La economía creció 4% en 2025

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró un crecimiento de 3,5% i.a. en diciembre, mientras que en términos desestacionalizados subió 1,8% mensual respecto a noviembre. Al interior, el sector agropecuario subió un 32,2% i.a., por lo que el crecimiento interanual del EMAE sin agro se ubicó en 0,9% i.a. en el mes.

Tras la marcada recuperación en la segunda parte de 2024, la economía durante el año pasado se mantuvo relativamente estable. En detalle, intercaló meses de bajas y subas para luego tener un crecimiento más pronunciado en diciembre (+1,8%), algo que se puede ver de manera clara al mirar la serie desestacionalizada.

Para el año, el sector primario seguirá siendo uno de los principales impulsores de la actividad. Además, el crédito privado podría mostrar una recuperación y dinámica el consumo de determinados bienes durables (aunque no llegaría a ser un boom como lo fue meses atrás), mientras que los ingresos reales no mostrarían una recuperación pronunciada como para ser un factor de principal dinamismo de la actividad.

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró un crecimiento de 3,5% i.a. en diciembre y acumuló una suba de 4,4% i.a. en el año. Al interior, el sector agropecuario subió un 32,2% i.a. en diciembre (+6,5% i.a. en el año), por lo que el crecimiento interanual del EMAE sin agro se ubicó en 0,9% i.a. en el último mes del año y 3,3% i.a. en el promedio del 2025.

La economía también subió 1,8% mensual respecto a noviembre, explicado principalmente por la producción de trigo, que se ubicó en niveles récords para la campaña 2025/26. De esta manera, el índice alcanzó el nivel más alto para la serie desestacionalizada que inicia en 2004. Sin embargo, hay que remarcar que esta serie suele ser corregida para atrás, por lo cual no implica un dato cerrado. Además, la estimación más específica tiene en cuenta el crecimiento poblacional, serie en la cual aún 2025 se ubicó por debajo de los niveles de 2021.

Tras la marcada recuperación en la segunda parte de 2024, la economía durante el año pasado se mantuvo relativamente estable. En detalle, intercaló meses de bajas y subas mensuales para luego tener el crecimiento más pronunciado en diciembre, algo que se puede ver de manera clara al mirar gráficamente a la serie desestacionalizada. En ese contexto, el crecimiento cercano al 4% interanual del año se explicó en gran parte por el arrastre estadístico que dejó 2024, que aportó alrededor de 3 puntos porcentuales al resultado anual.

Detrás de este resultado de cierto estancamiento anual, se encuentra un contexto de alza de tasas de interés que moderaron al crédito privado y una apertura marcada de las importaciones vinculadas al consumo de bienes finales, que afectaron determinadas ramas industriales y de comercio. Además, los últimos meses estuvieron signados por un contexto de incertidumbre cambiaria y electoral, que añadieron combustible extra al estancamiento.

Con todo, los grandes impulsores de la economía durante el año anterior fueron intermediación financiera (+25% i.a.), en un contexto de alza en las tasas de interés, y el sector primario (con el sector agropecuario creciendo en torno al 7% i.a. y la explotación de minas y canteras en torno al 8% i.a.). A diferencia, la industria y el comercio mostraron crecimientos más moderados (+1% i.a. y +4% i.a., respectivamente), y aún se ubicaron en niveles inferiores a los de 2023.

Perspectivas para 2026

Durante enero, existieron resultados mixtos en los indicadores adelantados de actividad. Por el lado de la construcción, el Índice Construya cayó -11,6% s.e., aunque los despachos de cemento crecieron 5,3% s.e. En lo que respecta al sector automotriz, la producción creció 8,2% s.e., mientras que los patentamientos cayeron (-1,1% s.e.). El resto de los indicadores de consumo también mostraron resultados mixtos: la venta de autos usados creció 4,1% s.e., mientras que la confianza al consumidor (UTDT) subió 2,2% s.e. y el consumo masivo (Nielsen) cayó -1,0% s.e. Con todo, la economía podría mantenerse en terreno positivo, en tanto se mantuvo el efecto de la cosecha récord de trigo.

Para el año, el sector primario seguirá siendo uno de los principales impulsores de la actividad. Además, el crédito privado podría mostrar una recuperación y dinámica el consumo de determinados bienes durables (aunque no llegaría a ser un boom como lo fue meses atrás), mientras que los ingresos reales no mostrarían una recuperación pronunciada como para ser un factor de principal dinamismo de la actividad. Como consecuencia, estimamos que la economía pueda crecer levemente por encima de su arrastre estadístico (de en torno a 0,5 p.p.) para el promedio de 2026, ubicándose en la zona del 2,5%-3%.

Industria en caída, construcción al alza

El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) registró en diciembre una caída mensual desestacionalizada de 0,1%, acumulando cuatro meses consecutivos a la baja. En términos interanuales, la actividad industrial se contrajo 3,9%, mientras que el promedio anual cerró 1,6% por encima de 2024.

El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) creció 3,9% en diciembre, tras haber retrocedido en la misma magnitud en noviembre. De este modo, se posicionó +2,9% por encima de diciembre del 2024. En el promedio del año la construcción se posicionó 6,3% por encima del 2024, un año particularmente malo para la construcción.  

De cara al primer mes de 2026, los indicadores adelantados presentan señales mixtas. En la industria, la producción de automóviles repuntó 8,2% s.e. tras dos meses de fuertes caídas, aunque se ubicó 30,1% por debajo en términos interanuales. En contraste, los patentamientos de vehículos 0 km retrocedieron 1,1% s.e. (-4,9% i.a.). Por el lado de la construcción, el Índice Construya registró una caída de 11,6% s.e. y una baja de 1,1% i.a., mientras que los despachos de cemento crecieron 5,3% s.e. en enero, aunque mostraron una caída interanual de 5,2%.

La industria finaliza el año en rojo

El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) registró en diciembre una caída mensual desestacionalizada de 0,1%, acumulando cuatro meses consecutivos a la baja. En términos interanuales, la actividad industrial se contrajo 3,9%, mientras que el promedio anual cerró 1,6% por encima de 2024. De este modo, la industria finalizó el año en un nuevo mínimo, ubicándose en el nivel más bajo desde la recuperación iniciada a mediados de 2024.

La volatilidad cambiaria y de tasas de interés sumado a cambios estructurales asociados a la apertura de importaciones afectaron de manera heterogénea a las distintas ramas industriales durante 2025. La apertura impactó con mayor intensidad en los sectores vinculados a bienes de consumo final. En contraste, las industrias ligadas a bienes de capital, la construcción y las ramas de insumos básicos mostraron un mejor desempeño.

En la variación interanual, las principales caídas se observaron en Productos textiles (-25,7%) y Prendas de vestir (-16,7%). Ambas ramas acumularon seis meses consecutivos de retrocesos interanuales y cerraron el año con caídas promedio anuales de 7,8% y 4,9%, respectivamente. También se destacó la contracción en Productos de caucho y plástico (-18,3% i.a.), donde la producción de neumáticos cayó 31,9% en el acumulado anual y suma veintidós meses consecutivos de bajas interanuales. El sector atraviesa conflictos asociados a la menor demanda interna, que derivaron en paros laborales ante las dificultades para recomponer salarios, en un contexto de mayor competencia externa (las importaciones de neumáticos provenientes de China crecieron 70% en 2025).  Por su parte, Productos de metal (-7,5% i.a.) registró caídas interanuales durante todos los meses de 2025 y retrocedió 10,1% en el acumulado anual.

En contraste, la industria metálica básica (ubicada en las etapas iniciales de la cadena) creció 2,7% en 2025, impulsada principalmente por la industria siderúrgica, que avanzó cerca de 7,0%. Se trata de un segmento con pocos actores relevantes y que, hasta el momento, mantiene el esquema arancelario vigente para acero y aluminio, cuya revisión quedó pendiente dentro del acuerdo Argentina–Estados Unidos. Otra rama con desempeño positivo fue la refinación de petróleo, coque y combustible (+2,2% anual), favorecida por la expansión de la producción en Vaca Muerta. Dentro de este rubro se destacó la producción de asfaltos, que aumentó 52,2% en el promedio del año, producto de una muy baja base de comparación. En la misma línea, Maquinaria y equipo creció 5,1%, impulsada por la maquinaria agropecuaria (+10,4%), mientras que también sobresalió el fuerte aumento en la producción de motocicletas (+49,6%).

Por último, Alimentos y bebidas, la rama de mayor peso dentro del índice, creció 2,1% en el acumulado anual. A nivel desagregado, se destacaron los avances en productos lácteos (+9,1%), molienda de cereales (+7,5%) y azúcar y confitería (+4,2%). En sentido contrario, se observaron caídas en la producción de vino (-3,8%), carne vacuna (-1,5%), gaseosas (-1,6%) y galletitas (-1,0%).

 

Subió la construcción en diciembre

El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) creció 3,9% en diciembre, tras haber retrocedido en la misma magnitud en noviembre. De este modo, se posicionó +2,9% por encima de diciembre del 2024. En el promedio del año la construcción se posicionó 6,3% por encima del 2024, un año particularmente malo para la construcción.  

El nivel de actividad observado en los últimos dos años parece haberse consolidado como la nueva normalidad para la construcción. Si bien resulta poco probable un retorno a los niveles de 2023 (el promedio de 2025 cerró 23% por debajo de ese año), la actividad logró expandirse mediante una dinámica de subas y bajas mensuales, superando el crecimiento de la industria. Parte de esta mejora responde al freno registrado en 2024, lo que generó que la construcción tenga más terreno para recuperar hacia delante.

Durante el año se observaron avances en insumos vinculados principalmente a obras de infraestructura (rutas, puentes y proyectos energéticos), como hierro y hormigón. Aunque el Gobierno nacional suspendió la obra pública en busca del superávit fiscal, parte de la ejecución pasó a manos de las provincias, quedando su evolución sujeta a la disponibilidad de recursos propios. Por ejemplo, Neuquén proyecta once obras viales con finalización prevista entre 2026 y 2027, en línea con el dinamismo asociado a Vaca Muerta. En contraste, los insumos con caídas anuales o menor crecimiento se vinculan más con la construcción de viviendas unifamiliares y refacciones, lo que podría reflejar cambios en la composición de la demanda dentro del sector.

En cuanto a los insumos para la construcción, ocho de los doce insumos presentaron caídas interanuales. Entre los principales retrocesos se encuentran Ladrillos (-20,7%), Mosaicos (-15,1%), y Yeso (-12,3%). Por el lado de los insumos que crecieron en la comparación interanual están: Artículos de cerámica (+26,7%), Hierro (+29,7%), Pinturas (+10,2%) y Hormigón elaborado (+8,4%). De todos modos, todos los insumos exceptuando ladrillos y yeso, crecieron en el promedio anual del 2025 con relación al año anterior, considerando la baja base de comparación que represento el 2024.

Con relación a las expectativas para los próximos meses, se observó un cambio relevante en la tendencia entre las empresas que realizan principalmente obras privadas: mientras que en el informe anterior el 18,5% estimaba una caída en la actividad, este mes ese porcentaje se redujo al 13%. A su vez, el 22% prevé un aumento, frente al 13% registrado en la medición previa. Respecto de los principales obstáculos, los encuestados señalaron en primer lugar la caída de la actividad económica (27,2%), seguida por los altos costos de la construcción (24,2%). Por último, las empresas dedicadas a obra pública respondieron que en los próximos tres meses las obras viales y de pavimentación son las que mantendrán el nivel de actividad en la construcción, seguido de viviendas.

Comentarios finales

La actividad económica comenzó el 2025 en niveles elevados y luego entró en una dinámica de subas y bajas mensuales tanto en la construcción como en la industria. No obstante, se observa una divergencia entre ambos sectores: mientras la industria parece estar atravesando cambios de carácter más estructural, la construcción mostró una recuperación gradual.

De cara al primer mes de 2026, los indicadores adelantados presentan señales mixtas. En la industria, la producción de automóviles repuntó 8,2% s.e. tras dos meses de fuertes caídas, aunque se ubicó 30,1% por debajo en términos interanuales. En contraste, los patentamientos de vehículos 0 km retrocedieron 1,1% s.e. (-4,9% i.a.). Por el lado de la construcción, el Índice Construya registró una caída de 11,6% s.e. y una baja de 1,1% i.a., mientras que los despachos de cemento crecieron 5,3% s.e. en enero, aunque mostraron una caída interanual de 5,2%.

Para 2026, esperamos que la heterogeneidad observada en la economía en general y en la industria en particular, al menos se sostenga. Una economía más abierta en un contexto de escasos cambios impositivos seguirá marcando el ritmo de la sustitución de la producción local por externa. En este marco, podrían observarse transformaciones en sectores que hasta ahora mostraron menor dinamismo en términos de cambios estructurales, como alimentos y bebidas y la industria metálica básica (acero y aluminio), sujeto a lo que pueda ocurrir con el acuerdo comercial con Estados Unidos. En cuanto a la construcción, el sector aún tendría margen para continuar expandiéndose si se consolida la recuperación del crédito y avanzan los proyectos de infraestructura acordados con organismos internacionales, pero en cualquier caso todavía cerrará el año por debajo de los niveles de 2023.

 

Construcción e industria suman nuevas caídas en noviembre

El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) registró en noviembre una caída mensual desestacionalizada de 0,6%, acumulando tres meses consecutivos de bajas. En términos interanuales, la actividad industrial se contrajo 8,7%, mientras que en los primeros once meses de 2025 acumuló una caída de 5,5%. Con el dato de noviembre, la industria alcanzó un nuevo mínimo, ubicándose en el nivel más bajo desde la recuperación iniciada a mediados de 2024.

El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) cayó 4,1% en noviembre, tras haber retrocedido 0,7% en octubre. Con el desempeño de noviembre, se posicionó -4,7% i.a., y acumula una caída similar durante el año. Sin embargo, en el promedio del período está 6,6% por encima del mismo período del 2024, un año particularmente malo para la construcción. 

Respecto a la industria, la producción de automóviles cayó 3,4% s.e. en diciembre, tras haber caído de 8,2% s.e. en noviembre, posicionándose 30,4% por debajo del mismo mes del 2024. Por último, el patentamiento de autos cayó 0,4%, siendo el quinto mes de bajas consecutivo. Por el lado de la construcción, los despachos de cemento presentaron un leve repunte de 0,9% s.e. en diciembre (-1,2% i.a.), tras haber caído 4,7% en noviembre.

La industria continúa en rojo

El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) registró en noviembre una caída mensual desestacionalizada de 0,6%, acumulando tres meses consecutivos de bajas. En términos interanuales, la actividad industrial se contrajo 8,7%, mientras que en los primeros once meses de 2025 acumuló una caída de 5,5%. Con el dato de noviembre, la industria alcanzó un nuevo mínimo, ubicándose en el nivel más bajo desde la recuperación iniciada a mediados de 2024.

Pese al deterioro de los últimos tres meses, el promedio acumulado de 2025 aún se ubica 2,0% por encima del mismo período de 2024, un año atravesado por la recesión. Sin embargo, como señalamos en envíos previos, en el agregado se esconde una marcada heterogeneidad sectorial. El efecto silencioso de la apertura de importaciones y el enfriamiento de la demanda interna genera que algunas ramas industriales se encuentren peor que hace un año y que incluso, no hayan crecido en el acumulado.  Este es el caso de las algunas industrias destinadas a consumo final e intermedio (Prendas de vestir, Neumáticos, Autopartes, Productos de metal, etc).

En particular, la industria textil continúa cayendo mes a mes: los Productos textiles retrocedieron 36,7% interanual y 6,4% en el acumulado. En la misma línea, los Productos de metal cayeron 18,6% interanual, afectados tanto por la mayor competencia externa como por la menor demanda local de insumos metálicos, utilizados principalmente en la industria automotriz y autopartista. A su vez, la industria automotriz profundizó su deterioro en noviembre, al caer 29,2% i.a. Según informó INDEC, hubo una baja en las exportaciones del 39,7% i.a., debido principalmente a la menor demanda por parte de Brasil (principal destino de exportación), donde los automóviles de origen chino tienen cada vez mayor incidencia.

En un contexto de menor demanda interna, el rubro de mayor peso en el IPI manufacturero, Alimentos y bebidas, también se vio afectado, con una caída de 7,8% i.a. Al interior, once de los trece rubros presentaron caídas. La producción de carne vacuna registró en noviembre una baja de 6,6% i.a. De acuerdo con las fuentes relevadas por INDEC, esto responde a una disminución de 6,8% en el volumen de carne bovina destinado al mercado interno, siendo el principal demandante de la producción nacional.

En contraste, se encuentran las industrias que crecen a paso firme como la Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear, que se posicionó como la única variación interanual positiva del índice en noviembre (+6,3%).

Dos meses de caída para la construcción

El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) cayó 4,1% en noviembre, tras haber retrocedido 0,7% en octubre. Con el desempeño de noviembre, se posicionó -4,7% i.a., y acumula una caída similar durante el año. Sin embargo, en el promedio del período está 6,6% por encima del mismo período del 2024, un año particularmente malo para la construcción.  

Si bien la construcción difícilmente vuelva a los niveles los niveles del 2023, el sector logró sostener los niveles tras el rebote del segundo semestre del año pasado, impulsado principalmente por el crédito y la obra privada. Sin embargo, el mal desempeño de la actividad en noviembre ubicó a la construcción casi 6% por debajo del máximo alcanzado en abril de este año.

En cuanto a los insumos para la construcción, diez dos de los doce insumos cayeron en la serie desestacionalizada. La principal incidencia negativa vino dada por Pintura (-7,5%), seguido de Ladrillos huecos (-6,2%). En contraste, Hormigón (+4,4%) y Artículos sanitarios (+2,6%) fueron las únicas subas.

Con relación a las expectativas para los próximos meses, entre las empresas que realizan principalmente obras privadas el 18,5% estima que disminuirá, mientras que 68,5% de prevé que el nivel de actividad del sector no cambiará durante los próximos tres meses. Sobre los principales obstáculos, los encuestados respondieron la caída en la actividad económica como primer motivo (28,3%), seguido de los altos costos de la construcción (21,7%). Por su parte, a la hora de identificar las políticas que incentivarían al sector, las empresas que realizan principalmente obras privadas señalan las políticas destinadas a las cargas fiscales (27,7%) y las destinadas a la estabilidad de los precios (22,4%).

Comentarios finales

La actividad económica comenzó el año en niveles máximos, para luego entrar en una meseta hasta dar señales más negativas que positivas. En esta tónica, los indicadores adelantados para diciembre fueron mixtos, y no se observaron fuertes variaciones.

Respecto a la industria, la producción de automóviles cayó 3,4% s.e. en diciembre, tras haber caído de 8,2% s.e. en noviembre, posicionándose 30,4% por debajo del mismo mes del 2024. Por último, el patentamiento de autos cayó 0,4%, siendo el quinto mes de bajas consecutivo. Por el lado de la construcción, los despachos de cemento presentaron un leve repunte de 0,9% s.e. en diciembre (-1,2% i.a.), tras haber caído 4,7% en noviembre.

De este modo, no se augura que la industria y la construcción tengan un buen cierre de año, ni que logren rebotar como los demás sectores de la economía. En términos generales, con mayor estabilidad en las tasas de interés, el crédito podría funcionar como actor más relevante que en los meses previos. Al mismo tiempo, la recuperación del poder adquisitivo sigue siendo limitada, por lo que difícilmente se consolide como un motor de crecimiento.

 

Continúa el serrucho de la actividad económica

El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) registró una caída del 0,4% s.e. en octubre, aunque se ubicó un 3,2% por encima del mismo mes de 2024. Así, en el acumulado de los primeros nueve meses del año, la actividad mostró un crecimiento del 5,0% interanual.

A nivel sectorial, seis de los catorce sectores registraron aumentos en octubre, aunque de magnitud moderada. El mayor avance correspondió al comercio (+1,4%), seguido por la extracción de minas y canteras (+0,6%) y el transporte y las comunicaciones (+0,4%). En contraste, las caídas más relevantes se observaron en intermediación financiera (-9,4%), industria (-0,8%) y construcción (-0,5%).

Por el lado de la construcción, el Índice Construya cayó 7,1% s.e. (-5,5% i.a.) y los despachos de cemento se redujeron en 4,7% s.e. En el mismo sentido, la industria también dio señales negativas. La producción de automóviles cayó 8,8% s.e., mientras que el patentamiento de vehículos 0 km cayó 2,3% s.e., siendo el cuarto mes de caídas consecutivo.  Por su parte, los datos sobre consumo cerraron en rojo en noviembre. Las ventas minoristas PYME cayeron 9,1% s.e. y el crédito al consumo viene moderando su crecimiento mes a mes, hasta caer 1,4% s.e. en noviembre (+50,6% i.a.).

 La actividad económica en octubre

El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) registró una caída del 0,4% s.e. en octubre, aunque se ubicó un 3,2% por encima del mismo mes de 2024. Así, en el acumulado de los primeros nueve meses del año, la actividad mostró un crecimiento del 5,0% interanual. Esto evidencia que, la incertidumbre asociada al proceso electoral generó mayor volatilidad en las tasas de interés y en el tipo de cambio, afectando a las decisiones de producción e inversión.

Dejando de lado el shock negativo de las elecciones, el desempeño reciente del nivel de actividad estuvo impulsado principalmente por la intermediación financiera. Este fenómeno fue particularmente relevante en septiembre, cuando la intermediación financiera creció un 12% s.e., impulsada por la ampliación del margen entre la tasa activa y la tasa pasiva del sistema bancario, indicador de una mayor rentabilidad de las entidades financieras. En este sentido, el crecimiento observado no respondió a un incremento de los depósitos ni a una mayor profundización financiera, sino a un efecto precio asociado al aumento del spread de tasas. En octubre, este impulso se revirtió, con una caída del sector del 9%, pese a que las tasas se mantuvieron altas buena parte del mes. Más allá del comportamiento puntual de los últimos dos meses, el crecimiento acumulado en el año del EMAE (+0,5%) se explica en gran medida por la intermediación financiera; excluyendo este componente, la actividad habría registrado una caída del 1,5%.

A nivel sectorial, seis de los catorce sectores registraron aumentos en octubre, aunque de magnitud moderada. El mayor avance correspondió al comercio (+1,4%), seguido por la extracción de minas y canteras (+0,6%) y el transporte y las comunicaciones (+0,4%). En contraste, las caídas más relevantes se observaron en intermediación financiera (-9,4%), industria (-0,8%) y construcción (-0,5%).

Más allá del desempeño sectorial de octubre, a lo largo del año se consolidó un patrón claro de retroceso en los sectores con mayor demanda de mano de obra, en contraste con el mejor desempeño relativo de los sectores primarios, en particular el agro a principio de año y la extracción de minas y canteras (+4,6%). En particular, la industria manufacturera cayó 4,8% en lo que va del año, afectada por la mayor apertura de importaciones. A la industria le sigue el comercio, que cayó 2,0% en el año.

En términos interanuales, solo tres sectores registraron variaciones negativas. La industria (-2,7%) acumuló cuatro meses consecutivos de caídas, mientras que la administración pública (-0,8%) mostró retrocesos interanuales a lo largo de todo el año, como resultado del ajuste implementado por el Estado nacional. Por último, hoteles y restaurantes se ubicó por debajo del nivel del mismo mes de 2024 por primera vez en el año (-1,0%).

¿Qué esperamos hacia adelante?

Los últimos meses estuvieron marcados por un contexto de elevada incertidumbre electoral, que afectó las decisiones económicas y se reflejó en una mayor volatilidad financiera. En ese marco, septiembre mostró un desempeño mejor al esperado, mientras que octubre, en pleno mes electoral, no evidenció mejoras. Una vez pasada la tormenta, parece no venir la calma: de cara a noviembre, los indicadores adelantados son negativos en su mayoría.

Por el lado de la construcción, el Índice Construya cayó 7,1% s.e. (-5,5% i.a.) y los despachos de cemento se redujeron en 4,7% s.e. En el mismo sentido, la industria también dio señales negativas: la producción de automóviles cayó 8,8% s.e., mientras que el patentamiento de vehículos 0 km cayó 2,3% s.e., siendo el cuarto mes de caídas consecutivo.  Por su parte, los datos sobre consumo cerraron en rojo en noviembre: las ventas minoristas PYME cayeron 9,1% s.e. y el crédito al consumo viene moderando su crecimiento mes a mes, hasta caer 1,4% s.e. en noviembre (+50,6% i.a.).

Con el desempeño de los últimos meses, prevemos un crecimiento promedio apenas por encima del 4% para 2025, resultado se explica en gran medida por el arrastre estadístico de 2024, considerando que la actividad se mantendría prácticamente estable.

 

Mal octubre para la industria y la construcción

Mal octubre para la industria y la construcción

El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) registró en octubre una caída mensual s.e. del 0,8%, tras haber caído en septiembre 0,2%. De esta forma, la actividad industrial cayó 2,9 i.a., pero acumula un alza del 3,1% en lo que va del año. 

Por su parte, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) cayó 0,5% en octubre, tras haber subido 1,1% en septiembre. De este modo, creció 8,0% i.a. y acumula un crecimiento similar respecto al mismo periodo del año pasado. En el acumulado del año, prácticamente no creció (-0,1%).

Los indicadores adelantados para noviembre fueron negativos. Respecto a la industria, la producción de automóviles tuvo una fuerte caída de 8,8% s.e. en noviembre, posicionándose 29,3% por debajo del mismo mes del 2024. Por último, el patentamiento de autos cayó 2,3% (+3,6% i.a.). La construcción también presenta un mal panorama para noviembre. El Índice Construya cayó por segundo mes consecutivo (-7,1% s.e.), quedando 5,5% por debajo de noviembre del 2024. Los despachos de cemento cayeron 4,7%, y se posicionaron 4,6% por debajo de noviembre del año anterior.

La industria continúa en rojo

El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) registró en octubre una caída mensual s.e. del 0,8%, tras haber caído en septiembre 0,2%. De esta forma, la actividad industrial cayó 2,9 i.a., pero acumula un alza del 3,1% en lo que va del año.

Octubre fue un mes atravesado por la incertidumbre electoral, lo que puede haber hecho que se posterguen las decisiones de inversión y consumo. Sin embargo, en los últimos meses la baja de la demanda interna y la apertura de importaciones es el mar de fondo que está afectando principalmente a los segmentos destinados a la producción de bienes de consumo final.

La industria textil fue la principal golpeada: la fabricación de productos textiles viene cayendo casi 30% en el acumulado del año, debido a plantas paradas por menores ventas, mientras que la fabricación de prendas de vestir cuero y calzado cayó 23% por la mayor competencia ante la apertura de importaciones. Según lo relevado por INDEC, la apertura de importaciones también afectó a Productos de metal (envases y para uso estructural), que cayeron 12,5% desde diciembre del 2024 a octubre. Por último, la menor demanda interna afectó a la fabricación de Productos de caucho y plástico (envases, artículos personales, bazar, autopartes), con una caída acumulada de 13%.  

A pesar de que la apertura afectó a Productos de metal, no sucedió lo mismo con Industrias metálicas básicas (aluminio, fundición de metales, siderurgia) que crecieron 9,1%, generando que en el agregado, la industria metálica cierre por encima del índice general.

Por su parte, sólo cuatro de los dieciséis sectores crecieron en octubre. El sector que más aportó negativamente al índice general fue Muebles y colchones (-6,6%), seguido de Refinación del petróleo (-4,9%) y Prendas de vestir, cuero y calzado (-2,5%).

La construcción continúa en modo serrucho

El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) cayó 0,5% en octubre, tras haber subido 1,1% en septiembre. De este modo, creció 8,0% i.a. y acumula un crecimiento similar respecto al mismo periodo del año pasado. En el acumulado del año, prácticamente no creció (-0,1%).

Si bien la construcción difícilmente vuelva a los niveles los niveles del 2023, el sector logró sostener los niveles tras el rebote del segundo semestre del año pasado, impulsado principalmente por el crédito y la obra privada. Sin embargo, la meseta registrada en la actividad durante los últimos meses terminó afectando al sector, ubicando a la construcción 1,5% por debajo del máximo alcanzado en abril de este año.

En cuanto a los insumos para la construcción, solamente cinco de los doce insumos crecieron en la serie desestacionalizada. La principal incidencia positiva vino dada por Pinturas (+3,3%), seguido por Cemento Portland (+1,0%) y Asfalto (+0,8%). En contraste, Placas de yeso (-6,7%) y Mosaicos (-4,8%) fueron las principales caídas.

Con relación a las expectativas para los próximos meses, el 21% de las empresas que se dedican a obras privadas consideran que la actividad del sector disminuirá, y solo el 10,5% que aumentará. Sobre los principales obstáculos, los encuestados respondieron la caída en la actividad económica como primer motivo, siendo la novedad que los costos de la construcción dejaron ser la principal preocupación y pasaron al tercer lugar. Por su parte, a la hora de identificar las políticas que incentivarían al sector, las empresas que realizan principalmente obras privadas señalan las políticas destinadas a las cargas fiscales (23,4%) y las destinadas a la estabilidad de los precios (22,6%).

Comentarios finales

La actividad económica comenzó el año en niveles máximos, para luego entrar en una meseta hasta dar señales más negativas que positivas. En esta tónica, los indicadores adelantados para noviembre fueron negativos.

Respecto a la industria, la producción de automóviles tuvo una fuerte caída de 8,8% s.e. en noviembre, posicionándose 29,3% por debajo del mismo mes del 2024. Por último, el patentamiento de autos cayó 2,3% (+3,6% i.a.).

La construcción también presenta un mal panorama para noviembre. El Índice Construya cayó por segundo mes consecutivo (-7,1% s.e.), quedando 5,5% por debajo de noviembre del 2024. Los despachos de cemento cayeron 4,7%, y se posicionaron 4,6% por debajo de noviembre del año anterior.

De este modo, no se augura que la industria y la construcción tengan un buen cierre de año, ni que logren rebotar como los demás sectores de la economía una vez pasadas las elecciones de octubre. En términos generales, con tasas de interés más bajas, el crédito podría funcionar como actor más relevante que en los meses previos. Al mismo tiempo, la recuperación del poder adquisitivo sigue siendo limitada, por lo que difícilmente se consolide como un motor de crecimiento.

 

Sorpresiva mejora en la actividad económica

El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) avanzó 0,5% s.e. en septiembre, ubicándose 5,0% por encima del mismo mes del 2024. De este modo, los primeros nueves meses del año se posicionaron 5,2% arriba del mismo periodo del año pasado. Con este último dato y la corrección hacia arriba de los datos anteriores en la serie desestacionalizada, la actividad acumula tres meses al alza.

Cinco de los once sectores relevados presentaron caídas en lo que del año: Agro (-0,7%), Industria (-4,1%), Comercio (-3,6%), Hoteles y restaurantes (-2,1%) y Administración Pública (-0,2%). Entre los sectores que más crecieron se encuentran Intermediación financiera (+31,4%), Pesca (+15,5%) y Extracción de minas y canteras (+3,9%).

Por el lado de la construcción, los indicadores volvieron a ser mixtos en octubre: El Índice Construya cayó 2,2% s.e. (+10,1% i.a.) y los despachos de cemento avanzaron 4,8% s.e., cortando una racha de tres meses a la baja. En el mismo sentido, la industria también dio señales mixtas: la producción de acero avanzó 3,7% s.e. y la producción de automóviles cayó 0,6% en octubre. A su vez, el patentamiento de vehículos 0 km subió 0,4% s.e.

 ¿Qué pasó en la actividad en septiembre?

El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) avanzó 0,5% s.e. en septiembre, ubicándose 5,0% por encima del mismo mes del 2024. De este modo, los primeros nueves meses del año se posicionaron 5,2% arriba del mismo periodo del año pasado. Con este último dato y la corrección hacia arriba de los datos anteriores en la serie desestacionalizada, la actividad acumula tres meses al alza.

De este modo, se dio un cambio relevante en la tendencia de la actividad: luego de una leve caída en el segundo trimestre, otro retroceso en el tercero hubiera implicado una recesión técnica, pero el último dato evitó ese escenario y no sólo soprendió al revertir las proyecciones, sino que alcanzó un nuevo máximo en el año, ubicándose 0,2% por encima del pico alcanzado en febrero.

El desempeño a nivel sectorial sigue mostrándose heterogéneo en los primeros nueve meses del 2025. Cinco de los once sectores relevados presentaron caídas en lo que va del año: Agro (-0,7%), Industria (-4,1%), Comercio (-3,6%), Hoteles y restaurantes (-2,1%) y Administración Pública (-0,2%). Entre los sectores que más crecieron se encuentran Intermediación financiera (+31,4%), Pesca (+15,5%) y Extracción de minas y canteras (+3,9%).

En términos interanuales, solo dos sectores siguen en terreno negativo: Industria (-1,0%) y Administración pública (-0,7%). En contraste, la Intermediación financiera es el sector que mas creció (+39,7%), siendo la principal incidencia positiva. En terminos de incidencia le siguió Actividades inmobiliarias (+5,0%).

¿Qué esperamos hacia adelante?

Todo indicaba que la leve suba de agosto no se repetiría en los meses siguientes. Sin embargo, el dato de septiembre sorprendió al alza, a lo que se sumó el ajuste hacia atrás en la serie sin estacionalidad, redundando en su conjunto en un panorama mejor para la actividad. Un repaso por los indicadores adelantados de octubre presenta señales mixtas, considerando que el mes todavía estaba atravesado por el ruido electoral.

El Índice Líder elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), que busca anticipar el ciclo económico creció en octubre 5,9%, tras dos meses de caída. Por el lado de la construcción, el Índice Construya cayó 2,2% s.e. (+10,1% i.a.) pero los despachos de cemento avanzaron 4,8% s.e., cortando una racha de tres meses a la baja. En el mismo sentido, la industria también dio señales mixtas: la producción de acero avanzó 3,7% s.e. mientras que la producción de automóviles cayó 0,6% en octubre. A su vez, el patentamiento de vehículos 0 km subió 0,4% s.e.

Por el lado del consumo, los datos fueron positivos en octubre. Las ventas minoristas PYME avanzaron 2,8% s.e., luego de tres meses de caída. Por su parte, el crédito al consumo viene moderando su crecimiento mes a mes, al crecer 1,2% s.e. en octubre (+67,9% i.a.).

El ajuste que tuvo la serie de la actividad en los meses previos es lo que nos induce a mejorar nuestra expectativa y prever crecimiento promedio por encima del 4% para 2025, resultado se explica igualmente en gran medida por el arrastre estadístico de 2024, por lo que la actividad crecería alrededor del 0,5% a lo largo del año.

 

 

Cae la industria y la construcción aguanta

El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) registró en septiembre una leve caída mensual s.e. del 0,1%, tras haber subido en agosto 0,7%. Con este dato la actividad del sector se ubicó 0,7% por debajo de septiembre del año pasado. En consecuencia, el indicador volvió a niveles previos al repunte de la actividad, borrando casi todo lo que había recuperado desde el año pasado.

El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) subió 0,9% en septiembre, acumulando 1,3% desde agosto. De este modo, se creció 6,8% i.a. y acumula un crecimiento del 8,0% respecto al mismo periodo del año pasado. En el acumulado del año, creció 1,1%.

Respecto a la industria, la producción de automóviles cayó por segundo mes consecutivo al bajar 0,6% s.e. en octubre, posicionándose 9,9% por debajo del mismo mes del 2024. En la misma línea, el patentamiento de autos avanzó 0,4% (+17,8% i.a.). La construcción presenta señales mixtas para octubre. El Índice Construya cayó 2,2% s.e., quedando 10,1% por encima de octubre del 2024. Los despachos de cemento repuntaron tras dos meses de caída (+4,8%), y se posicionaron +7,5% interanual.

La industria sigue estancada

El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) registró en septiembre una leve caída mensual s.e. del 0,1%, tras haber subido en agosto 0,7%. Con este dato la actividad del sector se ubicó 0,7% por debajo de septiembre del año pasado. En consecuencia, el indicador volvió a niveles previos al repunte de la actividad, borrando casi todo lo que había recuperado desde el año pasado.

Al interior del índice, nueve de los dieciséis sectores cayeron en agosto. La principal incidencia negativa en la serie mensual desestacionalizada fue Prendas de vestir, cuero y calzado (-6,4%), seguido de Productos de caucho y plástico (-5,2%) y Productos textiles (-5,1%). Desde diciembre del año pasado, la producción de productos textiles cayó casi un 30% y la confección de prendas de vestir 21%, producto de la mayor competencia por la apertura de importaciones, que condicionó los márgenes del sector.

En contraste, las principales subas mensual en la serie sin estacionalidad se observaron en Maquinaria y equipo (+7,6%), Muebles y colchones (+4,5%) y Refinación de petróleo (+3,3%). Vale destacar que, en el acumulado del año, solo cuatro industrias muestran un avance: Industrias metálicas básicas (+4,9%), Refinación de petróleo (+4,4%), Productos de tabaco (+3,6%) y Otros equipos de transporte (+1,2%).

En términos generales, solo la industria vinculada a la producción de alimentos (que depende en buena parte del agro), así como sus derivados (agroquímicos y maquinaria agrícola) y minería lograron recuperar los niveles previos al cambio de gestión. En cambio, los sectores orientados al mercado interno (electrodomésticos, tecnología, textiles y muebles) y la construcción se mantienen por debajo de fines del 2023. El resto de las ramas industriales, como la química y la automotriz, presentan una caída similar, pero se mantienen en un nivel de actividad más elevado.

A su vez, según las encuestas del sector, las expectativas de una reducción en la dotación de personal alcanzaron un récord histórico (32,3%), superando incluso el máximo previo registrado durante la pandemia (31,8%).

La construcción continua en modo serrucho

El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) subió 0,9% en septiembre, acumulando 1,3% desde agosto. De este modo, se creció 6,8% i.a. y acumula un crecimiento del 8,0% respecto al mismo periodo del año pasado. En el acumulado del año, creció 1,1%.

Si bien la construcción difícilmente vuelva a los niveles los niveles del 2023, el sector logró sostener una lenta recuperación impulsada principalmente por el crédito y la obra privada. Sin embargo, la meseta registrada en la actividad durante los últimos meses terminó afectando al sector, ubicando a la construcción 1,0% por debajo del máximo alcanzado en abril de este año.

En cuanto a los insumos para la construcción, seis de los doce insumos cayeron en la serie desestacionalizada. La principal incidencia negativa vino dada por Pinturas (-5,4%), seguido por Asfalto (-6,1%) y Pisos (-5,6%). En contraste, Mosaicos (+7,2%) y Placas de yeso (+12,8%) fueron las principales subas.

Entre los principales motivos de obstaculización de la construcción la caída de la actividad económica y los altos costos de la construcción continúan encabezando la lista. En ese sentido, entre las empresas privadas relevadas por el INDEC que esperan una caída en la actividad del sector en los próximos meses, el 30% atribuye esta perspectiva a una menor actividad económica, mientras que el 22% señala como principal causa el elevado costo de la construcción. Este segundo motivo creció entre los encuestados, ya que representaba el 16% en el informe pasado. Esto puede deberse a la volatilidad cambiaria observada en los últimos meses, considerando que los precios del sector se determinan en dólares debido a su alto componente importado.

¿Qué esperamos hacia adelante?

La actividad económica comenzó el año en niveles máximos de actividad económica, y en los meses que siguieron la actividad fue entrando en una meseta hasta dar claras señales de empeoramiento. En ese sentido, los indicadores adelantados de actividad para octubre son mixtos.

Respecto a la industria, la producción de automóviles cayó por segundo mes consecutivo al bajar 0,6% s.e. en octubre, posicionándose 9,9% por debajo del mismo mes del 2024. Por último, el patentamiento de autos avanzó 0,4% (+17,8% i.a.).

La construcción presenta señales mixtas para octubre. El Índice Construya cayó 2,2% s.e., quedando 10,1% por encima de octubre del 2024. Los despachos de cemento repuntaron tras dos meses de caída (+4,8%), y se posicionaron +7,5% interanual.

En términos generales, en el último trimestre del año puede haber un leve rebote, una vez pasada la incertidumbre electoral y la volatilidad de las tasas de interés. De este modo, con tasas de interés más bajas, el crédito podría funcionar como actor más relevante que en los meses previos. Al mismo tiempo, la recuperación del poder adquisitivo sigue siendo limitada, por lo que difícilmente se consolide como un motor de crecimiento. De todos modos, no se espera que la industria y la construcción reboten tanto como los demás sectores de la economía.

 

Resumen Diario | 3.11.25

Panorama cambiario y monetario

Tras el contundente resultado electoral, el dólar spot comprimió 3,2% semanal y finalizó en $1.445, quedando a 3,2% por debajo del techo de la banda cambiaria. Por otro lado, las Reservas Brutas en USD 39.382 M y las Reservas Netas, descontando los depósitos del Tesoro, BOPREAL y DEG habrían cerrado en USD 1.000 M (+USD 4.100 M si no se descuentan aquellos ítems). Los dólares alternativos finalizaron a la baja: el dólar minorista bajó 2,8% ($1.475) respecto al viernes de la semana anterior, el dólar MEP operado con AL30 descendió 4,5% ($1.475), el dólar CCL operado con CEDEARs comprimió 4,9% ($1.490) y el blue se redujo 4,3% ($1.445). Frente a un tipo de cambio mayorista bajando en menor medida, la brecha cambiaria promedio finalizó en la zona del 2%.

En otro orden, el BCRA y el Tesoro comenzaron a revertir el apretón previo a las elecciones. Las tasas alcanzaron un pico el martes pasado (72% TNA en cauciones y 98% en REPOs a un día), y el Tesoro respondió inyectando pesos por dos vías: la compra directa de bonos en el mercado secundario (con una caída de $1,2 bn en sus depósitos en el BCRA el martes) y un rollover del 60% en la licitación del miércoles (otros $4,6 bn). Por su parte, el BCRA introdujo un leve alivio en los requisitos de cumplimiento de encajes diarios, pasándolos del 100% al 95% y la diferencia se computará nuevamente como promedio de saldos mensuales.

Últimos indicadores publicados

El foco de la semana estuvo puesto en el plano político. Tras las elecciones, y tal como había anticipado el Presidente, se inició una revisión de la estrategia política. El jueves, Javier Milei se reunió en la Casa Rosada con 17 gobernadores, con el objetivo de reunir apoyos para las reformas estructurales que impulsa LLA. Además, se produjeron cambios en el Gabinete: Guillermo Francos renunció como jefe de Gabinete y será reemplazado por Manuel Adorni, mientras que Lisandro Catalán dejó el Ministerio del Interior, cargo que asumirá Diego Santilli.

Por otro lado, los salarios registrados subieron 2,4% en agosto, con una mejora real del 0,5%. El sector público lideró las subas (+2,8%), mientras que el privado avanzó 2,2%. En lo que va del año, los registrados acumulan un aumento real del 0,4%. Por último, las estadísticas de turismo internacional marcaron otro mes de caída del turismo extranjero y suba del turismo argentino en el exterior. En septiembre, el turismo extranjero cayó 23,2% interanual (642.000 visitantes), mientras que los viajes de argentinos al exterior crecieron 21,6% (1,2 millones). El saldo turístico fue negativo en unas 300.000 personas, con pérdidas desde enero del 2024.

Panorama internacional 

En el plano internacional, Donald Trump y Xi Jinping mantuvieron una reunión positiva, en la que acordaron reducir aranceles y desregular el comercio de tierras raras y commodities. EE.UU. bajará los aranceles a productos chinos del 57% al 47% y China suspenderá por un año los controles a la exportación de tierras raras, además de aumentar las compras de soja estadounidense, lo que podría afectar a Argentina. Por su parte, la FED redujo nuevamente la tasa de interés al rango de 3,75%-4% y anunció el fin del quantitative tightening desde diciembre, lo que llevó al mercado a asignar un 70% de probabilidad a que no haya nuevos recortes este año.

RADAR SEMANAL

Datos. Durante la jornada tendremos el dato de recaudación correspondiente a octubre y saldrá la estimación del IPC Ecolatina de octubre. Mañana será el turno del INDEC, que dará a conocer el Índice de precios y cantidades del comercio exterior del tercer trimestre. Por su parte, el miércoles habrá licitación del Tesoro, mientras que el jueves saldrá el IPI minero y pesquero. Por último, el viernes se conocerá el IPI manufacturero y el ISAC por parte de INDEC, y el BCRA publicará el Relevamiento de las Expectativas de Mercado (REM) y el informe sobre la Inversión Extranjera Directa.

¿A qué estar atentos? En la semana, estaremos atentos a las novedades en torno al armado del nuevo Gabinete y las estrategias de cara a la nueva conformación del Congreso, así como a las potenciales novedades del viaje que realizarán el miércoles Javier Milei y Luis Caputo al American Business Forum en Miami. A su vez, seguiremos de cerca la evolución de las tasas y el el dólar en el marco de una licitación semanal.

Resumen Diario | 31.10.25

ESCENARIO ECONÓMICO

Dólar oficial estable. El dólar spot cerró en $1.438 (+0,1%) y quedó a casi 4% por debajo del tipo de cambio del viernes 24/10 (previo a las elecciones). Por último, las Reservas Brutas se situaron en USD 40.495 M.

Jornada cambiaria mixta. El jueves, los dólares paralelos cerraron mixtos: el dólar minorista se mantuvo en $1.465, el MEP finalizó en $1.470 (+0,1%), el CCL medido en CEDEARs cerró en $1.484 (+0,1%) y el blue cerró en $1.450 (-0,7%). De esta forma, la brecha cambiaria promedio subió al 2%. En ese sentido, los contratos de dólar futuro para el trimestre octubre-diciembre cayeron 0,2%, quedando 0,1% por encima para octubre ($1.440), +2,6% para noviembre ($1.475) y +5,4% para diciembre ($1.515).

Resultados mixtos en el plano financiero. En la jornada de ayer, el S&P Merval medido en dólares (utilizando CCL con CEDEARs) cortó la racha alcista al caer 0,3% tras haber acumulado un alza de +40% en la semana. De este modo, finalizó en USD 1.883. En contraste, los Bonares subieron 1,0% y los Globales avanzaron 0,3%, ambos hilando seis jornadas de subas consecutivas.

Volvieron a caer las expectativas de inflación. Según el relevamiento elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) entre el 1 y el 14 de octubre, los individuos encuestados esperan en promedio una inflación 37,0% para los próximos 12 meses. Esto implica una baja de 0,6 p.p. respecto al relevamiento previo. Lo destacable, es que el relevamiento se realizó en medio de las subas de los dólares en la previa de las elecciones legislativas nacionales. A nivel regional, se destacó la caída en CABA: en el Interior, el promedio subió a 36,3% en octubre (+0,1 p.p.); en el GBA a 39,1% (-1,1 p.p.); y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a 38,6% (-3,4 p.p.).

Creció la deuda externa del sector privado. Según el informe del BCRA, la deuda externa del sector privado totalizó USD 107.311 M al 30 de junio de este año. Así, registró un aumento trimestral de USD 2.690 M, explicado tanto por el incremento de la deuda comercial por USD 1.798 M como por la deuda financiera por USD 892 M. Cabe destacar que el stock de deuda por importaciones de bienes se redujo por quinto trimestre consecutivo al pasar de un máximo histórico de USD 45.737 M el 1T24 a USD 38.954 M el 2T25, encontrándose aún por encima del promedio próximo a los USD 20.000 M que se registraba entre 2017-2020.

LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO

Alivio en los requisitos para los encajes. Según la Comunicación “A” 8350 del BCRA de ayer, a partir del 1° de noviembre el cálculo del efectivo mínimo dejará de ser diario y volverá a realizarse en base al promedio mensual. No obstante, no se elimina la exigencia diaria, sino que se reduce al 95% del requisito total, quedando únicamente el 5% a computarse en base a promedio mensual.

TENES QUE SABER 

Positiva reunión entre China y Estados Unidos. El día de ayer se celebró en Busan (Corea del Sur) la reunión bilateral entre Donald Trump y Xi Jinping, mandatarios de las dos principales economías del mundo. Dicho encuentro significó un acercamiento entre Estados Unidos y China, donde acordaron la reducción de ciertos aranceles y la desregulación en el comercio de tierras raras y commodities. En concreto, el país norteamericano suprimirá el arancel vinculado al fentanilo, en paralelo a una reducción en los derechos de importación de productos chinos del 57% al 47%. A su vez, China acordó suspender por un año los controles a la exportación de tierras raras, insumo fundamental para la tecnología, y se comprometió a realizar grandes compras de productos agrícolas producidos en Estados Unidos, entre los cuales se encuentra la soja. De cara al futuro, esto podría tener consecuencias negativas para Argentina dado que China diversificaría su proveedor de soja y podría reducir sus compras a nuestro país. 

 

Radiografía de un crecimiento provincial heterogéneo

En los últimos años, la actividad económica viene teniendo una fuerte heterogeneidad, impulsada por el avance de ciertos sectores como la minería y el agro, mientras que otros se fueron estancando. Dada la poco homogénea distribución geográfica de estos sectores, esto se traduce en disparidad entre las perspectivas económicas de provincias y regiones, implicando diferencias también en los niveles salariales y exportaciones -por ejemplo- entre las mismas.

La Patagonia, cuna de Vaca Muerta y sede de otros proyectos relevantes, registró un crecimiento real del 10% en su PBG entre 2021 y 2024. En el Noroeste la expansión fue del 9%, traccionado principalmente por la minería metalífera y la extracción de sal. En cambio, en Cuyo, si bien la región cuenta históricamente con producción petrolera y minera, su nivel de producción es mucho menor que en las regiones ya mencionadas. Por ello, y considerando la caída de la industria, la construcción y el comercio, la expansión total fue acotada (+1%). En la región Pampeana y en el Noreste, el mayor deterioro se concentró entre 2023 y 2024, cuando registraron caídas del 2% y 4%, respectivamente.

El desempeño de la economía en los primeros dos años del Gobierno de La Libertad Avanza muestra que los sectores que se erijan como ganadores del modelo económico tenderán a acrecentar disparidades regionales, aunque en muchos casos, la dependencia de los estados provinciales puede actuar como buffer ante esta situación.

¿Cómo viene siendo el desempeño de las provincias? 

En los últimos años, la actividad económica viene teniendo una fuerte heterogeneidad, impulsada por el avance de ciertos sectores como la minería y el agro, mientras que otros se fueron estancando. Dada la poco homogénea distribución geográfica de estos sectores, esto se traduce en disparidad entre las perspectivas económicas de provincias y regiones, implicando diferencias también en los niveles salariales y exportaciones -por ejemplo- entre las mismas.

Buena parte de esta heterogeneidad se explica por la irrupción del Oil&Gas y la minería como nuevos actores clave en la estructura económica del país. Este dinamismo impulsó especialmente a las provincias donde estas actividades tienen mayor peso.

La Patagonia, cuna de Vaca Muerta y sede de otros proyectos relevantes, registró un crecimiento real del 10% en su PBG entre 2021 y 2024. En el Noroeste la expansión fue del 9%, traccionado principalmente por la minería metalífera y la extracción de sal. En cambio, en Cuyo, si bien la región cuenta históricamente con producción petrolera y minera, su nivel de producción es mucho menor que en las regiones ya mencionadas. Por ello, y considerando la caída de la industria, la construcción y el comercio, la expansión total fue acotada (+1%). En la región Pampeana y en el Noreste, el mayor deterioro se concentró entre 2023 y 2024, cuando registraron caídas del 2% y 4%, respectivamente. De este modo, La región Pampeana -pese a ser la región agrícola por excelencia- avanzó menos del 1% entre 2021 y 2024, mientras que el Noreste se contrajo 1% en ese período.

La salida es a cielo abierto

Las provincias que lideran el crecimiento son las nueve provincias que aglomeran la producción minera metalífera y de hidrocarburos, lo que explica el crecimiento de la Patagonia, NOA y el Cuyo. Por caso, Santa Cruz (37,7%), San Juan (31,4%), Jujuy (16,2%), Salta (8,1%) y Catamarca (5,3%) fueron las principales exportadoras de minerales en los primeros nueve meses del año. Por su parte, Neuquén, Rio Negro, Santa Cruz y Chubut se destacan como las principales productoras de hidrocarburos, agrupando más del 60% de la actividad del sector.

En este sentido, Catamarca fue la provincia con mayor crecimiento del PBG en los últimos cuatro años, impulsado por la minería metalífera (concentra todo el cobre que se extrae en el país y es la primera productora de litio) y de salmuera, que representan alrededor del 60% de su producto. En la misma línea se encuentran Jujuy y Salta (creciendo 3% y 10%, respectivamente, entre 2021 y 2024), importantes productoras de litio, plata y oro. Estos tres componentes explicaron casi la totalidad de las exportaciones mineras en el acumulado hasta septiembre, siendo el litio prácticamente la mitad de estas.

En contraste con sus provincias vecinas, Santiago del Estero y Tucumán tienen mayor prevalencia del comercio en su economía e incluso Tucumán tiene una Ley que prohíbe la minería a cielo abierto, aunque ahora está habilitada la exploración. Esto se traduce en una clara diferenciación económica dentro del NOA entre 2021 y 2024: Santiago del Estero tuvo una caída acumulada de 2% y Tucumán del 6%.

En Cuyo, la minería también parece ser un determinante. El PBG de Mendoza creció 3% entre 2021 y 2024, y es una de las únicas tres provincias donde el empleo privado registrado se incrementó (junto a Neuquén y Río Negro), en torno a 3.700 puestos de trabajo. Si bien siempre fue generadora de petróleo y en menor medida de gas, es una importante productora de minerales para la construcción e incluso tiene potencial en la extracción de cobre.

Por su parte, San Juan no produce petróleo, pero sí oro -tiene la mina más importante del país (Veladero)- y plata; y al igual que Mendoza, se destaca por su horticultura, vitivinicultura y olivicultura. Sin embargo, la minería en San Juan tiene un peso reducido en su economía (2%), por lo que no alcanzó para compensar la caída de la construcción y la industria. En consecuencia, su PBG se contrajo 2% entre 2021 y 2024. Por último, se encuentra San Luis, que, sin gozar de las mieles de la minería, cayó 7% en el mismo período.

Vuelvo al Sur

El PBG de Neuquén viene creciendo al 8% anual en los últimos años. Vinculado a esto está la explosión demográfica en la provincia tras el auge de la extracción de hidrocarburos en Vaca Muerta: entre los censos de 2010 y 2022, la población provincial aumentó un 32% y a nivel departamental, Añelo (el área central de Vaca Muerta) registró un salto del 66%. El crecimiento del 31% entre 2021 y 2024 en la extracción de minas y canteras, impulsó a los demás sectores. En ese período, Hoteles y restaurantes creció 55%, en tanto que el Transporte, la Industria y la construcción crecieron entre 30-40%.

Neuquén superó por mucho a las demás provincias patagónicas, aunque las otras asociadas a la minería e hidrocarburos tampoco dejaron de crecer. Rio Negro creció 8% entre 2021 y 2024, destacándose por la producción de petróleo y gas (GLP y gas natural). Por su parte, Santa Cruz es la principal exportadora de minerales del país, (donde la minería representa cerca del 50% de su producto) y pese a que no replicó el mismo dinamismo, creció 1,1% desde 2021 al año pasado.

Chubut no creció en el período (-0,3%). La extracción de hidrocarburos explica alrededor del 30% de su economía y aporta el 10% del valor agregado del sector de minas y canteras a nivel nacional. Sin embargo, el sector cayó 5% en dichos años y la caída se explica, en parte, por la maduración de pozos de hidrocarburos y el interés cada vez menor en invertir en hidrocarburos convencionales. Tierra del Fuego, en cambio, muestra una realidad diferente: dado su régimen de promoción, la industria representa un tercio de su economía, implicando una contracción del 8% de 2023 a 2024.

El letargo de la región pampeana

A pesar de ser el núcleo agropecuario del país, la región muestra un retroceso desde el cambio de gestión como consecuencia de la relevancia de la industria, representando en torno al 70% de la industria nacional.

Además, la región es muy sensible a la caída de la demanda interna, ya que al aglomerar a los grandes centros urbanos del país -es hogar del 66% de la población-, tiene una estructura industrial y de servicios. Así fue como en 2024, todas las provincias de la región pampeana presentaron caídas, exceptuando Santa Fe y Entre Ríos que crecieron marginalmente.

La provincia de Buenos Aires concentra un tercio de la producción agrícola nacional y es el bastión industrial del país, al aportar cerca del 50% del total de la producción manufacturera argentina. En PBA hay industria automotriz, siderúrgica, farmacéutica y agroindustria, además de producción agroganadera. Por lo tanto, la caída de la actividad industrial en el último tiempo fue particularmente relevante allí. En este sentido, el empleo privado registrado de la provincia se redujo en casi 40 mil puestos de trabajo desde el camio de Gobierno y su PBG cayó 3% en 2024. Esta dinámica puede haberse reflejado en las elecciones legislativas del domingo pasado, donde el triunfo de Fuerza Patria se concentró en el conurbano (es decir, las regiones más industriales), y LLA predominó al interior de la provincia.

En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, el PBG cayó 2% en 2024, como resultado de la caída del Comercio (-7%) y de la industria (-9%), que representan en torno al 25% de la economía porteña. El ajuste en el empleo privado registrado también fue significativo: se perdieron unos 23.000 puestos desde el cambio de administración nacional, principalmente por la contracción en la industria textil y de confecciones. Sin embargo, la Capital Federal continuó creciendo en la post-pandemia (+3%), impulsado por la suba del principal sector, la Actividad inmobiliaria (con un peso en torno al 30%), que subió 8%. A su vez, la recuperación generalizada de los servicios retornando a sus niveles prepandemia también contribuyó al crecimiento del PBG porteño. Por ejemplo, Hoteles y restaurantes avanzó +50% desde la post pandemia y se posicionó al nivel de 2019.

Santa Fe y Córdoba, dos provincias con fuerte peso agrícola e industrial, mostraron en 2024 un leve crecimiento respecto a 2023 gracias al repunte del agro tras la sequía. Sin ese impulso, ambas habrían registrado caídas debido a la contracción del comercio, la construcción y la industria. En efecto, Córdoba creció 0,5% (hubiera caído casi 5% sin el agro) y Santa Fe apenas 0,2% (hubiera retrocedido cerca de 6%).

Por último, el NEA fue la región más afectada entre 2021 y 2024, con caídas del PBG en casi todas sus provincias (Chaco cayó 1%, Corrientes 2% y Formosa 5%, mientras que Misiones apenas creció 2%). Si bien el comercio es la principal actividad económica en la región, la fuerte contracción de la construcción a nivel nacional impactó especialmente y explica gran parte del retroceso en el período analizado.

 Comentarios finales

El desempeño de la economía en los últimos años, pero especialmente durante el mandato La Libertad Avanza muestra que los sectores que se erijan como ganadores del modelo económico tenderán a acrecentar disparidades regionales, aunque en muchos casos, la dependencia de los estados provinciales puede actuar como buffer ante esta situación.

La victoria de la oposición en las elecciones legislativas de PBA en setiembre parecían indicar que el derrotero de la actividad económica podía ser un determinante de la performance electoral, pero este argumento se diluyó el pasado fin de semana con las elecciones legislativas nacionales: no solo el gobierno dio vuelta el resultado en PBA sino que cosechó victorias tanto en provincias que se encuentran en crecimiento como en las que no.

Si bien evidentemente otros factores han influido en el resultado electoral, el seguimiento de la actividad económica de las regiones resulta interesante para analizar divergencias en su desarrollo en función de los sectores más característicos de cada lugar. En un contexto en el que crece la probabilidad que el gobierno avance con reformas estructurales, como la tributaria, el desempeño económico de cada provincia será determinante para una eventual competencia entre ellas, así como la capacidad de negociación que cada una de ellas tenga con el gobierno nacional.