Colombia | La inflación alcanzaría el 3,5% en 2021

Economía

El FMI, en la edición de octubre del World Economic Outlook (WEO) de octubre, ajustó su pronóstico de crecimiento económico para Colombia pasando de -2.4% (WEO de abril) a -8.1%. Este pronóstico es más cercano al de Econometría Consultores, el cual ha sido de -7% desde el mes de junio. Consideramos que existen motivos para creer que para Colombia la crisis no es tan profunda como en otros países latinoamericanos. Por un lado, la tasa de desempleo tuvo una recuperación importante y en el mes de agosto se ubicó en 16.8%, una caída de 3.4 puntos porcentuales con respecto a julio (20.2%). Por otro lado, la inflación sorprendió al alza en el mes de septiembre ubicándose en 1.97%. De esta forma, se actualizan los pronósticos de inflación y de crecimiento para 2021, con una tasa de crecimiento del PIB de 3.7% en 2021 y una inflación de 3.5% para 2021. Esta leve recuperación podría indicar que lo peor de la crisis ya pasó y que ciertos sectores de la economía estarían en la capacidad de retornar a una senda de crecimiento moderado en el mediano plazo.

Política

Desde el lado de la política económica se han dado varios eventos importantes. Por un lado, el Tribunal de Cundinamarca ordenó congelar el préstamo con recursos públicos a la aerolínea Avianca para evitar su quiebra, por lo cual la aerolínea no recibirá alivios del gobierno para su recuperación. Por otro lado, el Ministerio de vivienda está impulsando un plan de cobertura hipotecaria para estratos medios que busca lograr 200.000 viviendas nuevas con el fin de reactivar el sector y a la economía. En cuanto al COVID-19, si bien el pico de muertes y contagios presentado en agosto ha disminuido, se espera un rebrote en los últimos meses del año. No obstante, según declaraciones de la alcaldesa de Bogotá, es probable que en la ciudad capital no haya nuevas cuarentenas y que otros mandatarios regionales adopten la misma postura para no afectar las economías locales.

Venezuela | Según el BCV, la inflación acumuló casi 500% hasta julio

Economía

En la mayoría de los estados del país, el mes de agosto transcurrió bajo un marco de medidas de confinamiento parciales al COVID-19, donde se permitió la actividad de la mayoría de los sectores económicos en bandas horarias escalonadas, exceptuando a la ciudad capital y algunos estados que todavía presentan altas cifras de contagios. Además, el gobierno de Nicolás Maduro reafirmó que las medidas para aliviar a las pequeñas y medianas empresas (cuyos ingresos no superen los PTR 400 anuales) vigentes desde inicios de la pandemia se mantendrán. A su vez, la frecuencia del pago del Impuesto al Valor Agregado fue modificado a una periodicidad quincenal, en lugar de semanalmente como se venía realizando anteriormente. Por otro lado, el Banco Central de Venezuela (BCV) publicó las cifras de inflación hasta el mes de julio de este año. Los datos revelan que los precios crecieron 19,6% con respecto a junio, 2.358,49% con respecto a julio de 2019, acumulando un alza de 491,94% en lo que va de año. Los alimentos y los servicios de transporte siguen figurando como los rubros de mayor encarecimiento en el año.

Política

El Ejecutivo Nacional concedió indultos oficiales a cerca de 110 encarcelados, entre ellos se encuentran presos políticos o exiliados como Freddy Guevara, Miguel Pizarro, Henry Ramos Allup, entre otros. Sin embargo, según el Foro Penal Venezolano, aún existen 386 presos políticos en el país. Por su parte, el líder opositor Henrique Capriles Radonski sorprendió a la oposición venezolana luego de argumentar que esta debe participar en las próximas elecciones al parlamento pautadas para diciembre del presente año ya que se deben ocupar todos los espacios democráticos posibles y que se contará con observación internacional. Por último, Iván Duque, presidente de Colombia, denunció que Nicolás Maduro pretende adquirir misiles de mediano y largo alcance a través de Irán. El mandatario venezolano se pronunció al respecto y comentó que “no es mala idea”. A pesar de estas acusaciones, se desconoce la veracidad de las mismas.

Recuperación desestacionalizada en agosto, ¿podrá mantenerse en lo que resta del año?

En agosto 2020, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró una contracción de 11,6% respecto al mismo mes el año anterior. De esta manera, la actividad se desplomó casi 12,5% i.a. en los primeros ocho meses del año, y peor aún, 16,5% i.a. entre abril y agosto, meses en los cuales impactó de lleno la pandemia/cuarentena.

En términos desestacionalizados la recuperación del nivel de actividad persistió en agosto acumulando cuatro meses consecutivos de avance. Sin embargo, la mejora (+1,1%) va perdiendo fuerza en un contexto de crecientes presiones cambiarias y todavía faltan recuperar más de 10 p.p. respecto los niveles de actividad previos a la pandemia.

¿Podrá la economía seguir mostrando signos de recuperación en el último cuatrimestre del año en un contexto de creciente deterioro de las expectativas? Tras el fuerte rebote observado en mayo-junio (+8,3% promedio por mes) la velocidad de la recuperación se moderó en el bimestre julio-agosto (+1,4% promedio por mes) y diversos factores pueden frenar la recuperación del nivel de actividad en los últimos meses del año.

En primer lugar, cabe destacar que el “shock de reapertura” casi no estará presente en la última parte del año. En este sentido, la mejora mensual que se observó a partir de mayo no correspondió tanto a un incremento genuino de la demanda, sino al restablecimiento de los procesos productivos que permitieron cumplir órdenes de compra pendientes y recomponer stocks. Además, si bien aún resta levantar algunas restricciones a la producción, estas cada vez son menores.

En segundo lugar, resalta que la situación sanitaria se complejizó en el interior del país, por lo que no hay que descartar que se observen algunos retrocesos en determinadas ramas de actividad que ya se encontraban cuasi normalizadas.

Por último, y más importante, la creciente tensión en el frente cambiario (caída de reservas y ampliación de la brecha) se tradujo en un endurecimiento de los controles a la demanda de divisas. Las mayores trabas a las importaciones podrían complicar a determinadas empresas para abastecerse de insumos para producir, a la par que algunas operaciones comerciales podrían postergarse ante costos de reposición inciertos producto de las crecientes expectativas de devaluación.

A su vez, el consumo tampoco se movilizaría en la última parte del año. A la pérdida de puestos de trabajo -principalmente en el plano informal y cuentapropista- y el deterioro de los ingresos reales, se le suma una creciente incertidumbre que pospone cualquier plan de inversión en el corto plazo, y si bien algunas exportaciones puntuales podrían mostrar buen desempeño ante la mayor demanda de China, tampoco alcanzarán para mover la balanza en un contexto en donde las fuertes restricciones cambiarias actúan como desincentivo a vender.

En síntesis, es probable que el rebote de la actividad iniciado tras el piso de abril siga perdiendo impulso y se frene durante el último trimestre del año. Por ello, proyectamos una caída del PBI no menor al 12% en promedio para 2020, lo que generaría que la actividad vuelva a niveles similares a los de 2009 y el PBI per cápita sea el menor desde el año 2004.

Las canastas crecieron por encima de la inflación en septiembre

La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide el ingreso necesario para que un individuo se ubique por encima de la línea de indigencia, creció 3,4% en septiembre y acumuló 24,7% en los primeros nueve meses del año, alcanzando un 39,6% i.a. Por su parte, la Canasta Básica Total (CBT), mide el ingreso que debe tener un individuo para no ser pobre y creció 3,8% respecto a agosto, acumulando una suba del 21,2% hasta septiembre (+35,7% i.a.).

Analizando los primeros nueve meses del año, la CBT se ubicó en línea con la evolución de la inflación (el IPC GBA acumuló +21,2%), mientras que la CBA se mantuvo sistemáticamente por encima, acumulando hasta septiembre una cifra apenas por debajo de la depreciación del Peso (+25,9%). Cabe destacar que esta dinámica se dio a pesar de la implementación de Precios Máximos a partir de abril -que explicó por qué la CBA cayó 0,1% en mayo y creció solo 0,9% en junio-. Por su parte, la menor evolución de la CBT respecto a la CBA se dio en un contexto de congelamiento de tarifas de Servicios Públicos y combustibles.

Por otro lado, para evaluar el poder de compra de las canastas, sirve compararlas con los ingresos de los deciles más bajos. En este sentido, en septiembre una familia necesitó $19430 para comprar una canasta básica de alimentos (CBA) y $47215 para comprar una canasta básica de bienes y servicios (CBT). A contramano, el ingreso de una familia compuesto por un Salario Mínimo Vital y Móvil y dos AUH se ubicó en $25209, que alcanzó para cubrir únicamente un 53% de la CBT, dinámica que estuvo en línea con lo que sucedió en los meses anteriores.

Más aún, la pandemia impactó principalmente en las familias de menores recursos, que se encuentran en su mayoría dentro del mercado laboral informal. De modo ilustrativo, cabe analizar que sucedió con una familia que dejó de ganar la totalidad de sus ingresos por la imposibilidad de trabajar y percibió dos AUH y un IFE (teniendo en cuenta que este programa se cobró cada dos meses y el último pago fue implementado entre agosto y septiembre). En este sentido, haciendo el supuesto de que la familia cobró el IFE en septiembre, la cifra alcanzó $17080 y pudo cubrir únicamente un 36,2% de la CBT, a la par que tampoco alcanzó para cubrir la línea de indigencia (87,9% de la CBA).

¿Qué esperamos?

La evolución de las canastas dependerá en mayor medida de que suceda con la evolución del tipo de cambio oficial. Considerando que la brecha cambiaria ya supera notablemente el 100% y hay un nivel de reservas alarmante, en la medida que no se revierta esta dinámica existiría una depreciación en el mercado oficial, que aceleraría notablemente a las canastas en los próximos meses. Además, hay que tener en cuenta que nuevas autorizaciones de aumentos de Precios Máximos traccionarían al alza tanto a la CBA como a la CBT.

Por el lado de los ingresos, el gobierno autorizó un incremento del 28% para el salario Mínimo Vital y Móvil -dividido entre los meses de octubre, diciembre y marzo-, que de todas formas será insuficiente para evitar una caída real en 2020. Por su parte, analizando al mercado informal y cuentapropista, el levantamiento de la cuarentena permitirá que cada vez más familias puedan volver al mercado laboral y comiencen a recomponer sus ingresos. De todas maneras, una incógnita que aparece es a qué velocidad se dará la recuperación, a la par que habrá que seguir de cerca que sucederá con nuevos pagos del IFE.

Uruguay | El gobierno estima un crecimiento del 4,3% para 2021

Economía

El pasado 31 de agosto el Poder Ejecutivo presentó al Parlamento el proyecto de Ley de Presupuesto Nacional por el período 2020-2024 dentro del mandato constitucional de seis meses desde la asunción de Gobierno. El mismo puede definirse como optimista (presupone una rápida recuperación de la actividad económica en 2021; +4,3% del PBI), contractivo (reducen los gastos de funcionamiento del Estado y la inversión pública) y bien estructurado en lo referente a las políticas macroeconómicas (monetaria, fiscal y salarial). Dado que se mantendrá y profundizará en 2020 el déficit fiscal -producto de los recursos destinados para mitigar el impacto del COVID19- toma relevancia el manejo proyectado de la deuda. En tal sentido, se continuará accediendo al financiamiento en el mercado local e internacional en moneda local de manera de continuar con la desdolarización de la deuda. No se prevé una degradación de la calificación de la deuda (actualmente en grado inversor) aunque es uno de los riesgos inherentes dada la rigidez a la baja del déficit fiscal y de la relación deuda/PBI.

Política

Tanto la Cámara de Senadores como la de Representantes debe pronunciarse sobre el proyecto dentro del término de cuarenta y cinco días de recibido, en caso de no haber pronunciamiento en ese término se considerará rechazado y se prorroga el Presupuesto del período anterior. Lo mismo ocurriría en el caso de que el Poder Legislativo repruebe el Proyecto que le fuere remitido. Es de señalar que dentro de los veinte días a partir de la primera entrada del proyecto a cada Cámara, el Poder Ejecutivo podrá enviar mensajes complementarios o sustitutivos. El proyecto presenta un cambio de enfoque dejando la lógica anterior del presupuesto incremental, para pasar a otra en la cual se encomienda a cada organismo a un análisis de su funcionamiento para elaborar propuestas de cambio sobre su propia gestión, derivado de un mandato de reducción de gastos de funcionamiento e inversión. También incluye aspectos relevantes como la institucionalidad fiscal y la gobernanza de las empresas públicas.

Perú | El tipo de cambio mostró una dinámica mayor a la esperada

La pandemia y la economía

La cifra de fallecidos a causa de la pandemia continúa en descenso. El exceso de fallecidos diarios (medido a partir del registro administrativo de defunciones) ha pasado de más 600, a inicios de agosto, a menos de 100. Con el mismo tono positivo, los indicadores económicos de coyuntura muestran un mejor desempeño de lo esperado. Sobre todo, los relacionados al sector de construcción, donde el consumo interno de cemento regresó a terreno positivo en agosto (+1.3% de crecimiento interanual). En la misma línea, la confianza empresarial ya se encuentra cerca a la zona optimista en septiembre y la demanda eléctrica acumula un crecimiento de 1% en la primera semana de octubre. De otro lado, el tipo de cambio ha mostrado una mayor volatilidad de la esperada. Ello, a causa de una prolongada sobrerreacción de los agentes debido, principalmente, a la continuidad de la expansión monetaria del BCRP. En ese sentido, revisamos nuestro estimado de cierre de año a S/ 3.50 (desde S/ 3.40). Si bien elevamos el nivel de esta variable, mantenemos nuestra perspectiva de tendencia a la baja. Ello, en línea con sus fundamentos (mayores términos de intercambio y política monetaria hiperexpansiva por parte del Fed).

Política

Luego de que la vacancia presidencial no prosperara en el Congreso, las tensiones entre este poder y el Ejecutivo disminuyeron sensiblemente. No obstante, el activismo regulatorio del Congreso mediante medidas populistas que minarían el sistema económico se ha mantenido. De hecho, hace poco se aprobó un dictamen para un nuevo retiro de fondos de las AFP y un predictamen sobre control de tasas de interés. Si bien estos aún no poseen carácter de Ley, ya habrían iniciado la ruta hacia su promulgación. Con la llegada de octubre se inició la campaña electoral. Esta se distinguiría, además del contexto pandémico, por tener un amplio espacio para ofertas populistas (en respuesta a la crisis de la pandemia), ser más larga de lo habitual y presentar una elevada fragmentación de “minicandidatos”. Los últimos sin mucha claridad acerca de la dirección que tomarían en un eventual gobierno, salvo contadas excepciones.

Paraguay | La inflación acumuló un 0,2% hasta agosto

Economía

El Indicador Mensual de la Actividad Económica del Paraguay (IMAEP), adelanta una caída interanual de 5,9% para el Producto Interno Bruto (PIB) durante el segundo trimestre de 2020, una magnitud que no se observaba desde el año 2000, lo cual da cuenta del importante impacto que ha tenido la pandemia en el país. Por su parte, el retroceso en las ventas, para el mencionado trimestre, de acuerdo al Estimador de Cifras de Negocios (ECN), fue de 7,9%. Destaca que, en cinco de los ocho rubros que conforman el indicador se presentaron disminuciones interanuales, a saber: grandes tiendas y prendas de vestir (29,6%); venta de vehículos (27,4%); venta de combustible (22,4%); equipamiento del hogar (10,5%) y productos químico-farmacéuticos (7,3%). Lo anterior muestra que los consumidores, ante la incertidumbre acerca de la duración de la pandemia y la baja que han registrado en sus ingresos, han restringido sus compras, para concentrarlas, en mayor medida, en bienes de primera necesidad. De hecho, la contracción que ha registrado el consumo, también se refleja en la baja inflación. Para el mes de agosto de 2020, la variación acumulada del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicó en 0,2%, luego de tres meses consecutivos en negativo.

Política

El Ejecutivo, a través del Ministerio de Hacienda, presentó al Congreso Nacional el Proyecto de Ley del Presupuesto General de la Nación (PGN), para el Ejercicio Fiscal del año 2021, en el cual se busca dar continuidad a los programas sociales y la inversión pública. En este sentido, se mantendrán las inversiones sociales a través de las pensiones para adultos mayores; transferencias monetarias a familias vulnerables; apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas; y subsidios para la adquisición de viviendas sociales. Además, en materia de salud, continuará el fortalecimiento del sistema  sanitario, lo cual abarca adquisición de medicamentos; vacunación; infraestructura; laboratorios y programas diversos. El proyecto cumple con la Ley de Responsabilidad Fiscal, que establece que el déficit fiscal de la Administración Central no excederá el 1,5% del PIB. Sin embargo, se solicita al Congreso Nacional la suspensión de dicha regla para la ejecución presupuestaria, con lo cual el déficit fiscal se ubicaría en 4% del PIB. Ello, con la finalidad de atender, principalmente, la inversión pública, como elemento apuntalador de la recuperación económica del país. Así, se plantea que el retorno a la regla fiscal se haga de manera gradual, de forma que no se interrumpan las obras de infraestructura.

La inflación continuará alrededor de 3% en octubre

Según el INDEC, la inflación alcanzó el 2,8% en septiembre (+0,1 p.p. respecto al mes anterior), acumulando 22,3% en los primeros nueve meses del año. De esta manera, los precios alcanzaron el 36,6% i.a., representando la dinámica más baja de los últimos veinticinco meses.

Por su parte, el IPC GBA Ecolatina trepó 2,4% entre la primera quincena de octubre y el mismo período de septiembre. Sin embargo, la leve desaceleración respecto al dato del mes de septiembre sería pasajera. Esto se debe a que la autorización a nuevos aumentos en precios cuidados/máximos traccionará al alza los alimentos en la segunda quincena, al incremento del componente impositivo en los combustibles y a un incremento en precios de bienes (semi)durables (electrónicos, artefactos, etc.) producto de una mayor inestabilidad cambiaria, que se refleja en la creciente brecha con las cotizaciones paralelas. Por este motivo, prevemos que la inflación se mantendrá en la zona del 3% en el décimo mes del año.

Con negociaciones paritarias pendientes que parecen haberse arreglado con aumentos de suma fija (como fue el caso de los empleados de comercio, el más significativo), la cuestión cambiaria es el principal factor que determinará la dinámica inflacionaria en el corto plazo.

Pese a que el Ejecutivo no quiere una corrección del dólar oficial, para evitarla tiene que romper lo antes posible el círculo vicioso de caída de reservas y aumento de la brecha cambiaria y viceversa. En este sentido, un leve desplazamiento de la cotización oficial -no necesariamente una fuerte depreciación-, así como un nuevo esquema -desdoblamiento formal- o mayores restricciones -complicando la oferta de bienes no esenciales-, podrían presionar sobre el nivel de precios en los próximos meses.

En síntesis, esperamos que la suba de precios se mantenga en la zona de 3% mensual, con el riesgo que la misma se acelere si las crecientes presiones cambiarias no se contienen. Con estos números, proyectamos que la inflación cerrará el 2020 en torno al 36%.

México | Se mantendrán las transferencias a los grupos más golpeados por la crisis

Economía

El pasado 8 de septiembre, se presentó el Paquete Económico 2021, integrado por tres documentos: los Criterios Generales de Política Económica, la Iniciativa de Ley de Ingresos y el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la federación. En dicho paquete se define la planeación de las finanzas públicas para el año 2021. Se trató de un ejercicio consistente con los dos anteriores, enfocado hacia los apoyos sociales y a la construcción de los proyectos de infraestructura insignia, el Aeropuerto Felipe Ángeles, el Tren Maya y la Refinería Dos Bocas. Derivado de su análisis, observamos que si bien ha sido responsable en los supuestos que sirven de base para las estimaciones, como la inflación, el tipo de cambio, el precio del petróleo, resulta optimista en las estimaciones de crecimiento económico para 2021, del orden de 4.6%. En Consultores Internacionales, S.C.® estimamos que podrían ser al menos dos puntos porcentuales por debajo de dicha estimación.

Política

El pasado 1 de septiembre, se entregó el segundo informe de gobierno del Poder Ejecutivo. Ese mismo día, por la mañana, el presidente se dirigió a la nación con un mensaje político que consideramos subestimó la emergencia económica y sanitaria que ha vivido México durante 2020. Reiteradamente, el presidente argumentó que lo peor de la crisis sanitaria ya ha pasado, luego de que las estadísticas oficiales sugieren que el pico máximo se alcanzó en los primeros días de agosto, mientras que en lo económico sugirió que la recuperación económica en los meses siguientes será rápida, en forma de “V”. Siendo consistente con su posición durante el desarrollo de la pandemia y crisis económica, el presidente dejó en claro que no se ejecutará ningún plan para la recuperación económica, atendiendo variables como la inversión, el empleo y el consumo; sin embargo, la estrategia será mantener apoyos y transferencias a grupos vulnerables y en situación de pobreza.

La inflación se acerca a la zona del 3%

¿Cómo fue la inflación en septiembre?

Según el INDEC, la inflación fue de 2,8% en septiembre, acelerándose 0,1 p.p. respecto al mes anterior y acumulando 22,3% en los primeros nueve meses del año. De esta manera, la variación interanual alcanzó el 36,6%, mostrando la dinámica más baja de los últimos veinticinco meses.

En lo que respecta a los capítulos, resalta la dinámica que adoptó Prendas de vestir y calzado (+5,8%) como consecuencia del cambio de temporada. Por su parte, el otro capítulo que mayor crecimiento exhibió fue Bebidas alcohólicas y tabaco (+4,3%), acelerándose 3 p.p. respecto al mes anterior y dejando a la interanual levemente por encima del Nivel general (+41,7% i.a.).

Por su parte, Alimentos y bebidas no alcohólicas creció 3% en el mes (+40,8% i.a.), desacelerándose 0,5 p.p. respecto al mes anterior, pero ubicándose por encima del Nivel general. En este sentido, la continuación del programa de Precios Máximos explica la desaceleración del capítulo en comparación a agosto, mes en el cual impactó la autorización de aumentos. De todas maneras, se destacaron subas en Frutas, verduras y carnes, que traccionaron al alza el desempeño del capítulo.

En lo que respecta a las categorías, el IPC Estacionales fue el único que se ubicó por encima del Nivel general (+7,9% y +63,6% i.a.) en comparación al IPC Núcleo (+2,3% y 38,3% i.a.) y el IPC Regulados (+1,9% y 20,6% i.a.). Por su parte, el IPC Bienes (+3,6%) se ubicó por encima del IPC Servicios (+1,1%) por sexto mes consecutivo. En este sentido, la reducida dinámica de servicios educativos, telefonía e internet explicaron parte de la variación del segundo grupo.

¿Qué esperamos?

En el último trimestre existirían factores que acentúen la aceleración de la inflación. En este sentido, resalta el frente fiscal-cambiario. Los efectos de la expansión monetaria comenzaron a sentirse en la brecha cambiaria -que ya superó el 100%- y las reservas, en un contexto en el cual reina la incertidumbre y las medidas adoptadas no alcanzaron para revertir considerablemente la dinámica. En este marco, en la medida que las empresas se vean afectadas por las nuevas restricciones, a la par que continúen incrementándose las expectativas de devaluación, podría observarse un traslado a precios en el corto plazo.

Por su parte, nuevas autorizaciones de incrementos del programa Precios Máximos traccionarían a los precios de los bienes de Consumo Masivo al alza. Como corolario, esperamos que la suba de precios entre en la zona del 3%-4% mensual en los últimos meses del año, generando que la inflación termine el 2020 en torno al 36%.