Tesoro en su licitación, debido a sus consecuencias sobre la tasa de interés y la liquidez del sistema financiero. Por último, como todas las semanas monitorearemos la liquidación del agro, los dólares financieros y el riesgo país.

El esquema cambiario bajo la lupa

Desde mediados de la semana anterior, se veía cierta impaciencia e incertidumbre en los mercados, permeando negativamente en la brecha, la evolución de los contratos de dólar futuro y la cotización de los bonos soberanos, y todo ello montado sobre una volatilidad creciente en el plano internacional.  El panorama empeoró a lo largo de la última semana, que se caracterizó por la intensificación de este ruido cambiario.

Detrás de ello, las expectativas de devaluación se desalinearon en las últimas ruedas. Las dudas en torno al esquema cambiario se recrudecieron especialmente con la entrevista que brindó el ministro de Economía, Luis Caputo, durante el martes a la mañana (previa a la apertura del mercado). En la misma, respondió que la cuestión cambiaria “es parte del acuerdo y no lo puedo decir” ante la pregunta de si nos dirigimos a un régimen de libre flotación o continua el crawling peg. Como consecuencia, el CCL escaló 3,5% diario y alcanzó la mayor suba diaria desde julio del 2024. Este overshooting se extendió a los dólares futuros, con el contrato con vencimiento a finales marzo cerrando en $1.124 (vs $1.069 el oficial) con tan sólo siete ruedas hábiles por delante. El desalineamiento de las expectativas de devaluación desarticuló el carry en USD, factor clave para mantener en equilibrio el MULC. La credibilidad en la pauta de devaluación oficial, sumada a la contención de los dólares financieros, incentivaba a los inversores a posicionarse en instrumentos en pesos por sobre el dólar. Por lo tanto, los exportadores tenían incentivos a adelantar liquidaciones (vía préstamos y prefinanciaciones en USD) y los importadores a postergar el acceso al MULC (vía posiciones en pesos para “hacer tasa”).

Pese a las subas recientes, un poco más de volatilidad en el plano cambiario-financiero era esperable en un año electoral y en la previa de un acuerdo con el FMI. En tal sentido, estimamos que la liquidación de la cosecha gruesa, junto con la confirmación de un nuevo programa con el FMI serían factores que ayudarán a contener la incertidumbre cambiaria en el corto plazo. Sin embargo, no descartamos que la volatilidad reaparezca asociada a la típica incertidumbre electoral.

 

Desde mediados de la semana anterior, se veía cierta impaciencia e incertidumbre en los mercados, permeando negativamente en la brecha, la evolución de los contratos de dólar futuro y la cotización de los bonos soberanos, y todo ello montado sobre una volatilidad creciente en el plano internacional. El panorama empeoró a lo largo de la última semana, que se caracterizó por la intensificación de este ruido cambiario.

En este marco, uno de los catalizadores fue el anuncio del acuerdo con el FMI que, ante la falta de precisiones, no hizo más que plantear nuevas incógnitas. Ya es un hecho que habrá que esperar para conocer aspectos claves como el monto, el nuevo cronograma de vencimientos y las condicionalidades, lo que abona a la formación de especulaciones y conjeturas en torno al resultado de las negociaciones. En especial, aquellas referidas al esquema cambiario del Gobierno, que parecería que no se encuentra dentro de las recomendaciones y preferencias del organismo.

En este contexto, el equipo económico y el presidente aclararon que el acuerdo no viene de la mano de un cambio en el régimen cambiario en el corto plazo. Es decir, se mantendría inalterada la pauta oficial de deslizamiento del dólar y el CEPO cambiario. Más bien, el acuerdo acercaría al cumplimiento de las condiciones que menciona el Gobierno para la salida de los controles cambiarios (recapitalización del BCRA). En este sentido, dada las experiencias recientes y la tenacidad del gobierno en este aspecto, no suena ilógico que se sostenga el statu quo cambiario de cara a las elecciones de octubre, aunque no descartamos que el FMI imponga alguna modificación en el esquema cambiario-monetario (eliminación total o parcial del dólar blend, alguna regla o limitación a las intervenciones en el mercado financiero, modificaciones en la BMA, etc.).

El argumento que esbozan las autoridades para sostener la estabilidad del esquema actual es que “no hay pesos” para correr al dólar, y que incluso la moneda local será la “moneda escasa”. Esto es parcialmente cierto: puesto en perspectiva, los agregados monetarios respecto al PIB aún se encuentran muy por debajo del promedio 2016-19 (meses sin CEPO).

No obstante, la cuestión cambia cuando se lo observa desde el punto de vista de los dólares. Para dimensionar, durante febrero el M3 privado promedió los USD 80.200 M al valuarlo al dólar CCL (USD 91.300 M al oficial), el valor más elevado desde mediados de 2018. Asimismo, la circulación de pesos que “potencialmente” podrían dirigirse al dólar se expande a los USD 121.000 M si se tiene en cuenta la tenencia de títulos públicos en manos privadas no financieras. Por lo tanto, si bien los pesos se encuentran históricamente bajos, el stock valuado en dólares no lo está y refleja la necesidad de mantener las expectativas de devaluación a raya.

Justamente, fueron las expectativas de devaluación las que desalinearon en las últimas ruedas. Las dudas en torno al esquema cambiario se recrudecieron especialmente con la entrevista que brindó el ministro de Economía, Luis Caputo, durante el martes a la mañana (previa a la apertura del mercado). En la misma, comentó que Argentina nunca contó con las condiciones adecuadas para flotar debido al déficit fiscal, y luego respondió que la cuestión cambiaria “es parte del acuerdo y no lo puedo decir” ante la pregunta de si nos dirigimos a un régimen de libre flotación o continua el crawling peg.

El contraste con las declaraciones previas provocó que la lectura del mercado se incline por una potencial modificación del crawling peg el corto plazo, resultando en un aumento de los dólares financieros y los contratos de dólar futuro. En números, en la jornada del martes 18 la cotización del dólar CCL, que venía de casi una semana de subas consecutivas, escaló 3,5% diario y alcanzó la mayor suba diaria desde julio del 2024 cuando también corrían dudas respecto al esquema cambiario. Este overshooting se generalizó y extendió a los dólares futuros, con el contrato con vencimiento a finales marzo cerrando en $1.124 (vs $1.069 el oficial) con tan sólo siete ruedas hábiles por delante.

El desalineamiento de las expectativas de devaluación desarticuló el carry en USD, factor clave para mantener en equilibrio el MULC. La credibilidad en la pauta de devaluación oficial, sumada a la contención de los dólares financieros, incentivaba a los inversores a posicionarse en instrumentos en pesos por sobre el dólar. Por lo tanto, los exportadores tenían incentivos a adelantar liquidaciones (vía préstamos y prefinanciaciones en USD) y los importadores a postergar el acceso al MULC (vía posiciones en pesos para “hacer tasa”). Las dudas acerca del futuro se tradujeron en un aumento inusitado de los volúmenes operados del mercado de cambios, que sólo el viernes pasado trepó a USD 1.206 M, y promedia en marzo el volumen más elevado desde septiembre del 2022 (primera edición de dólar soja).

Detrás de este aumento exponencial, la razón principal se encontraría en un aumento de la demanda de divisas por parte de importadores que previamente hacían carry (sumado a un potencial aumento de divisas por parte de los bancos privados), que confluyó con una merma de la liquidación de exportaciones por parte del sector agropecuario (el miércoles liquidó tan sólo USD 20 M). De todas formas, es importante destacar que, con datos parciales hasta el 18/03, los préstamos documentados en USD estuvieron lejos de frenarse (el lunes subieron +USD 102 M), algo importante ya que no se habría registrado una corrida para cancelar los mismos.

Naturalmente, el desarme del carry se tradujo en un BCRA desprendiéndose de divisas en el MULC. Hasta el jueves, la autoridad monetaria acumuló ventas por USD 1.008 M en las últimas cinco ruedas, cifra récord para la gestión actual, y las ventas más elevadas para sólo cinco jornadas desde octubre del 2019, en pleno escenario de corrida cambiaria tras la derrota electoral de Cambiemos.

No obstante, los ánimos se atenuaron levemente, en particular tras la aprobación del DNU para el acuerdo con el FMI en Diputados. Durante el miércoles por la tarde, el oficialismo obtuvo 127 votos a favor, 108 en contra y 6 abstenciones, y la Cámara Baja sancionó el DNU para el nuevo acuerdo con el FMI. De esta forma, el Decreto enviado por el presidente obtuvo el respaldo esperado en Diputados y ratificó el inicio de negociaciones con el organismo internacional, dado que para ser rechazado el Decreto debía contar con la negativa de ambas cámaras.

De todos modos, si bien lo peor habría pasado, aún prevalece un marco de incertidumbre. Por un lado, los dólares financieros cerraron con subas en la jornada de hoy, los contratos de dólar futuros operaron mayormente al alza, los bonos soberanos volvieron a caer y el BCRA siguió vendiendo. Por el otro, el riesgo país siguió descomprimiendo y la liquidación del agro habría repuntado (+USD 147 M el 20/03, último dato disponible).

Pese a las subas recientes, un poco más de volatilidad en el plano cambiario-financiero era esperable en un año electoral y en la previa de un acuerdo con el FMI. En tal sentido, estimamos que la liquidación de la cosecha gruesa (que debería comenzar a impactar en las próximas semanas), junto con la confirmación de un nuevo programa con el FMI (luce lo más probable pese a la falta de detalles) serían factores que ayudarán a contener la incertidumbre cambiaria en los próximos meses. Sin embargo, no descartamos que la volatilidad cambiaria reaparezca en algún momento del año asociada a la típica incertidumbre política de los años impares.

El BCRA vende divisas en el MULC

Durante las últimas cinco ruedas, BCRA aceleró las ventas en el MULC y se desprendió de USD 730 M, lo que hundió el saldo vendedor del mes a los USD 929 M. Como mencionamos, detrás del resultado operó la fuerte volatilidad cambiaria, el desarme de posiciones de carry en USD y una merma de las liquidaciones del sector agropecuario. Con todo, las Reservas Netas se habrían deteriorado hacia los USD 10.200 M (-USD 7.900 M si no se descuentan los depósitos del Tesoro).

La brecha cambiaria cierra al alza

Durante la semana, los dólares se dispararon al alza. En números, el dólar MEP escaló 3,9% respecto al viernes anterior ($1.286), el dólar blue subió 3,2% ($1.237) y el dólar CCL medido en CEDEARs trepó 4,2% ($1.292). Como resultado, la brecha cambiaria promedió finalizó en la zona del 20% (+4 p.p.).

Se despiertan los futuros del dólar

Al compás de los dólares financieros, los contratos a futro del dólar terminaron la semana al alza. En detalle, los contratos de marzo a mayo (los más relevantes en cuanto a volumen) subieron 1,8%, y aquellos con vencimiento de junio en adelante treparon 3,1%. Respecto a las devaluaciones implícitas, promedian un 3,3% entre marzo y mayo (vs 2,2% una semana atrás), y un 2,1% en adelante.

 

Resumen Diario | 21.03.25

ESCENARIO ECONÓMICO

El BCRA vendió toda la semana en el MULC. En la jornada de ayer, el BCRA vendió divisas en el mercado oficial por USD 77 M, completando una semana de ventas por USD 1.008 M. De esta manera, el saldo negativo del mes se hundió hacia los USD 733 M, aunque las compras netas superan los USD 2.800 M en lo que va del año. De esta forma, las reservas brutas se redujeron a USD 26.783 M.

Jornada cambiaria a la baja. El martes, todos los dólares paralelos presentaron bajas. El dólar blue cayó 1,2% hasta los $1.265, el dólar MEP cerró en $1.285 (-0,4%) y el dólar CCL medido con CEDEARs finalizó en $1.284 (-0,6%). De esta forma, los dólares paralelos detuvieron el rally alcista agudizado en la rueda del martes, aunque las bajas aún no compensan el aumento de las últimas jornadas. Como resultado, la brecha cambiaria promedio se redujo 1,0 p.p. y cerró en 19%.

Resultados mixtos en el mercado financiero local. En la jornada de ayer, el S&P Merval medido en dólares (CCL con CEDEAR) volvió a caer por 0,7% luego de haber repuntado y finalizó en USD 1.839. En paralelo, la deuda soberana en moneda extranjera tuvo resultados mixtos: los Bonares cayeron 0,4%, mientras que los Globales subieron en 0,3%. Como consecuencia, el riesgo país bajó 15 p.p. y cerró en 762 puntos básicos.

Subió la producción de acero. En febrero, la producción de acero crudo subió un 5,7% sin estacionalidad respecto a enero, siendo el segundo mes consecutivo al alza. De esta forma, según la Cámara Argentina del Acero la producción de acero crudo fue de 316,4 miles de toneladas (-2,2% i.a.). Por su parte, es la primera variación interanual no negativa que presenta el Hierro esponja desde octubre del 2023, al posicionarse al mismo nivel que febrero del año anterior. En contraste, registraron caídas interanuales los laminados terminados en caliente (-13,4%), y los planos terminados en frio (-18,9%).

La FED mantuvo la tasa sin alteraciones. En la reunión del FOMC que tuvo lugar esta semana, el Comité decidió no modificar la tasa de interés y mantenerla en el rango de 4,25% – 4,5%, manteniendo en su informe un tono de una mayor expectativa respecto a la evolución de la inflación y la actividad. El dot plot indica que para fin de 2025 la tasa se reduciría 50 puntos básicos, a diferencia de la expectativa de mercado que marcan un recorte más. A su vez, Brasil subió su tasa de interés en 100 punto básicos, pasando de 13,25% a 14,25%, en línea con la expectativa.

 

LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO

La confianza del consumidor cae en marzo. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC), elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, cayó 6,7% en marzo (+20,3% i.a.), sufriendo la baja más grande desde enero 2024, y acumulando dos meses en caída tras la racha positiva desde octubre. Detrás del retroceso mensual, se observa un deterioro en la percepción de la Situación personal (-7,53%) y macroeconómica (-9,73%), y una leve baja en el acceso a bienes durables e inmuebles (-0,23%). En términos regionales, se cortó la heterogeneidad y en todas las regiones se registraron bajas: Gran Buenos Aires (-9,29%), CABA (-4,09%) e Interior (-3,86%). Por nivel de ingresos, la confianza cayó 6,17% en hogares de menores ingresos y 7,43% en los de mayores ingresos.

 

TENES QUE SABER

El desempleo a la baja y la participación en el mercado de trabajo en máximos. El INDEC informó que la tasa de desempleo fue de 6,4% en el cuarto trimestre del año pasado (+0,7 p.p. respecto al año previo). Al mismo tiempo, la tasa de actividad alcanzó 48,8% de la población económicamente activa de los 31 aglomerados urbanos que releva la Encuesta Permanente de Hogares, continuando su tendencia alcista y llegando al máximo desde 2016. Por su parte, el empleo creció 0,6% i.a., traccionado por una suba de casi 6% i.a. del cuentapropismo. Con todo, el 2024 cerró con un desempleo promedio de 7,1%, 1 p.p. por encima del 2023 y un estancamiento del empleo total (+0,3%), apuntalado por el avance de 3,5% del cuentapropismo.

Resumen Diario | 20.03.25

ESCENARIO ECONÓMICO

El BCRA continua con las ventas en el MULC. En la jornada de ayer, el BCRA vendió divisas en el mercado oficial por USD 186 M, siendo la cuarto venta consecutiva. De esta manera, el saldo negativo del mes se hundió hacia los USD 656 M, aunque las compras netas superan los USD 2.900 M en lo que va del año. De esta forma, las reservas brutas se redujeron a USD 27.045 M.

Jornada cambiaria a la baja. El martes, todos los dólares paralelos presentaron bajas. El dólar blue cayó 0,4% hasta los $1.280, el dólar MEP cerró en $1.290 (-0,1%) y el dólar CCL medido con CEDEARs finalizó en $1.292 (-0,6%). De esta forma, los dólares paralelos detuvieron el rally alcista agudizado en la rueda del martes, aunque las bajas estuvieron lejos de compensar el aumento de las últimas jornadas. Como resultado, la brecha cambiaria promedio se redujo 1,0 p.p. y cerró en 20%, el valor más alto desde octubre del año pasado.

Repunte del mercado financiero local. En la jornada de ayer, el S&P Merval medido en dólares (CCL con CEDEAR) repuntó luego de dos jornadas a la baja al subir 5,1% y finalizar en USD 1.852. En paralelo, la deuda soberana en moneda extranjera finalizó al alza: los Bonares subieron 1,9%, mientras que los Globales lo hicieron en 1,6%. Como consecuencia, el riesgo país bajó 10 p.p. y cerró en 777 puntos básicos.

Aumenta el costo de la construcción. Según el INDEC, el índice de costo de la construcción (ICC) subió 2,3% mensual en febrero, acelerando 1,3 p.p. respecto la variación de enero, pero situándose como el menor ritmo para el segundo mes del año desde el 2019. De esta forma, se posiciona 60,7% por encima del año anterior, y acumula un alza de 3,3% en lo que va del 2025. Al interior, los gastos generales subieron 2,1%, los materiales crecieron 1,9% y la mano de obra aumentó 2,7%.

Se aprobó el DNU. En la jornada de ayer, con 127 votos a favor, 108 en contra y 6 abstenciones, la Cámara de Diputados sancionó el DNU para el nuevo acuerdo con el FMI. De esta forma, el Decreto enviado por el presidente obtuvo el respaldo esperado en la Cámara Baja y ratificó el inicio de negociaciones con el organismo internacional, dado que para ser rechazado el Decreto debía contar con la negativa de ambas cámaras.

LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO

Otro leve superávit comercial en febrero. El INDEC informó que el saldo comercial de febrero fue de USD 227 M. Detrás de ello, las exportaciones rozaron los USD 6.090 M (+10,1% interanual), impulsado principalmente por un incremento de 12,0% en las cantidades, mientras que los precios cayeron 1,6%. Por su parte, las importaciones fueron USD 5.864 M (+42,3% interanual), explicado por un aumento del 55,4% en las cantidades importadas que más que compensaron una baja del 8,5% de los precios. De esta forma, las importaciones iniciaron el 2025 con un gran despegue (+11,4% sin estacionalidad), al tiempo que las exportaciones se mantuvieron relativamente estables (-0,1% s.e.), produciendo un saldo comercial de tan sólo USD 389 M en los primeros dos meses del año (vs USD 2.193 M en 2024).

TENES QUE SABER

El PBI creció en el 4to trimestre del 2024. Según el INDEC, el PBI creció 1,4% respecto al trimestre anterior en la serie desestacionalizada, acumulando dos trimestres consecutivos en alza y ubicándose un 2,1% por encima del mismo período de 2023. En la serie sin estacionalidad, la demanda mostró subas en Exportaciones (+7,7%), Consumo privado (+3,2%), Consumo público (+0,8%) y Formación bruta de capital fijo (+11,3%). Asimismo, visto de forma interanual el mayor aumento se registró en Exportaciones (+27,1%). Observando por sectores, destacaron los avances en Hoteles y restaurantes (+18,1% ia) e Intermediación financiera (+8,4% ia), mientras que Construcción sufrió una caída del 12,4% i.a. De esta forma, el PBI cierra el año con una caída del 1,7%, con retrocesos en Consumo privado (-4,2%), Consumo público (-3,2%) y Formación bruta de capital fijo (-17,4%), aunque las Exportaciones crecieron un 23,2%. Asimismo, los sectores más castigados en el acumulado del año fueron Industria Manufacturera (-9,2%), Construcción (-17,7%) y Comercio (-7,3%); al tiempo que aquellos que motorizaron la actividad fueron Agricultura y ganadería (+31,3%), Explotación de minas y canteras (+7,4%) y en menor medida Hoteles y restaurantes (+5,6%).