Los bajos salarios siguen dominando el ranking de preocupaciones económicas

Las preocupaciones económicas siguen dominadas por los salarios bajos. Desde que comenzamos a monitorear específicamente este plano de las preocupaciones económicas, hemos dado con el mismo rasgo. Con la diferencia, en esta oportunidad, de un crecimiento de la preocupación por la falta de empleo, que salta de 17,7% a 23,4% y la inflación que cae del 17,4% al 10,2%. De esta forma, lideran las preocupaciones económicas dos preocupaciones que pudieran estar advirtiendo el modo en que el estancamiento de la actividad impacta sobre el empleo, sea por el lado del precio (bajos salarios) o por el lado de la cantidad (falta de empleo). Por ahora preocupa más el impacto por el lado del precio (salarios), veremos si cambia al plano de la cantidad (desempleo).

La segunda mitad de mandato fue de fortalecimiento para Milei luego del triunfo electoral, pero que coincidió con un flojo desempeño de la economía en materia de actividad, empleo, ingresos, consumo e inflación. Todo esto se está viendo reflejado en un deterioro de las expectativas. Esta circunstancia no es menor para Milei porque a esta altura del proceso, ya es difícil exculparse en la herencia recibida. De hecho, ya es claramente una mayoría la que adjudica al Gobierno la principal responsabilidad por el desempeño de la economía.
Un 44,4% dice que el gobierno de Milei es el principal responsable por la situación económica, un 30,9% adjudica esa principal responsabilidad al gobierno anterior, mientras que un 23,3% señala a ambos gobiernos por igual. Una circunstancia que hace al actual gobierno más dependiente de que la economía muestre un desempeño que pueda ser fuente de construcción de buenas impresiones sobre la situación económica del país.


La aprobación del gobierno pierde más de 3 p.p. y cae al nivel más bajo del ciclo

En marzo, tanto la aprobación del gobierno como la desaprobación volvieron a deteriorarse con respecto al registro de febrero. La imagen positiva cae por tercer mes consecutivo y llega al nivel más bajo de todo el ciclo, incluso por debajo de los niveles de septiembre pasado luego de la derrota en PBA. En cuanto a la imagen negativa, vuelve a subir luego de cierto retroceso en febrero, y alcanza el 56% nuevamente como ya había ocurrido en el peor momento del gobierno, en la previa electoral. De esta manera, Milei vuelve a tener un diferencial negativo superior a 20 p.p., como ya sucedió el año pasado.

En términos comparativos, la valoración del gobierno de Javier Milei de marzo vuelve a quedar ligeramente por debajo del nivel mostrado por la gestión de Mauricio Macri en 2018, como ya había ocurrido durante el
segundo semestre del año pasado. De este modo, al cumplirse 27 meses de gestión, el nivel de aprobación actual (35,1%) queda 0,1 p.p. por debajo del nivel de aprobación de Mauricio Macri en marzo de 2018 (35,2%), cuando el ex presidente sufría un proceso de deterioro marcado de su gestión.
Por ahora, ambos quedan lejos del deterioro acelerado que sufrió la gestión de Alberto Fernández -a esta misma altura apenas retenía un 23,8% de apoyo-, el gobierno de Milei se asemeja más al de Cambiemos. Esta dinámica hace rememorar la dinámica que se observó durante la segunda mitad de mandato de Macri, habrá que ver si en los próximos meses Milei logra detener el drenaje y lograr algún tipo de recuperación.

La característica del ciclo Milei es que divide aguas mucho más que los otros dos ciclos. La situación de Macri y de Milei parece ser similares por el lado de los niveles de aprobación, pero son muy distintas desde el punto de vista de la desaprobación. Mientras Milei reúne un 56,1% de rechazo, Macri reunía un 41,4% de desaprobación. Es decir, más de 10 p.p. menos de rechazo, Aunque todavía Milei sigue lejos de los niveles de rechazo que reunión la gestión de Alberto Fernandez a esta altura del partido (66,0%).

Milei busca una reforma electoral que lo beneficia para la presidencial 2027

En su discurso de inauguración de las Sesiones Ordinarias, Milei anunció que enviará varias reformas, entre las cuales mencionó iniciativas de reforma electoral. Milei mencionó que “necesitamos reformar integralmente nuestro sistema electoral, para que los representantes sean responsables ante sus representados. Y esto implica también reformar cómo se financian los partidos políticos”. Pero son varias las iniciativas que el oficialismo tiene en mente para discutir en el Congreso con un denominador común: todas ellas son convenientes para los intereses electorales de Javier Milei en la próxima elección presidencial 2027.

Habrá que ver cuánto de todas estas ideas se materializan en uno o varios proyectos, pero en todo caso, no será fácil para el oficialismo juntar las mayorías para aprobarlas. La suspensión de la paso podría ser una que junte las mayorías, pero no está claro si se logrará, sobre todo porque el Gobierno no podrá negociar votos por recursos para estas iniciativas, porque aquí corren otros incentivos en la negociación.

Milei contó con una base sólida de votos en ambas cámaras, pero podría mermar

El panorama que mostraron las sesiones extraordinarias 2025-2026 fue muy auspicioso para el oficialismo. Milei contó con 130 diputados y 38 Senadores que votaron en más de un 95% con el oficialismo, en las más de 50 votaciones que hubo en ambas cámaras. Se trata de dos bloques de legisladores integrados por los propios de La Libertad Avanza, los afines del PRO y de la UCR y los negociadores de fuerzas provinciales. Entre todos ellos, se construyó la hegemonía legislativa que mostró el oficialismo para aprobar casi todo el temario de extraordinarias (solo faltó la media sanción final de la modificación a la ley de glaciares.

Por el otro lado, en ambas cámaras hubieron bloques de legisladores opositores que votaron en más del 95% de las veces contra el Gobierno. Solo en Diputados hubo una licencia para algunos de esos miembros del pelotón opositor para acompañar el Acuerdo Unión Europea-Mercosur. Si no hubiera sido por ello, habrían sido 100 diputados votando sistemáticamente en contra del Gobierno, como sí hubo 25 Senadores que votaron sistemáticamente en contra del oficialismo. Un grupo minoritario, pero nada despreciable como amenaza.

¿Esto puede cambiar?, ¿en algún momento la oposición puede volver a construir mayorías? Parece difícil en el Senado, allí LLA y sus aliados tienen una ventaja holgada. Pero sí podría darse que, de cambiar el humor social y ello alejar a los aliados del costo de estar ayudando al gobierno, ello contribuya a que se forme una mayoría de 129 diputados dispuestos a votar en contra el Gobierno, lo que bloquearía la capacidad de sacar leyes de Milei.

Milei y una agenda legislativa para 2026 plagada de “reformas estructurales”

En la apertura de sesiones ordinarias, Javier Milei anunció una agenda legislativa orientada a impulsar lo que llamó “reformas estructurales” del Estado. El mandatario adelantó que cada ministerio trabaja en paquetes propios de proyectos y que el Gobierno prevé presentar cerca de 90 iniciativas a lo largo del año, con un promedio de diez por mes. Según lo planteado, el objetivo es sostener un ciclo continuo de reformas durante los próximos meses, orientado a reconfigurar el marco institucional y regulatorio del país. Aquí la agenda anunciada:

La vieja idea del reformismo permanente: frente a una sociedad que demanda cambios profundos, la respuesta gubernamental natural (estrategia dominante) es la de ofrecer cambios y reformas profundas. Algo de eso es lo que busca Milei ofrecer a la sociedad, siendo que durante los dos primeros años no pudo avanzar casi ningún tipo de reforma por el Congreso. Uno podría decir sin ánimo a equivocarse, que importa menos el contenido de las reformas que el anuncio de las reformas. No porque el contenido no sea importante, sino porque el anuncio se vuelve muy relevante para Milei, no solo para atender la demanda de cambio, sino también, para construir expectativas. Si se avanzan con las reformas, el futuro puede ser mejor. Allí radica su necesidad de mostrarse con una agenda reformista frente al público. Veremos cuánto de esas reformas podrán ser pasadas por el Congreso.


La demanda cambió: ya no es más la inflación, ahora es la mejora del ingreso

La virtud del gobernante radica en buena medida en su capacidad de captar el pulso social. Leer e interpretar las demandas -y, sobre todo, advertir cuándo cambian – es condición esencial para garantizar la eficacia política. Sin esa sensibilidad, el poder se aísla, y va perdiendo legitimidad social.
Milei supo interpretar con mucha precisión la demanda ciudadana en diciembre de 2023. Cuando él llegó al poder, la ciudadanía pedía abrumadoramente que el gobierno baje la inflación. Y en buena
medida, el sostenimiento de los apoyos durante un período de ajuste fiscal profundo (año 2024), se explicó por los positivos resultados que se ofrecieron en materia de baja de la inflación.
El gobierno supo saber ubicar a la baja de la inflación como prioridad del programa económico al inicio de su ciclo, y las acciones de hoy invitan a pensar que Milei sigue insistiendo con esa prioridad: anunció que la inflación comenzaría con “0” en agosto de este año. Pero esa decisión no parece estar alineada a lo que se observa hoy en las demandas ciudadanas. Hace ya rato que la baja de la inflación dejó de ser la prioridad, y hoy los mayores temores derivaron en la situación el empleo y de los ingresos.

El problema para el Gobierno es que, si nos guiamos por las demandas ciudadanas, a Milei le va muy bien electoralmente entre los que siguen priorizando la baja de la inflación como prioridad, pero le va muy mal entre los que reclaman que se priorice la demanda de mejorar los ingresos. Entre los que dicen que les preocupan los bajos salarios, mayoritariamente se muestran inclinados a buscar un cambio en 2027, se muestran más inclinados a votar por un opositor, y muestran niveles de satisfacción muy bajos con Milei. Uno podría concluir que si Milei no atiende la demanda por mejorar el ingreso, podría estar pagando un alto costo electoral. Allí radica la necesidad de que pueda leer correctamente el cambio en las demandas ciudadanas.

 

La CGT abandona la calle y apunta a frenar la reforma laboral en la justicia

La realidad que atraviesa al sindicalismo podría estar resumida muy ilustrativamente en la débil resistencia que pudo ofrecer frente al avance del ambicioso proyecto de Reforma Laboral que impulsó el oficialismo y que finalmente aprobó en el Congreso esta semana. Fue tan débil la musculatura sindical para resistir, que la CGT ni siquiera decidió intentar simbolizar con una movilización, su ánimo de resistencia al proyecto, en el tratamiento que la iniciativa tuvo en revisión en el Senado esta semana. La decisión que tomó la mesa chica de la CGT fue la de apuntalar todos los cañones a la judicialización de la Ley y para ello realizarán una movilización a la plaza de Tribunales, frente al palacio de justicia, para tratar de presionar a los jueces que deberán resolver los planteos de inconstitucionalidad que el sindicalismo intentará interponer para frenar la reforma.

Hubo mucho del contenido de la reforma que el sindicalismo resistió desde un comienzo, pero que no pudo frenar. Entre ellos, cambios en las condiciones de contratación y de la jornada laboral, cambios en las indemnizaciones por despidos, cambios en materia de convenciones colectivas de trabajo, limitaciones del derecho a huelga y en la justicia laboral. Son precisamente parte de esos contenidos que la CGT buscará frenar en la justicia.

Los aumentos salariales mensuales siguen sin impulso para vencer al IPC

La tónica que se advierte en la dinámica de aumentos mensuales previstos en los acuerdos salariales sigue siendo la misma en los últimos 6 meses: el promedio de aumentos mensuales no alcanza la velocidad de los precios. Febrero se anticipa como un nuevo mes donde el IPC supera el promedio de las cuotas mensuales.

La inflación preocupa el doble que hace 4 meses, pero un cuarto que hace 2 años

La preocupación por la inflación acompaña el rebote inflacionario de los últimos meses, y la misma se ha duplicado desde el registro de octubre a hoy, pasando de un 7,4% al 15,9% de este mes, demostrando que, aunque sigue en tercer lugar, la problemática se siente muy lejos de estar resuelta. Sin embargo, ese rebote no alcanza para volver a ubicarla en los niveles en los que orbitan las principales preocupaciones.
La preocupación por el Desempleo cayó casi 6 p.p. con respecto al registro anterior, pero continúa en el primer lugar, ubicándose este mes en 28,6%. En segundo término, la Corrupción se mantiene firme como una preocupación estructural, y el registro de febrero la ubica en 26,2%.

La preocupación por el desempleo sigue siendo transversal al voto: tanto para los votantes de La Libertad Avanza como para los votantes de Fuerza Patria, los niveles de preocupación por el desempleo son prácticamente idénticos. De hecho, es la principal preocupación de los votantes oficialistas. Es la única problemática que presenta esta característica, ya que, por ejemplo, la preocupación por la educación, el narcotráfico y la inseguridad son predominantes en los votantes de LLA, mientras que la preocupación por la inflación y la corrupción dominan entre los votantes de FP. Esta última, la preocupación por la corrupción, es la principal preocupación entre los votantes de Fuerza Patria.

 

La competitividad de Milei para 2027 luce más por el espanto que por el encanto

Luego del claro triunfo electoral de medio término, y aún con muchos desafíos económicos por delante, las perspectivas de consolidación del ciclo en 2027 y de reelección de Javier Milei por 4 años más, luce como más probable que improbable. Esta es una percepción que está más basada en la falta de alternativa atractiva (lo alternativo luce al pasado que su busca cambiar) que de encanto con lo que está pasando.

Decíamos en nuestro último Panorama Política: Milei goza de la ventaja estratégica de tener configurada la escena de un modo tal le permite transformar el voto prestado que lo hizo presidente en voto cautivo.

Un síntoma de esto que decimos es que si se le pregunta a la gente si estaría más dispuesta a votar por un cambio a lo que está ocurriendo en el país o a buscar darle continuidad a ello, solo un 36,7% elige esta última opción, mientras que un 57,6% dice buscar un cambio. Una tendencia que se observa con claridad tanto en el segmento de voto opositor duro (FP) pero también en el blando (Provincias Unidas).

Ahora, cuando se indaga sobre la predisposición de voto según lo que ofrece Milei y lo que se ofrece como alternativo, se observa que el voto por “Milei sí o sí” es un voto reducido a un 27,5% mientras que un 13% restante se inclina por Milei porque dice que no ve otra alternativa. Es cierto que hay un 38% que dice votaría a un opositor sí o sí, pero también hay un 17,6% que busca un opositor y no lo ve, por ahora.

Si se observa la escena desde la óptica de si gusta o no gusta lo que hace Milei, también se observa que hay un segmento que asume que le gusta todo de Milei (27,5%), mientras que un segmento menor señala que no le gusta todo de Milei pero que no ve algo mejor (13,0%).

Si nos concentramos en lo que dicen que no les gusta Milei, allí se observa un 17,6% que señala que no le gusta del todo Milei y que además ve algo mejor para elegir, mientras que un 38% directamente señala que no le gusta nada de Milei. Sumado ambos segmentos, son más del 50%.

Cuando uno mira estos datos, se puede asumir que Milei conserva una base consistente de apoyos del orden del 27%, y un segmento adicional de apoyos del orden del 13% que se inclina por Milei porque no ven algo mejor. Esa base de apoyos lo predispone a lograr un nivel da apoyo que podría
superar el 40%. Pero más allá de esa frontera, empiezan a aparecer rigideces con votantes que se encuentran más distanciados de lo que Milei ofrece, y que parecen más decididos a buscar alternativas.

Esto se transforma en un problema para Milei, si el proceso 2027 se encamina a una resolución de segunda vuelta. Para poder atraer los votos restantes para juntar el 50+1, hoy parece necesario para Milei tener enfrente alguien que le espante esos votantes hacia él. Hoy, el peronismo parece ser el rival con el que confrontaría Milei en esa segunda vuelta, y los problemas de reputación de sus principales dirigentes, puede ser una ayuda para Milei, pero eso puede cambiar si Milei no ofrece resultados satisfactorios y ello ayuda a relajar los enojos del pasado de la gente con el peronismo.

Si a Milei le va bien, podría estar en condiciones de, incluso, ganar en primera vuelta. Pero si a Milei le empieza a ir mal, y ello lo deposita en una definición de segunda vuelta en 2027, la cosa se le puede complicar, por las rigideces que ya se ven para juntar el 50 más uno de los votos.

Negociando, el gobierno logra con holgura media sanción a la reforma laboral

Negociando cambios con todos los actores involucrados, una novedad del Gobierno que se consolida, el oficialismo logró con holgura la media sanción al proyecto de Reforma Laboral en el Senado. Entre las concesiones, las hubo para los Gobernadores (se retiró el capítulo de recortes impositivos que afectaba la coparticipación), para Empresarios (se mantuvo el aporte para Cámaras y Entidades patronales) y para la propia CGT (se mantuvo la cuota sindical compulsiva -se le fijó tope-, y se quitó el recorte de aportes patronales previsto que afectaba a las obras sociales).

La holgura con la que el Gobierno está sacando leyes del Senado, obedece a la gran cantidad de bloques dialoguistas, que muestran no solo predisposición de negociar apoyos, sino que también poseen interés político demostrar acompañamiento al Gobierno. Entre todos ellos (23 Senadores, sin contar a los Senadores del PJ disidente), el gobierno redondeó votaciones en particular con 40, 41 y 42 votos afirmativos para cada título del proyecto.

Entre los bloques dialoguistas, hay un grupo de 9 Senadores (los del PRO y de fuerzas provinciales) que han venido acompañando al oficialismo en los 3 proyectos que se discutieron en el Senado desde el inicio de la segunda mitad de mandato. Luego, el bloque dialoguista mayoritario, la UCR, que ha tenido algunas disidencias en alguna parte del articulado de estos proyectos, pero que en General acompañó también las iniciativas oficialistas. Todo eso explica por qué, aun estando en minoría, el gobierno ha logrado sacar con tanta holgura proyectos relevantes.

La reforma laboral avanza tras cambios por reclamo de gobernadores y CGT

La versión definitiva fue consensuada tras los planteos formulados por gobernadores provinciales, la Confederación General del Trabajo (CGT) y entidades representativas del sector empresario. Luego de sucesivas instancias de debate, el texto aprobado en el Senado incorpora 28 modificaciones relevantes respecto del dictamen firmado en comisiones.

La reforma laboral está más en manos de los gobernadores que de la CGT

El tratamiento de la Reforma Laboral en el Senado ya tiene fecha y hora: el martes 11 de febrero a las 11.00hs. El oficialismo decidió ir al recinto con el dictamen ya firmado y terminar de negociar los apoyos en los próximos días, aunque deja trascender públicamente que no tiene intención de modificar ningún apartado del proyecto. Esta última tesitura quizá tenga que ver más con la idea de construir la percepción de que la Reforma sale intacta, pero está claro que para lograr los votos va a tener que negociar con los Gobernadores.

Lo curioso del asunto es que la aprobación de la Reforma Laboral en el Senado depende hoy más de la negociación con los Gobernadores del costo fiscal de la iniciativa que de la resistencia que pueda ofrecer la CGT a la aprobación de los diferentes componentes de la misma. Aquí un panorama de los temas bajo discusión:

Está claro que una Reforma saldrá sancionada. Pero resulta interesante que la cámara de origen sea el Senado, porque es allí donde el oficialismo tiene mayor fortaleza para imponer las decisiones. Si el Senado aprueba y Diputados modifica, el Senado podrá ratificar la sanción original con relativa comodidad.

 

Forzado, Kicillof asume la presidencia del PJ bonaerense pensando en 2027

Como consecuencia de las divisiones y fractura que emergieron en el peronismo de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof asumiría la presidencia del partido, tal cual lo propuso el sector kirchnerista (representado por Máximo Kirchner pero con Cristina Kirchner como cabeza del espacio). Esta decisión posiciona a Kicillof con mucha más franqueza para asumir la candidatura presidencial del PJ en 2027. Pero puede tener aparejado un costo de identificación y de compromisos con el kirchnerismo, que hoy parece ser más un ancla que una plataforma de potenciación de la competitividad de su candidatura para la elección presidencial.

 

Entre gobernadores y gremios, LLA busca la forma final de la reforma laboral

La situación es la siguiente: se sabe que la Reforma Laboral saldrá sancionada del Congreso, lo que falta saber es qué tipo de reforma saldrá. La forma final dependerá de la capacidad de presión de los Gobernadores para compensar (o eliminar) lo que la iniciativa les hace perder de recursos coparticipables y la capacidad que tenga el sindicalismo de convencer a los legisladores de no apoyar los componentes resistidos. Desde el oficialismo dicen que los cambios al proyecto oficial serán menores y que evalúan compensaciones para las provincias, pero que serán otorgadas por fuera de la ley y según cómo voten los legisladores, agregan. Esto no convence a los Gobernadores que por ahora retacean apoyo al no ver con claridad la compensación y podría reunirse en el Consejo Federal de Inversiones (CFI). Si hay rechazo masivo de gobernadores, la discusión estará trabada.

Por su parte, el sindicalismo evalúa diferentes recursos de presión sobre los legisladores. Saben que pueden contar con los 28 votos del peronismo (de sus dos sub bloques), pero necesitan juntar 9 votos más para lograr los 37 que necesitan para bloquear los componentes más resistidos. La dificultad para el sindicalismo, es que lo que negocian los gobernadores es el capítulo impositivo que incluye rebajas de impuesto para crear empleo, que no es particularmente el componente más resistido por los gremios. Aquí un mapa del dictamen de la Reforma y los Títulos que el sindicalismo más resiste y quisiera bloquear en el Congreso.

Más allá de los cuestionamientos del arco sindical a los cambios a la Ley de Contrato de Trabajo y las indemnizaciones (FAL) de los títulos I y II, el verdadero componente resistido por la CGT se concentra en los cambios a la Ley de Convenciones Colectivas, a la Ley de Asociaciones Sindicales y a la Ley de Negociación Colectiva. Esa es la parte de la Reforma que la CGT buscará por todos los medios bloquear.

Entre los grandes gremios, la inflación de 2025 superó a casi todas las paritarias

ANÁLISIS SECTORIAL DE SUTERH: AUMENTO DEL 2% + BONO DE $120.000 EN ENERO. Los encargados de edificios tendrán en enero un aumento del 2% sobre todos los ítems de las escalas salariales de diciembre, pero además, todas las categorías percibirán un bono excepcional de $120.000 con carácter remunerativo, que será cobrado de manera proporcional según horas trabajadas. Este bono tiene un peso extraordinario en las escalas del convenio y a continuación detallaremos el impacto del mismo:

La valoración del desempeño del Gobierno inicia el año relativamente estable

En materia de evaluación de desempeño del Gobierno, el inicio de 2026 no trajo grandes cambios respecto de lo observado en diciembre pasado. La imagen de gobierno muestra que el proceso de recuperación post electoral se obturó, pero al mismo tiempo se observa una composición relativamente estable. La imagen positiva retrocedió levemente (algo más de un punto) hasta ubicarse en el 39,0%, mientras que en la vereda opuesta, la imagen negativa se mantiene estable con un 55,9% de los consultados valorando negativamente el desempeño oficial. Así, la brecha se mantiene con un diferencial negativo de casi 17 p.p.

En términos comparativos, la valoración del gobierno de Javier Milei de enero termina quedando ligeramente por encima del nivel mostrado por la gestión de Mauricio Macri en 2018. De este modo, al cumplirse 25 meses de gestión, el nivel de aprobación actual (39,0%) queda un punto por encima del nivel de aprobación que ostentaba la administración de Mauricio Macri en enero de 2018 (38,0%).

Lejos del deterioro acelerado que sufrió la gestión de Alberto Fernández -a esta misma altura apenas retenía un 23,4% de apoyo-, el gobierno libertario parece estabilizarse en métricas similares a las de Cambiemos. Sin embargo, la trayectoria del desempeño del gobierno de Macri comenzará en un par de meses a mostrar un deterioro marcado producto de la crisis cambiaria que se inició en abril-mayo de 2018. Habrá que ver
si el Gobierno de Milei puede romper con esa maldición del 3er. año de las últimas 3 gestiones.

En materia de desaprobación, Milei muestra niveles de rechazo más altos que los que enfrentaba Macri en enero de 2018. Mientras el actual mandatario convive con un 55,9% de imagen negativa, el líder del PRO se movía por entonces en un rango inferior (cercano al 40-45%). Lo que se consolida como el verdadero rasgo de época es la polarización extrema y la desaparición de los grises: a diferencia del ciclo de Macri —donde la valoración ‘Regular’ actuaba como un amortiguador social importante—, en la era Milei ese segmento es estadísticamente irrelevante (4,8%).

EL DESEMPLEO LIDERA EL RANKING DE PREOCUPACIONES POR TERCER MES CONSECUTIVO

La matriz de preocupaciones ciudadanas confirma el cambio de demandas que ya se insinuó durante 2025: la inflación ha dejado de ser el principal motor del malestar social. Con un 13,8% de las menciones, la suba de precios ha caído al tercer lugar, un mínimo histórico para la última década. Sin embargo, el alivio en los precios ha sido reemplazado por otra preocupación económica: el Desempleo. Con el 34,1%, el temor a la falta de
empleo -o a la pérdida del mismo- se consolida como la preocupación más excluyente de los argentinos al inicio de 2026. Este desplazamiento del eje de demandas -de los precios a los ingresos- plantea nuevos desafíos de gestión, ya que la demanda social parece estar mutando de la estabilidad monetaria a la reactivación económica. En segundo término, la Corrupción (26,5%) se mantiene firme como una preocupación estructural.

El dato curioso en relación a la preocupación por el desempleo es que es compartido por los dos principales bloques de votantes, los de La Libertad Avanza y los de Fuerza Patria. En ambos casos, las menciones a esa preocupación superan el 30% del total, siendo que es algo más elevada entre los votantes de Fuerza Patria (35,3%) que entre los de La Libertad Avanza (32,6%). Y solo porque a los de Fuerza Patria les preocupa hoy más la Corrupción que el desempleo, esta última preocupación no lidera ambos segmentos. La tendencia de la preocupación por el desempleo es creciente, y seguramente está asociado al desempeño económico, que ha venido mostrando en los últimos meses un estancamiento, según los datos del EMAE que publica el Indec.

En 2026 el oficialismo pasará de tratar de bloquear leyes a tratar de sacarlas

Como consecuencia del triunfo electoral en la elección de 2025 la dinámica legislativa durante este 2026 sufrirá un cambio radical, con un oficialismo que pasará de haber estado tratando de bloquear leyes no deseadas, a estar tratando de sacar leyes deseadas en el Congreso. Con la renovación legislativa, el oficialismo se ha visto fortalecido y ha quedado a algo más de una treintena de votos para sacar leyes de la Cámara baja, ya algo más de una quincena de senadores para sacar leyes de la Cámara alta. Ya no se necesitarán más “héroes” -como lo llamó el presidente-, que presten su voluntad para evitar la insistencia de leyes no deseadas en el Congreso. Ahora se necesitarán legisladores que presten su voluntad para lograr las mayorías necesarias para sacar leyes.

Pero la novedad no es solo que el oficialismo ha quedado más cerca de sacar leyes, sino que también se han multiplicado las opciones de negociación del oficialismo entre los múltiples bloques opositores. En parte porque los sectores dialoguistas siguen mostrando predisposición de negociación, y en parte porque en otrora sectores más opositores (sobre todo del PJ disidente), ahora se muestran predispuestos a negociar -por ahora- la sanción de leyes. Aquí un panorama de todas esas opciones de negociación que tiene el oficialismo:

Cómo se puede apreciar, las opciones de negociación son múltiples, pero al mismo tiempo son todas interesadas. Es decir, hay para negociar, pero habrá que negociar cada uno de los votos que se necesitarán para sacar leyes.

LA REFORMA LABORAL, ENTRE EL RECLAMO DE LOS GOBERNADORES Y LA RESISTENCIA SINDICAL

El Gobierno nacional avanza en el tratamiento de la denominada Ley de Modernización Laboral, uno de los proyectos estructurales más relevantes de la gestión de Javier Milei. La iniciativa busca introducir cambios profundos en el régimen laboral argentino, con el argumento de reducir la litigiosidad, fomentar la creación de empleo y adaptar el sistema a los cambios tecnológicos y productivos. Sin embargo, el debate excede ampliamente el plano estrictamente laboral. La reforma incorpora modificaciones impositivas de alto impacto fiscal, particularmente sobre el Impuesto a las Ganancias, que es un tributo coparticipable.

En este marco, la discusión legislativa se transformó en una pulseada política, no solo entre el Gobierno y los sindicatos, sino también entre la Casa Rosada y los gobernadores, quienes condicional el respaldo a la reforma a lograr una compensación por el costo fiscal que implicaría para los distritos los cambios impositivos.