Los bajos salarios siguen dominando el ranking de preocupaciones económicas

Las preocupaciones económicas siguen dominadas por los salarios bajos. Desde que comenzamos a monitorear específicamente este plano de las preocupaciones económicas, hemos dado con el mismo rasgo. Con la diferencia, en esta oportunidad, de un crecimiento de la preocupación por la falta de empleo, que salta de 17,7% a 23,4% y la inflación que cae del 17,4% al 10,2%. De esta forma, lideran las preocupaciones económicas dos preocupaciones que pudieran estar advirtiendo el modo en que el estancamiento de la actividad impacta sobre el empleo, sea por el lado del precio (bajos salarios) o por el lado de la cantidad (falta de empleo). Por ahora preocupa más el impacto por el lado del precio (salarios), veremos si cambia al plano de la cantidad (desempleo).

La segunda mitad de mandato fue de fortalecimiento para Milei luego del triunfo electoral, pero que coincidió con un flojo desempeño de la economía en materia de actividad, empleo, ingresos, consumo e inflación. Todo esto se está viendo reflejado en un deterioro de las expectativas. Esta circunstancia no es menor para Milei porque a esta altura del proceso, ya es difícil exculparse en la herencia recibida. De hecho, ya es claramente una mayoría la que adjudica al Gobierno la principal responsabilidad por el desempeño de la economía.
Un 44,4% dice que el gobierno de Milei es el principal responsable por la situación económica, un 30,9% adjudica esa principal responsabilidad al gobierno anterior, mientras que un 23,3% señala a ambos gobiernos por igual. Una circunstancia que hace al actual gobierno más dependiente de que la economía muestre un desempeño que pueda ser fuente de construcción de buenas impresiones sobre la situación económica del país.


La aprobación del gobierno pierde más de 3 p.p. y cae al nivel más bajo del ciclo

En marzo, tanto la aprobación del gobierno como la desaprobación volvieron a deteriorarse con respecto al registro de febrero. La imagen positiva cae por tercer mes consecutivo y llega al nivel más bajo de todo el ciclo, incluso por debajo de los niveles de septiembre pasado luego de la derrota en PBA. En cuanto a la imagen negativa, vuelve a subir luego de cierto retroceso en febrero, y alcanza el 56% nuevamente como ya había ocurrido en el peor momento del gobierno, en la previa electoral. De esta manera, Milei vuelve a tener un diferencial negativo superior a 20 p.p., como ya sucedió el año pasado.

En términos comparativos, la valoración del gobierno de Javier Milei de marzo vuelve a quedar ligeramente por debajo del nivel mostrado por la gestión de Mauricio Macri en 2018, como ya había ocurrido durante el
segundo semestre del año pasado. De este modo, al cumplirse 27 meses de gestión, el nivel de aprobación actual (35,1%) queda 0,1 p.p. por debajo del nivel de aprobación de Mauricio Macri en marzo de 2018 (35,2%), cuando el ex presidente sufría un proceso de deterioro marcado de su gestión.
Por ahora, ambos quedan lejos del deterioro acelerado que sufrió la gestión de Alberto Fernández -a esta misma altura apenas retenía un 23,8% de apoyo-, el gobierno de Milei se asemeja más al de Cambiemos. Esta dinámica hace rememorar la dinámica que se observó durante la segunda mitad de mandato de Macri, habrá que ver si en los próximos meses Milei logra detener el drenaje y lograr algún tipo de recuperación.

La característica del ciclo Milei es que divide aguas mucho más que los otros dos ciclos. La situación de Macri y de Milei parece ser similares por el lado de los niveles de aprobación, pero son muy distintas desde el punto de vista de la desaprobación. Mientras Milei reúne un 56,1% de rechazo, Macri reunía un 41,4% de desaprobación. Es decir, más de 10 p.p. menos de rechazo, Aunque todavía Milei sigue lejos de los niveles de rechazo que reunión la gestión de Alberto Fernandez a esta altura del partido (66,0%).

Milei busca una reforma electoral que lo beneficia para la presidencial 2027

En su discurso de inauguración de las Sesiones Ordinarias, Milei anunció que enviará varias reformas, entre las cuales mencionó iniciativas de reforma electoral. Milei mencionó que “necesitamos reformar integralmente nuestro sistema electoral, para que los representantes sean responsables ante sus representados. Y esto implica también reformar cómo se financian los partidos políticos”. Pero son varias las iniciativas que el oficialismo tiene en mente para discutir en el Congreso con un denominador común: todas ellas son convenientes para los intereses electorales de Javier Milei en la próxima elección presidencial 2027.

Habrá que ver cuánto de todas estas ideas se materializan en uno o varios proyectos, pero en todo caso, no será fácil para el oficialismo juntar las mayorías para aprobarlas. La suspensión de la paso podría ser una que junte las mayorías, pero no está claro si se logrará, sobre todo porque el Gobierno no podrá negociar votos por recursos para estas iniciativas, porque aquí corren otros incentivos en la negociación.

Milei contó con una base sólida de votos en ambas cámaras, pero podría mermar

El panorama que mostraron las sesiones extraordinarias 2025-2026 fue muy auspicioso para el oficialismo. Milei contó con 130 diputados y 38 Senadores que votaron en más de un 95% con el oficialismo, en las más de 50 votaciones que hubo en ambas cámaras. Se trata de dos bloques de legisladores integrados por los propios de La Libertad Avanza, los afines del PRO y de la UCR y los negociadores de fuerzas provinciales. Entre todos ellos, se construyó la hegemonía legislativa que mostró el oficialismo para aprobar casi todo el temario de extraordinarias (solo faltó la media sanción final de la modificación a la ley de glaciares.

Por el otro lado, en ambas cámaras hubieron bloques de legisladores opositores que votaron en más del 95% de las veces contra el Gobierno. Solo en Diputados hubo una licencia para algunos de esos miembros del pelotón opositor para acompañar el Acuerdo Unión Europea-Mercosur. Si no hubiera sido por ello, habrían sido 100 diputados votando sistemáticamente en contra del Gobierno, como sí hubo 25 Senadores que votaron sistemáticamente en contra del oficialismo. Un grupo minoritario, pero nada despreciable como amenaza.

¿Esto puede cambiar?, ¿en algún momento la oposición puede volver a construir mayorías? Parece difícil en el Senado, allí LLA y sus aliados tienen una ventaja holgada. Pero sí podría darse que, de cambiar el humor social y ello alejar a los aliados del costo de estar ayudando al gobierno, ello contribuya a que se forme una mayoría de 129 diputados dispuestos a votar en contra el Gobierno, lo que bloquearía la capacidad de sacar leyes de Milei.

Milei y una agenda legislativa para 2026 plagada de “reformas estructurales”

En la apertura de sesiones ordinarias, Javier Milei anunció una agenda legislativa orientada a impulsar lo que llamó “reformas estructurales” del Estado. El mandatario adelantó que cada ministerio trabaja en paquetes propios de proyectos y que el Gobierno prevé presentar cerca de 90 iniciativas a lo largo del año, con un promedio de diez por mes. Según lo planteado, el objetivo es sostener un ciclo continuo de reformas durante los próximos meses, orientado a reconfigurar el marco institucional y regulatorio del país. Aquí la agenda anunciada:

La vieja idea del reformismo permanente: frente a una sociedad que demanda cambios profundos, la respuesta gubernamental natural (estrategia dominante) es la de ofrecer cambios y reformas profundas. Algo de eso es lo que busca Milei ofrecer a la sociedad, siendo que durante los dos primeros años no pudo avanzar casi ningún tipo de reforma por el Congreso. Uno podría decir sin ánimo a equivocarse, que importa menos el contenido de las reformas que el anuncio de las reformas. No porque el contenido no sea importante, sino porque el anuncio se vuelve muy relevante para Milei, no solo para atender la demanda de cambio, sino también, para construir expectativas. Si se avanzan con las reformas, el futuro puede ser mejor. Allí radica su necesidad de mostrarse con una agenda reformista frente al público. Veremos cuánto de esas reformas podrán ser pasadas por el Congreso.


La demanda cambió: ya no es más la inflación, ahora es la mejora del ingreso

La virtud del gobernante radica en buena medida en su capacidad de captar el pulso social. Leer e interpretar las demandas -y, sobre todo, advertir cuándo cambian – es condición esencial para garantizar la eficacia política. Sin esa sensibilidad, el poder se aísla, y va perdiendo legitimidad social.
Milei supo interpretar con mucha precisión la demanda ciudadana en diciembre de 2023. Cuando él llegó al poder, la ciudadanía pedía abrumadoramente que el gobierno baje la inflación. Y en buena
medida, el sostenimiento de los apoyos durante un período de ajuste fiscal profundo (año 2024), se explicó por los positivos resultados que se ofrecieron en materia de baja de la inflación.
El gobierno supo saber ubicar a la baja de la inflación como prioridad del programa económico al inicio de su ciclo, y las acciones de hoy invitan a pensar que Milei sigue insistiendo con esa prioridad: anunció que la inflación comenzaría con “0” en agosto de este año. Pero esa decisión no parece estar alineada a lo que se observa hoy en las demandas ciudadanas. Hace ya rato que la baja de la inflación dejó de ser la prioridad, y hoy los mayores temores derivaron en la situación el empleo y de los ingresos.

El problema para el Gobierno es que, si nos guiamos por las demandas ciudadanas, a Milei le va muy bien electoralmente entre los que siguen priorizando la baja de la inflación como prioridad, pero le va muy mal entre los que reclaman que se priorice la demanda de mejorar los ingresos. Entre los que dicen que les preocupan los bajos salarios, mayoritariamente se muestran inclinados a buscar un cambio en 2027, se muestran más inclinados a votar por un opositor, y muestran niveles de satisfacción muy bajos con Milei. Uno podría concluir que si Milei no atiende la demanda por mejorar el ingreso, podría estar pagando un alto costo electoral. Allí radica la necesidad de que pueda leer correctamente el cambio en las demandas ciudadanas.

 

La inflación preocupa el doble que hace 4 meses, pero un cuarto que hace 2 años

La preocupación por la inflación acompaña el rebote inflacionario de los últimos meses, y la misma se ha duplicado desde el registro de octubre a hoy, pasando de un 7,4% al 15,9% de este mes, demostrando que, aunque sigue en tercer lugar, la problemática se siente muy lejos de estar resuelta. Sin embargo, ese rebote no alcanza para volver a ubicarla en los niveles en los que orbitan las principales preocupaciones.
La preocupación por el Desempleo cayó casi 6 p.p. con respecto al registro anterior, pero continúa en el primer lugar, ubicándose este mes en 28,6%. En segundo término, la Corrupción se mantiene firme como una preocupación estructural, y el registro de febrero la ubica en 26,2%.

La preocupación por el desempleo sigue siendo transversal al voto: tanto para los votantes de La Libertad Avanza como para los votantes de Fuerza Patria, los niveles de preocupación por el desempleo son prácticamente idénticos. De hecho, es la principal preocupación de los votantes oficialistas. Es la única problemática que presenta esta característica, ya que, por ejemplo, la preocupación por la educación, el narcotráfico y la inseguridad son predominantes en los votantes de LLA, mientras que la preocupación por la inflación y la corrupción dominan entre los votantes de FP. Esta última, la preocupación por la corrupción, es la principal preocupación entre los votantes de Fuerza Patria.

 

La competitividad de Milei para 2027 luce más por el espanto que por el encanto

Luego del claro triunfo electoral de medio término, y aún con muchos desafíos económicos por delante, las perspectivas de consolidación del ciclo en 2027 y de reelección de Javier Milei por 4 años más, luce como más probable que improbable. Esta es una percepción que está más basada en la falta de alternativa atractiva (lo alternativo luce al pasado que su busca cambiar) que de encanto con lo que está pasando.

Decíamos en nuestro último Panorama Política: Milei goza de la ventaja estratégica de tener configurada la escena de un modo tal le permite transformar el voto prestado que lo hizo presidente en voto cautivo.

Un síntoma de esto que decimos es que si se le pregunta a la gente si estaría más dispuesta a votar por un cambio a lo que está ocurriendo en el país o a buscar darle continuidad a ello, solo un 36,7% elige esta última opción, mientras que un 57,6% dice buscar un cambio. Una tendencia que se observa con claridad tanto en el segmento de voto opositor duro (FP) pero también en el blando (Provincias Unidas).

Ahora, cuando se indaga sobre la predisposición de voto según lo que ofrece Milei y lo que se ofrece como alternativo, se observa que el voto por “Milei sí o sí” es un voto reducido a un 27,5% mientras que un 13% restante se inclina por Milei porque dice que no ve otra alternativa. Es cierto que hay un 38% que dice votaría a un opositor sí o sí, pero también hay un 17,6% que busca un opositor y no lo ve, por ahora.

Si se observa la escena desde la óptica de si gusta o no gusta lo que hace Milei, también se observa que hay un segmento que asume que le gusta todo de Milei (27,5%), mientras que un segmento menor señala que no le gusta todo de Milei pero que no ve algo mejor (13,0%).

Si nos concentramos en lo que dicen que no les gusta Milei, allí se observa un 17,6% que señala que no le gusta del todo Milei y que además ve algo mejor para elegir, mientras que un 38% directamente señala que no le gusta nada de Milei. Sumado ambos segmentos, son más del 50%.

Cuando uno mira estos datos, se puede asumir que Milei conserva una base consistente de apoyos del orden del 27%, y un segmento adicional de apoyos del orden del 13% que se inclina por Milei porque no ven algo mejor. Esa base de apoyos lo predispone a lograr un nivel da apoyo que podría
superar el 40%. Pero más allá de esa frontera, empiezan a aparecer rigideces con votantes que se encuentran más distanciados de lo que Milei ofrece, y que parecen más decididos a buscar alternativas.

Esto se transforma en un problema para Milei, si el proceso 2027 se encamina a una resolución de segunda vuelta. Para poder atraer los votos restantes para juntar el 50+1, hoy parece necesario para Milei tener enfrente alguien que le espante esos votantes hacia él. Hoy, el peronismo parece ser el rival con el que confrontaría Milei en esa segunda vuelta, y los problemas de reputación de sus principales dirigentes, puede ser una ayuda para Milei, pero eso puede cambiar si Milei no ofrece resultados satisfactorios y ello ayuda a relajar los enojos del pasado de la gente con el peronismo.

Si a Milei le va bien, podría estar en condiciones de, incluso, ganar en primera vuelta. Pero si a Milei le empieza a ir mal, y ello lo deposita en una definición de segunda vuelta en 2027, la cosa se le puede complicar, por las rigideces que ya se ven para juntar el 50 más uno de los votos.

Diputados aprueba la creación de una comisión investigadora del caso libra

A una semana del principal golpe recibido por el oficialismo en el Congreso, cuando el Senado le volteó los pliegos de los dos jueces de la Corte Suprema, Milei recibe una nueva noticia negativa del Poder Legislativo, pero esta vez de la Cámara de Diputados: la aprobación de una Comisión Investigadora por el escándalo LIBRA. Se trata de una Comisión que podrá recibir denuncias, solicitar informes, o convocar a funcionarios para recabar información.

La tarea de una Comisión Investigadora no suplanta el papel de la justicia en las denuncias que ya se están investigando. Pero puede poner presión política al accionar de la justicia en un caso de alto voltaje político.

La preocupación del oficialísimo por esta comisión es esencialmente más política que jurídica. Sobre todo porque además de la creación de la Comisión, se aprobaron sendas resoluciones de la Cámara para solicitar informes al Poder Ejecutivo y para interpelar a varios de los miembros del Poder Ejecutivo sobre el tema.

La clave para entender cómo se gestó el golpe político está en los gobernadores. Hubo diputados que responden a algunos gobernadores que contribuyeron para juntar el quórum que habilitó la sesión, entre ellos destacan los del gobernador Martin Llaryora. Pero también hubo falta de apoyo para rechazar el pedido de creación de la comisión de otros legisladores que suelen acompañar al oficialismo, como los diputados de Tucumán, o como los diputados del bloque Innovación Federal, que se abstuvieron.

Lo cierto es que han sido varios los golpes políticos que ha recibido este oficialismo, algo que no debería extrañar, porque se trata de un oficialismo que gobierna con una hiperminoría parlamentaria. Aquí repasamos los diferentes reveses que recibió el gobierno de parte del Congreso.

De muchos de esos reveces el gobierno se pudo defender, como los vetos a las leyes no deseadas. Pero en otros casos tuvo que asumir las dificultades de gobernar en minoría. Que no solo se ven en tener que afrontar decisiones no deseadas, sino en no disponer de decisiones deseadas, es decir, de leyes que no se obtienen.

Cuarto mes consecutivo del deterioro de la valoración del desempeño del Gobierno

En septiembre, la valoración de desempeño del gobierno anota su cuarto mes consecutivo de deterioro. La valoración positiva cae algo más de 1 p.p. y la negativa sube algo más de 1 p.p. Como lo venimos advirtiendo en panoramas anteriores, este proceso de deterioro se inicia en mayo, y desde allí venimos viendo un proceso lento pero continuo de deterioro de la composición de imagen del desempeño del gobierno. La otra particularidad de este proceso de deterioro es que los valores de Muy Bueno han caído desde 32,8% en mayo a 23,4% en septiembre, marcando una pérdida de calidad en la valoración.

En la perspectiva histórica, la valoración positiva del Gobierno se ubica unas décimas del nivel que observábamos en septiembre de 2016 durante el mandato de Mauricio Macri, y se ubica unos 4 puntos por encima del nivel observado en septiembre 2020 durante el mandato de Alberto Fernández.

Siguen siendo niveles de apoyo considerables, pero lo preocupante para el gobierno es la tendencia declinante que debería ser revertida por una recuperación económica que parece demorarse más de lo previsto o de lo deseado por el oficialismo, luego del proceso de recesión atravesado durante el primer semestre. 

Luego de sucesivas derrotas, Milei busca una minoría protectora de votos

La condición de minoría de Javier Milei en el Congreso es tal, que no solo podía ocasionarle dificultades para poder avanzar en la sanción de leyes deseadas, sino también provocarle dificultades para evitar leyes no deseadas. Parte de esto último no se observó en la escena durante los primeros 6 meses, debido a la natural buena predisposición que toda oposición muestra con un oficialismo al inicio de todo ciclo, pero con el paso del tiempo podía sobrevenir. Para lograr leyes deseadas se necesitan reunir la mitad más uno de los votos (o estar cerca de ella si no se requieren mayoría absoluta); para evitar leyes no deseadas se necesitan tener un tercio de los votos. Para lo primero, La Libertad Avanza está muy lejos. Pero para lo segundo también, y es allí donde los aliados pueden cumplir un rol fundamental para evitar que el Poder Ejecutivo sufra no solo derrotas legislativas, sino que quede neutralizada (mediante la insistencia legislativa) su herramienta de defensa frente a las leyes indeseadas (el veto).

Los riesgos de no tener siquiera una minoría para defenderse de la insistencia legislativa (cuando el Congreso se impone al veto presidencial con la mayoría de los 2/3 de las dos cámaras), estuvieron expuestos ante la sanción de la Ley de Movilidad Jubilatoria, una ley no deseada por el Ejecutivo por el impacto fiscal de la misma. La Ley había sido sancionada por 2/3 de los presentes en las dos cámaras y podía repetirse la misma escena para insistir con su sanción, pero el oficialismo logró negociar apoyos para reunir la minoría bloqueadora de la insistencia.

En el bloqueo a la insistencia, sobresale el PRO, que ya había votado en contra de la ley en la discusión original, y que esta vez aportó 34 votos en contra de la insistencia. Pero el oficialismo logró otros apoyos que fueron clave para bloquear la insistencia: 5 radicales de los cuales 4 habían votado a favor de la ley en junio, 3 diputados tucumanos de Jaldo que originalmente se habían ausentado, 2 sanjuaninos que responden el Gobernador Orrego del bloque Producción y Trabajo y que en junio se habían abstenido, al igual que la tucumana Omodeo (CREO).

La cuestión de fondo es que esta situación (la debilidad del ejecutivo para evitar leyes indeseadas) no es coyuntural sino estructural y obedece a su condición de hiperminoría, lo que obliga al oficialismo a buscar alianzas defensivas para protegerse de insistencias legislativas. El PRO aparece como aliado principal, pero con ello no alcanza.

La CGT negocia la reglamentación de la reforma laboral

Las tensiones entre los sectores dialoguistas y los combativos dentro de la CGT se agudizaron en el marco del diálogo que algunos están llevando adelante con los funcionarios de la Secretaría de Trabajo para afinar los detalles de la reglamentación del capítulo de reformas laborales que fueron aprobados en la Ley Bases. Mientras algunos intentan mitigar el impacto de esas reformas, otros manifiestan una actitud más combativa y llaman a definir un plan de lucha en contra del gobierno. Algo de eso se discutió en una reunión que mantuvieron dirigentes sindicales afines a Cristina Kirchner y la ex vicepresidenta el pasado 16 de agosto.

Pero en el medio está la discusión sobre los aspectos reglamentarios de la reforma laboral que el sector dialoguista está intentando aprovechar para morigerar el impacto de los cambios. Allí sobresalen 3 aspectos centrales para el sector sindical: 1) la forma en que se reglamente el Fondo de Cese Laboral, sobre todo el ámbito y alcance de aplicación, y la condición (que esté sujeta a un acuerdo plasmado en el Convenio Colectivo de Trabajo); 2) la forma en que se reglamente la figura de trabajadores con colaboradores, ya que es un mecanismo que consideran de precarización laboral; y 3) los detalles de la reglamentación de los cambios en términos de regulación de la acción gremial, en el capítulo que busca penalizar los bloqueos a las platas y establecimientos.

Por su parte, también las diferentes instancias de representación empresarial acercaron al Gobierno sus recomendaciones para la reglamentación de las reformas laborales. La reglamentación aún no fue oficializada, pero se está trabajando tratando de considerar todas las opiniones recibidas. Aquí los ejes de estas reformas.

En definitiva, la discusión sobre la reforma laboral vuelve a instalar las 2 posiciones que prevalecen en el sindicalismo cuando se suceden gobiernos no peronistas: 1) establecer canales de diálogo para promover decisiones que respondan a los intereses sindicales o para morigerar o atenuar las decisiones no deseadas, o 2) fijar postura de combate a la acción de un gobierno que señalan como contrario al interés de los trabajadores. Una vieja discusión que se repone nuevamente con el gobierno de Javier Milei y que se está viendo reflejada dentro de la CGT.