El saldo comercial fue de USD 1.892 M en diciembre, acumulando 25 meses consecutivos de superávit. De esta manera, el superávit alcanzó los USD 11.286 M en 2025, ubicándose levemente por encima del resultado promedio de los últimos 4 años (promedio afectado por la sequía de 2023), pero también mostrando una caída de -40% i.a. respecto al acumulado del 2024.
En términos de exportaciones, fueron USD 7.448 M en diciembre (+5,7% i.a.), mostrando un saldo de USD 87.077 M en el acumulado de 2025 (+9,3% i.a.). Además, en términos desestacionalizados también mostraron un incremento: fueron un 3,5% más elevadas que en diciembre de 2024. Por su parte, las importaciones fueron USD 5.556 M (+3,5% i.a. en diciembre) y acumulando USD 75.791 M en 2025 (+24,7% i.a.). En términos desestacionalizados, mostraron una suba de 0,3% respecto a diciembre de 2024.
Por último, teniendo en cuenta el índice de términos del intercambio, que muestra la relación entre el precio de las exportaciones con el precio de las importaciones, nos muestra que hubo una ganancia por los términos del intercambio en 2025. En este sentido, si hubieran prevalecido los precios de enero-diciembre de 2024, el saldo comercial habría registrado un superávit de USD 8.304 M, lo que implica una ganancia por términos del intercambio de USD 3.509 M en el año (levemente por debajo de la mitad).
El saldo comercial fue de USD 1.892 M en diciembre, acumulando 25 meses consecutivos de superávit. De esta manera, el superávit alcanzó los USD 11.286 M en 2025, ubicándose levemente por encima del resultado promedio de los últimos 4 años (promedio afectado por la sequía de 2023), pero también mostrando una caída de -40% i.a. respecto al del 2024.
Al interior de este resultado, es posible observar que el resultado superavitario proviene del sector primario. Por caso, el sector agropecuario (incluido también a la industria de alimentos y bebidas) mostró un saldo superavitario por USD 44.333 M en 2025, ubicándose levemente por encima del promedio pos-pandemia (en torno a los USD 41.000 M entre 2021-2025).
Por otro lado, otros sectores novedosos y relevantes que permitieron el resultado superavitario general fueron el de petróleo y minería, que mostraron saldos de USD 6.663 M y USD 4.349 M, respectivamente en 2025. Tras varios años consecutivos de resultado deficitario, el sector minero alcanzó por primera vez superávit en 2025, mientras que en el petrolero es el segundo año consecutivo: ambos sectores serán claves para los próximos años, donde se prevé que alcancen un mayor superávit estructural y tengan esta tendencia de forma sostenida.

Dentro de los sectores con resultados deficitarios, se encuentra el sector automotriz, que mostró un rojo de USD -6.546 M en 2025, resultado que se vio profundizado en contraste a los años previos (por caso, en 2024 el saldo había sido USD -500 M, mientras que en 2023 fue positivo por USD 89 M) como consecuencia de una suba de las importaciones del rubro (de hecho, un 24% del aumento de las importaciones de todo 2025 se explica por vehículos). Por su parte, otro sector a destacar es el sector textil y de indumentaria, que mostró un saldo deficitario de USD -1.436 M, pero que, a diferencia del sector automotriz, se mantuvo en línea al promedio de los últimos años (USD -1.665 M fue el promedio de los últimos cinco años).
Volviendo al último diciembre, las exportaciones, fueron USD 7.448 M (+5,7% i.a.), mostrando un acumulado de USD 87.077 M en 2025 (+9,3% i.a.). Además, en términos desestacionalizados también mostraron un incremento punta a punta: fueron un 3,5% más elevadas que en diciembre de 2024. Esto fue consecuencia de un incremento en las cantidades (subieron 10% i.a. acumulado respecto al 2024), ya que los precios mostraron una leve caída (-0,6% i.a.).
Mencionando el acumulado del año, destacó la mejora en las exportaciones de Productos Primarios (PP), que subieron 21,2% i.a. alcanzando una suma de USD 22.143 M. Esta mejora se concentró en la última parte del año luego de la quita de derechos de exportación en septiembre, que generó el incentivo no solamente de liquidar sino también concretar despachos al exterior (de hecho, el rubro mostró un crecimiento de 40% i.a. en diciembre). Al interior, el crecimiento se explicó por unas cantidades que subieron 25,0% i.a. (y precios con caída por -3,1% i.a.).
Por su parte, la mejora de los precios de las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) (+6,9% i.a.) permitieron un aumento de 6,0% i.a. en los valores exportados en el acumulado del año (USD 23.380 M), pese a una caída en las cantidades exportadas (-0,8% i.a.) Además, las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) mostraron un desempeño levemente por encima del año anterior por USD 30.467 M (+2,7% i.a.), como consecuencia de un aumento de casi 4% i.a. en las cantidades (los precios cayeron-1,0% i.a.).
Por su parte, las importaciones fueron USD 5.556 M (+3,5% i.a. en diciembre) y acumulando USD 75.791 M en 2025 (+24,7% i.a.). En términos desestacionalizados, mostraron una suba de 0,3% respecto a diciembre de 2024, mostrando un relativo estancamiento en la comparación punta a punta. Lo destacable fue un aumento de 30% i.a. en las cantidades importadas, en un escenario de caída de -4,5% i.a. de los precios.
Además, en términos de cantidades y precios, mostraron variaciones de 30,5% i.a. y -4,5% i.a., respectivamente en el acumulado del año.
Volviendo a la serie desestacionalizada, se puede observar una fuerte desaceleración de las compras externas en los últimos meses del 2025, consolidándose con tres meses consecutivos de caída desestacionalizada en el cierre del año (-11,3% en el último trimestre). Este comportamiento posiblemente este en su mayor parte explicado por el mal desempeño de la actividad económica durante el cierre del año –por caso, el EMAE mostró dos caídas consecutivas desestacionalizadas en octubre y noviembre, últimos datos disponibles- y también con una aceleración en las compras externas en la previa electoral, ante un contexto de mayor incertidumbre.
En este sentido, en general se observó que las importaciones fueron esencialmente traccionadas por los rubros de importaciones vinculados al consumo final (equipo de transporte, bienes de consumo) mientras que los rubros relacionados a la industria mostraron un crecimiento más acotado.
En particular, las mejoras interanuales más pronunciadas fueron el rubro Resto (USD 955 M, +226,6% i.a.), explicado principalmente por el incremento de los envíos puerta a puerta, mientras que el rubro Vehículos automotores de pasajeros acumularon compras por USD 5.678 M en 2025 (+97,6% i.a.). Además, los bienes de consumo totalizaron USD 11.401 M (+54,0% i.a.).
Por su parte, los bienes de capital mostraron un incremento de 51,3% i.a. (USD 15.073 M), las piezas y accesorios registraron compras por USD 15.113 M (+14,3% i.a.), mientras que un desempeño más estable mostró los Bienes intermedios (USD 24.300 M, +5,5% i.a.).
Por último, teniendo en cuenta el índice de términos del intercambio, que muestra la relación entre el precio de las exportaciones con el precio de las importaciones, nos muestra que hubo una ganancia por los términos del intercambio en 2025. Tal como se mencionó más arriba, esta ganancia se produjo dado que los precios de las importaciones (-4,5% i.a.) cayeron más que los precios de las exportaciones (-0,6% i.a.) en el acumulado del año. En este sentido, si hubieran prevalecido los precios de enero-diciembre de 2024, el saldo comercial habría registrado un superávit de USD 8.304 M, lo que implica una ganancia por términos del intercambio de USD 3.509 M en el año.
¿Qué esperamos en 2026?
Este será un año donde se seguirán conjugando factores ya observados: (i) el sector minero y petrolero serán claves para seguir consolidando el superávit comercial; (ii) las importaciones mantendrán dinamismo, en línea al crecimiento estimado de la economía en 2026 (+2,6% i.a.) y la continuación en el impacto de la flexibilización de las restricciones a importar; y, por último, (iii) la previsibilidad en el esquema cambiario (bandas cambiarias que se actualizan en línea a la inflación) otorgará un esquema que disminuya los incentivos a adelantar importaciones o atrasar exportaciones (típicos de momentos en los cuales se incrementan las expectativas de devaluación).
En el corto plazo, estimamos que las ventas externas de la cosecha fina se vean principalmente impulsadas por la cosecha de trigo de la Campaña 2025-26, que mostró un resultado récord con una producción estimada de 27,8 millones de toneladas, representando el máximo histórico a nivel nacional y un 50% por encima del promedio de los últimos 5 años. Por este motivo, estimamos que las exportaciones tendrán un impuso extra en el primer trimestre. Luego, una cosecha gruesa que se prevé buena y exportaciones energéticas y de minería que seguirán en tendencia alcista permiten pensar en exportaciones que superen los USD 90.000 millones este año.
Por el lado de las importaciones, creemos que las mismas irán recuperando cierto dinamismo en la medida que la actividad económica se vaya recuperado y el consumo -vía créditos e ingresos reales- acompañe, pero no será un “boom” que comprometerá el resultado comercial: estimamos que el saldo del año arroje un superávit nuevamente en torno a los USD 10.000 M durante 2026.















